domingo, 4 de octubre de 2009

ALBERT EINSTEIN (III): ESPACIO, TIEMPO Y RELATIVIDAD GENERAL



- Aunque la aceptación de esta primera parte de la teoría a la observación de hechos conocidos, lo dejó con una satisfacción emocional, no dejó que Einstein pierda la filosofía afable con la que asumió siempre su éxito, para ese momento ingresaba al Olimpo de la ciencia en la línea de sucesión de Galileo, Newton, Maxwell y Lorentz, quienes en su entender construyeron los fundamentos sobre los cuales él pudo construir su partitura para desentrañar la velocidad de la luz, el destino del universo y la naturaleza del tiempo.
- Aquel año 1905, presentó su disertación doctoral y obtuvo su doctorado (PhD) en la Universidad de Zurich con una tesis sobre la teoría del movimiento Browniano como “Una nueva determinación de las dimensiones moleculares”, que había sido rechazada en 1901 y era un excepcional trabajo sobre la teoría cinética de los gases, aunque ya no se sentía motivado de volverla a presentar, en 1909, fue nombrado profesor del Instituto Politécnico de Zurich, actividad docente que luego desarrolló en Praga y Berlín.
- Pero su veta de conocimientos no se había agotado y realizó otras contribuciones a la teoría cuántica mientras le tocaba extender el fenómeno de la relatividad al fenómeno que envuelve la aceleración y la gravitación, y desde 1906 empezó a trabajar en una generalización de su teoría de 1905, la que sólo podía aplicarse a casos muy especiales. Había descubierto pues limitaciones de su teoría, en su versión especial solo explicaba el movimiento a velocidades constantes y solo se aplicaban a objetos que se mueven en una sola dirección y a velocidad constante, su teoría no lidiaba con las aceleraciones y en la realidad del universo todo lo que viaja acelera, había un punto débil de su teoría. Esta para explicar todas las cosas, debía tomar en cuenta todo lo que existe en el universo incluyendo esa fuerza que lo une todo, la tierra al sol: la gravedad que no estaba considerada, entonces debía ampliar su teoría Especial para dar con una teoría general que explique el tiempo y la gravedad y para ello tenía que derribar uno de los viejos credos de la ciencia desde que Newton lo impuso. Así se puso a trabajar en una interpretación más radical del universo considerando la gravedad, ello implicaba confrontar al Zeus de la física y padre de la ciencia moderna, Sir Isaac Newton, quien desde hace casi tres siglos, merced a su “Principia Mathematica", era la suprema palabra, aunque ni el propio Newton podía explicar el sustento íntimo de lo que llamó atracción gravitacional. Einstein en sus experimentos mentales basados en su teoría, intuyó que la atracción gravitacional no existía y que la tierra había curvado su espacio alrededor y esta lo empujaba, el espacio y el tiempo eran ajustables, maleables, flexibles, retorcibles, al colocar un objeto en el espacio, este distorsiona el espacio alrededor; la tierra gira alrededor del sol porque el sol distorsiona el espacio alrededor y ese espacio empuja a la tierra hacia el astro, se trataba de una nueva teoría de la gravedad y el universo.
- Entonces formula en 1907 el Principio clave de equivalencia entre un movimiento acelerado y un campo gravitacional, en el cual la aceleración gravitacional no se puede distinguir de la aceleración causada por fuerzas mecánicas, la masa gravitacional era por tanto idéntica a la masa inercial. Einstein elevó esta identidad, ya implícita en el trabajo de Isaac Newton, a un principio que intenta explicar tanto electromagnetismo como aceleración gravitacional según un conjunto de leyes físicas y en 1907 propuso que si la masa era equivalente a la energía, entonces el principio de equivalencia requería que esa masa gravitacional actuara recíprocamente con la masa de la radiación electromagnética, la cual incluye a la luz, la atracción gravitacional entre dos masas genera la distorsión o combamiento del espacio euclídeo inmediatamente circundante. La teoría cuantitativa nos confirma la ley de Newton sobre la gravitaci6n universal con el grado de precisión que cabe esperar de los experimentos, pero al fijarnos en la próxima cifra decimal, por decirlo así, la teoría general de la relatividad predice la existencia de diferencias significativas con respecto al esquema postulado por Newton.
- En esta teoría todos los observadores son considerados equivalentes y no únicamente aquellos que se mueven con una velocidad uniforme entre sí; la genialidad que permitió el nacimiento de esta teoría, fue haber intuido la equivalencia entre gravedad y aceleración, es decir, que lo que ciertos observadores perciben como aceleración otros lo perciben como gravedad, y que ambos pueden gracias a esta equivalencia, describir los fenómenos físicos recurriendo a las mismas leyes. La teoría proporcionó las bases para el estudio de la cosmología y permitió comprender características esenciales del universo, muchas de las cuales no serian descubiertas sino con posterioridad a la muerte de Einstein.
- El año 1911 lo encuentra trabajando en la universidad de Zurich como resultado de sus artículos de 1905 y empezó a ser invitado para los congresos Solvay organizados por el filántropo Belga Ernest Solvay donde asistían los mejores físicos de Europa y, en ese entonces ya podía predecir preliminarmente cómo un rayo de luz de una estrella distante, pasando cerca al Sol, parecía ser atraída con una ligera inclinación ligera en la dirección hacia la masa de la Sol, al mismo tiempo, luz radiada del Sol actuaría recíprocamente con la masa del mismo, da por resultado un ligero cambio hacia el fin del infrarrojo del espectro óptico del Sol; en esta idea global también supuso que cualquier teoría nueva de gravitación tendría que considerar una pequeña pero persistente anomalía en el movimiento del perihelio del Mercurio planetario. Pero en cuanto a la desviación de la luz requería demostrarse en un experimento de campo durante un eclipse total de sol.
- Por 1912, inicia una nueva fase de su investigación gravitacional, con la ayuda de su amigo matemático Marcel Grossmann, por adaptación de su trabajo en cuanto al cálculo del tensor de Tullio Levi-Civita y Gregorio Ricci-Curbastro. El cálculo del tensor facilitó los cálculos en su propuesta cuatro dimensiones espacio-tiempo, una noción que había obtenido de la elaboración matemática de Hermann Minkowski en 1907 de la teoría propia especial de relatividad, y llamó a su nuevo trabajo la Teoría General de la Relatividad.
- Oficialmente en 1916 en Berlín, 10 años de trabajo después, dio a conocer su Teoría General de la Relatividad, en plena guerra mundial, donde geometriza la gravitación y las ecuaciones del campo de la gravitacional eran covariantes, esto es, similar a las ecuaciones de Maxwell; el campo de ecuaciones tomó la misma forma en todos los marcos de equivalencia y se postula que el tiempo y el espacio sufren una curvatura cuando se encuentran cerca a un objeto masivo, una masa deforma el espacio-tiempo a su alrededor y Einstein proporciona las matemáticas que permiten calcular punto a punto la "geometría" en la vecindad de una masa. Por su ventaja del principio, el campo de ecuaciones covariante le permitió observar el movimiento del perihelio del planeta Mercurio. Esta fue verificada posteriormente convirtiéndose en un hito científico del siglo XX, para algunos la obra más extraordinaria de la física hasta hoy, y curiosamente no le valió el Premio Nobel.
- Inicialmente en principio ganó pocos adeptos y muchos reojos de recelo, su revolucionaria propuesta tendría profundas implicancias en el terreno filosófico al modificar para siempre los conceptos de causalidad, determinismo y realidad. Pero estas nuevas ideas complejas y difíciles de aceptar, necesitaban encontrar pruebas que las avalaran y para la verificación de su versión general Einstein propuso recurrir a evaluar las anomalías en el movimiento orbital de Mercurio, el corrimiento hacia el rojo de la representación espectral de la luz emitida por una estrella de gran masa y la deflección o curvamiento de la luz estelar al alcanzar sus rayos las proximidades del Sol.
- Luego de una serie de peripecias y desafortunados intentos de una demostración de campo en Crimea Rusia y Washintong EEUU, finalmente en 1919 y aún antes de firmarse el armisticio de la I Guerra Mundial, mediante dos expediciones británicas en Brasil y la Isla del Príncipe en las costas de África occidental, Arthur Eddintong – jefe de la expedición en África – corrobora empíricamente que las radiaciones lumínicas estelares se curvaban y desviaba cuando pasaba cerca al sol de acuerdo con las predicciones de la relatividad general, sus cálculos sobre la curvatura de la luz en presencia de un campo gravitatorio eran exactos y la vida de Einstein cambiaría para siempre transformándolo en vida en el personaje popular y admirado que todos conocemos. Había además un noble detalle en este acto de una expedición británica confirmando de manera espectacular las predicciones de un científico nacido en Alemania cuando ambos países habían librado una fatídica guerra, demostrando la ausencia de prejuicios que debe alentar la causa científica.
- Cuando se dieron a conocer los resultados en la Royal Society de Londres, su presidente se expresó en los siguientes términos: "No se trata en este caso del descubrimiento de una isla alejada del mundo, sino de todo un nuevo continente de nuevas ideas científicas”, era el más grande descubrimiento concerniente a la gravitación que se haya hecho después que Newton enunció sus principios. Hoy la era moderna del láser, las telecomunicaciones, satélites deben su nacimiento a los elegantes, y profundos fundamentos relativistas, la cosmología tal como la conocemos hoy interpretando los agujeros negros, las estrellas de neutrones, el big Bang no sería posible sin ella.
- Durante 1921, disfrutando ya de merecida fama, realizó su primera visita a los Estados Unidos en busca de fondos para la Hebrew University of Jerusalem y recibe la noticia de su reconocimiento con el Premio Nobel de Física, el que no pudo recibir personalmente al encontrarse de viaje en Japón, pero hasta allí su Teoría seguía despertando controversia y el premio se debió no a la relatividad general sino al principio Fotoeléctrico. Visitó en esta época París, Palestina y Sur América y muchos otros lugares. En 1932 recibe una oferta de la Universidad de Princeton en la que realizaría un trabajo de tiempo compartido entre EEUU y Alemania, en ese tiempo los Nazis tomaron el poder en Alemania y no regresó a su país natal, en Princeton debatió con los seguidores de la Mecánica Cuántica y el Principio de Incertidumbre con Niels Bohr, pero sus principales esfuerzos se dirigieron a encontrar una teoría que unificara las leyes de la física. Allí en Princeton permaneció por el resto de su vida.
- En su actividad académica, otorgó numerosos artículos de divulgación para revistas científicas, dictó conferencias que se transcribieron, y escribió algunos libros: “Electrodinámica de los cuerpos en movimiento”, “Fundamentos de la teoría de la relatividad general”, “Sobre la teoría del campo unificado”, “Mis ideas y opiniones”, “La física, aventura del pensamiento”, esta última, escrita en colaboración con Leopold Infeld.
- En vida, al margen del reconocimiento, pudo ver lo fundamentos de su Teoría de la Relatividad como herramienta indispensable para interpretar el universo en lo grande y su marcha, pero no alcanzaría a contemplarla aplicándosela a la astrofísica actual. Fiel a un código científico irrenunciable, era abierto a la innovación aunque siempre exigente en cuanto al rigor de la indispensable verificación, su actitud científica es una herencia y modelo de cómo no renunciar a la curiosidad de mirar cada vez más lejos, como lo dijo alguna vez: “Mas allá está un mundo inmenso, que existe al margen de nosotros los seres humanos, y que se nos muestra como un grandioso y eterno enigma, aunque parcialmente accesible nuestro análisis y especulación. La contemplación de este mundo nos llama como una liberación... El camino hasta este paraíso no es tan confortable ni tentador como el que conduce al edén religioso, aunque se nos ha mostrado seguro y digno de confianza. Por mi parte, no lamento en absoluto haberlo escogido”.

ALBERT EINSTEIN (IV): COMO SE COMPROBÓ LA TEORÍA DE LA RELATIVIDAD GENERAL


- En el artículo de 1905 sobre la relatividad especial, Einstein materializó sus conjeturas infantiles cuando se veía a sí mismo cabalgando en un rayo de luz, ya en su adultez al parecer tuvo el haz inspirador concreto al observar el reloj de la ciudad de Berna, haciendo suposiciones sobre si el bus donde viajaba se aproximaba a la velocidad de la luz vería las manecillas del reloj detenida, fue el primer verso con el que empezaba a construir su sinfonía: en el reloj el tiempo transcurriría con normalidad, pero en el bus viajando a velocidades cerca de la luz, la luz del reloj no la podría alcanzar y a mayor velocidad más lento pasaba el tiempo; esa idea dio origen a la relatividad especial que afirmaba que tiempo y espacio estaban ligados íntimamente en una unidad flexible de espacio y tiempo, los cuales antes eran vistos paralelamente y el espacio considerado hasta entonces como un contenedor estático ahora le daba vida. En ese intrascendente viaje en bus se le reveló un secreto del universo, pero era una afirmación demasiado revolucionaria y era propuesta por un desconocido técnico de patentes, sin ligazón laboral científica, rechazado por colegios y universidades, evidentemente la reacción inicial fue de una incredulidad e indiferencia muy fría en un silencio que lo deprimió, hasta que en unos meses llegaron a manos de Max Planck el físico teórico más eminente de Europa y editor de “Analenn der physic” la revista científica más importante de la época quien ya intuía el valor de la madera del desconocido autor. El artículo se publica en el Volumen 17 del número de Junio de 1905 en un inicialmente silencioso hito científico de todos los tiempos.
- Si bien la solo publicación de su novedosa teoría supuso un gran paso virtual cuyo valor aún lo intuían solo algunos versados, se siguió de un periodo de silencio en la reacción de la comunidad científica y una posición reacia en mucho para tan radical posición, Einstein necesitaba una comprobación práctica que le diese un espaldarazo contundente y borre toda sombra de dudas, era una hipótesis demasiado importante para no requerirlo. En ese periodo intenta nuevamente integrarse a la vida académica presentando su artículo sobre la Relatividad a la Universidad de Berna convencido de la calidad de su trabajo pero sufrió un enésimo rechazo, siendo aún considerado abstruso por muchos conservadores y prosiguió en su oficina, aunque ya algunos que curiosearon su trabajo ya intuían su talento emergente como superlativo, por mucho tiempo fue una propuesta polémica para tomarla explícitamente.
- Movido por su insatisfacción por las restricciones de la primera parte de la Teoría, esboza la generalización de la misma y propone que la atracción gravitacional entre dos masas genera la distorsión o combamiento del espacio euclídeo inmediatamente circundante, involucrando un grado de precisión superior a lo previsto por la ley de gravitación universal de Newton – que consideraba al espacio plano y al tiempo como absoluto –, si bien se vale de algún elemento de esta ley precursora pero aportando nuevas predicciones distintivas de ella; necesitando algunos artificios y argumentos para poner a prueba su Teoría General se le ocurren tres indicios esclarecedores:
.Las inconsistencias observadas en el recorrido orbital de Mercurio.
.El corrimiento hacia el rojo de la representación espectral de la luz emitida por una estrella de gran masa.
.Finalmente la principal de ellas, la deflección o curvamiento de la luz estelar al alcanzar sus rayos las proximidades del Sol.
- Con la enorme capacidad de razonamiento visual que lo caracterizaba, luego de 4 años de intentar dar forma a su propuesta, se le ocurrió cómo podría comprobar empíricamente su teoría, razonó que al hacer pasar un haz de luz por un espacio curvo – si bien el rayo de luz siempre se mueve en línea recta – se vería desviado, pero se necesitaba un cuerpo con la suficiente gravedad para curvar el espacio y doblar un haz de luz, y ese era el sol, de tamaño 300.000 veces mayor que la tierra. Al pasar un rayo de luz proveniente de una estrella lejana alrededor del sol, el haz debía doblarse al pasar por el campo gravitacional del sol ya que el espacio que lo rodea es curvo, el siguiente problema es que en la práctica la luz solar intensa es tan brillante para dejar ver cualquier luz de un astro vecino en el firmamento, entonces se buscaría un momento en que se pueda ver al sol sin ser cegado, y ese momento sería durante una eclipse total solar con la luna interponiéndose frente al sol y dejando ver las otras estrellas detrás de ella, la luz de ellas llegaría con cierta inclinación que dan la impresión que las estrellas se movieron desplazadas como rodeando al sol. Se necesitaban fotos para demostrar esa aventurada afirmación y los encargados de realizar esos trabajos eran los astrónomos o astrofísicos.
- El siguiente detalle era que los eclipses de sol, al margen de verse cada cierto tiempo, sólo se veían en un área terrestre limitada ya que la sombra proyectada por la luna mide apenas unos kilómetros de ancho y se depende mucho del capricho de las nubes que permitan observarlos; al revisar el calendario de eclipses, el siguiente próximo estaba programado para el 21 de Agosto de 1914 y el mejor lugar para observarlo era en un incómodo lugar tomando en cuenta la situación política del momento, Crimea en Rusia, cuando ya sonaban los tambores previos a la primera guerra mundial.
- Con la seguridad que tenía en sus cálculos, Einstein publica en 1912 sus predicciones y hace una invocación a la comunidad de Astrónomos para probar con dicho experimento en una eclipse, la validez de su teoría, pero no recibió como respuesta más que silencio, era difícil encontrar un astrónomo con tiempo, dispuesto y con el respectivo financiamiento de respaldo, llegando a escribir explícitamente a muchos de ellos haciendo su pedido pero ningún astrónomo estaba libre para embarcarse en tal empresa, fue una primera decepción en una larga lista, Einstein debía armarse de mucha paciencia de ahora en adelante en su búsqueda de la verdad.
- Hasta que la propuesta llegó a conocimiento de un jovencísimo asistente del observatorio de Berlín, Irving Finlay Froilich de apenas veintitantos años, quien con sus ímpetus juveniles y hambre de fama respondió dispuesto, viajó a encontrarse con Einstein cambiando el destino de su luna de miel y de pronto se encontró con el genio que lo presentó en una conferencia como quien iba a ayudarlo en su demostración. Para tal expedición Froilich solicitó el financiamiento de sus jefes, lo cual se le negó y entonces como segunda opción envió su solicitud a William Wallace Campbell, director del observatorio de Lick cerca de San José California en EEUU, un reducto de la astronomía que contaba con el telescopio refractor más grande del mundo, además Campbell era un innovador y experto en fotografía de eclipses, en un tiempo en que ya se había dejado atrás las observaciones subjetivas y apoyada en dibujos. Le sugirió ir a Rusia para tal evento y así poner a prueba la nueva teoría de la gravedad de Einstein, Campbell captó la oportunidad que se le presentaba y a sabiendas de lo importante que sería para su observatorio aceptó.
- La confianza de Einstein en su teoría era tal que cuando pasaba momentos de crisis en su matrimonio al instalarse en Berlín – cuando se mudó allá para incorporarse al nuevo instituto “Kaiser Wildhelm II” y decidió divorciarse –, ofreció a su esposa Mileva a cambio de darle el divorcio y que ella críe a los niños, el dinero del premio Nobel que esperaba ganar por uno de sus artículos en especial su teoría de la relatividad, aunque ella estaba escéptica, era casi una apuesta, y para ello necesitaba indispensablemente del trabajo fotográfico de Froilich y Campbell quienes ya habían decidido viajar a Rusia.
- Así ambos astrónomos se embarcaron desde Berlín por tren en un largo viaje a Crimea en Rusia llevando lo mejor de su equipo, con 4 cámaras astronómicas, tenían confianza en el clima y recoger buenas imágenes desde dos lugares distintos al sureste y cerca de Kiev. Desgraciadamente los avisos de guerra se concretan cuando mientras ellos estaban en tal aventura, el 11 de Junio de 1914 es asesinado el Archiduque de Austria Francisco Fernando y el Kaiser declara la guerra a Rusia; sin tener como advertirles a ambos, un día, los soldados rusos intervienen sus campamentos, requisan el equipo y apresan a Froilich y sus asistentes bajo sospecha de espionaje, mientras Campbell por ser americano y neutral es dejado libre, Froilich quedó luego varios meses preso y no llegó a observar el eclipse y Campbell tuvo mala suerte con las nubes y tuvo que dejar su valioso equipo; fue una nueva derrota para Einstein sumado al desastre de los expedicionarios, luego el desarrollo de la guerra cortó las comunicaciones entre científicos. De regreso a EEUU Campbell se preparó para el siguiente eclipse pero sin sus colaboradores alemanes que por motivos del conflicto ahora se veían del lado contrario al involucrarse EEUU después, el siguiente eclipse sería para Junio de 1918.
- A mediados de esa década en medio de los albores de la primera guerra mundial, Einstein ya hostilizado en Alemania por su abierto pacifismo contrario a la guerra, se refugia en la ciencia, empieza a revisar sus ecuaciones y al revisar sus cálculos sobre la desviación de la luz mientras rodeaba al sol, se dio cuenta fortuitamente que había un error a corregir, es más, si Froilich se hubiese permitido una buena observación del eclipse habría encontrado que la desviación de la luz era la mitad de lo predicho originalmente, lo que hubiese desacreditado su teoría; mientras desde hace tres años pedía que los astrónomos salgan a fotografiar para verificar su teoría, esta tenía errores en sus ecuaciones, la frustración de las expediciones le salvaron el crédito.
- En 1915, a casi 10 años de presentar su Teoría Especial, se le solicitó presentarla en un foro en la Academia Prusiana con los científicos más prestigiosos de Alemania, pese a los acontecimientos políticos en Europa, esta era una isla de discusión intelectual, pero aún su relatividad tenía dos problemas importantes: faltaba su demostración experimental y descubría en ella algunos errores de cálculo; debía corregirla y terminarla, para ser comprobada, con esos errores las frustradas expediciones anteriores lo habrían desacreditado. Einstein acostumbraba trabajar apasionadamente en cálculos para describir la deformación del espacio y usando el ensayo-error desechó muchas propuestas, estando a poco de terminar y previo a su cita en la Academia prusiana es invitado a la universidad de Gottinka, y durante esa presentación estaba presente David Gilbert un eminente matemático de los más grandes de todos los tiempos, Einstein expuso algunos problemas pendientes de su teoría y Gilbert asumió también el reto y ambos se enfrascaron en una carrera por la solución de la relatividad general para desentrañar el secreto de la luz y la gravedad en un duelo de gigantes de la física y las matemáticas cuando el problema estaba en el plano de los números, era una carrera pundonorosa de ambos donde se creía hallar la solución y luego se desechaban, cuando finalmente Einstein se ilumina y rescata de algunos papeles ya desechados, recurre a una solución que había desdeñado en 1912 por parecerle físicamente muy extraña e inaceptable, volvió a probarla y esta encajaba como su solución. Se trataba de un viejo problema astronómico que intrigaba a la astronomía desde Newton, sobre la órbita de Mercurio que no cumplía estrictamente la órbita predicha por las leyes de Newton en una órbita por momentos inclinadas y describiendo un patrón tipo pétalos de flor conocida como el perihelio de Mercurio. Supuso que su propuesta sobre la gravedad podía explicar esa rebeldía de Mercurio mejor que la ley del cuadrado inverso, así en un monumental cálculo de su órbita acertó casi a la perfección, sus ecuaciones concordaban con el movimiento de los cuerpos celestes, estaba en lo correcto y resolvió las ecuaciones faltantes casi al mismo tiempo que Gilbert quien reconocía que la Teoría era de Einstein.
- Para 1915 Einstein confiaba en tener la ecuación final de su teoría de la gravedad casi a tiempo de su cita con la Academia Prusiana y la presentó en una corta conferencia elucubrando como el espacio y el tiempo interactúa con la materia en una visión novedosa del universo todo, retando atrevidamente el andamiaje newtoniano aunque por entonces sin la evidencia experimental, y era justamente lo que ahora perseguía, pero este tramo no dependía de él sino de los astrónomos y sus fotos. Así publicó la teoría con la ecuación corregida en 1916 y se toma un receso creativo en medio de las carencias de la guerra y estragos en su salud y se muda finalmente a vivir con su prima Elsa quien velaría por él y con quien se casaría luego. Durante la primera guerra mundial se encerró en su estudio Berlinés a pensar y pensar.
- Finalmente en este ajetreo, las noticias de la Teoría de la relatividad llegan en una encomienda personal en Febrero de 1916, como una primicia en Inglaterra hasta el científico británico de la Universidad de Cambridge y director del observatorio de la misma, Arhur Eddintong, quien además era cuáquero, religioso y profesaba junto a su secta una oposición a la guerra por lo que muchos de ellos habían sido arrestados; aunque los sentimientos patrióticos habían cerrado el diálogo científico, Eddintong supo que también Einstein no estaba a favor de la guerra y que incluso escribió un manifiesto en contra de ella, lo que ganó empatías entre 2 opositores al sistema, aislados en sus patrias, intuyó que era una teoría de las más importantes desde Newton y se decidió a tomar ese reto, pero la siguiente eclipse para febrero de 1918 se vería en EEUU y Eddintong estaba atrapado por la guerra en su país sin poder enviar alguna expedición, así el siguiente evento se vería en Goldendale cerca de Washintong y del observatorio de Lick, Campbell tenía la mesa servida entonces, pero sin su mejor equipo que quedó atrapado en Rusia en 1914, empezó a rearmar un par de cámaras desde partes obteniendo solo equipos de regular calidad y las llevó al lugar del evento con todos su contingente con el objetivo de fotografiar las estrellas. Aquel día el 8de junio de 1918 estas emergieron brevemente mientras se desarrollaba el eclipse, la mayor parte del tiempo el cielo estuvo nublado y por un instante justo se permitió un claro para sus fotos, estas luego fueron confiadas por Campbell a su más experimentado astrónomo, Herbert D. Curtis para el análisis de las fotos, utilizando un sistema de coordenadas ubicando la estrella seleccionada para obtener la impresión de si el astro se había desplazado. Einstein predijo un desplazamiento mucho menos de 1 mm lo que era difícil de medir, su Teoría tenía predicciones muy precisas. Debido a la idea que la gravedad era la manifestación de la curvatura del tiempo y del espacio, había que determinar cuanto se deformaba y que sucedía con la materia o la luz en presencia de esa curvatura, calcular y hacer la predicción. Curtis tuvo un arduo trabajo de hojas y hojas y parecía no ocurrir nada fuera de lo normal y todo estar en su sitio, Campbell inclusive ordenó volver a revisar y asegurarse.
- Al terminar la guerra en 1918 con los efectos en los mapas imperiales y el caos post guerra, los científicos alemanes aún no podían salir de Alemania pero los ingleses sí, y Eddintong anunció que iría a Guinea Africa para el siguiente eclipse que se vería el 29 de Mayo de 1919, mientras Cambridge se volvía a poblar de sus alumnos lisiados por la guerra, él partía a una aventura de la que esperaba volver con pruebas de la Teoría, mientras para Febrero en California, Campbell ultimaba detalles y reexaminaba sus placas fotográficas para publicar sus propios resultados que parecían no darle la razón a Einstein en su propuesta sobre la gravedad.
- Eddintong llegó en un viaje de 10 semanas por barco a la Isla de Príncipe frente a las costas de África occidental en Mayo de 1919 a internarse al trópico en pleno verano, arriesgándose a las garras de la malaria y a las alimañas abriéndose camino en plena selva, para luego construir durante un mes su telescopio, y llegado el día de la eclipse, se encontró en medio de una lluvia tropical, pero esta permitió un claro que dejó ver la luna negra y empezaron a fotografiarla, es de imaginar lo tedioso de colocar placa por placa en un equipo de inicios de siglo en medio de esas lluvia selvática buscando una estrella colocada junto al sol, aunque gran parte de las placas eran opacadas por las nubes, tenía un buen grupo de utilidad, luego iniciaron las mediciones en plena selva ante la expectativa del propio Einstein quien tenía enormes esperanzas de esa expedición, pero debido al clima post guerra no le pareció bien comunicarse directamente con un astrónomo inglés. En paralelo se realizó otra expedición británica en la ciudad de Sobral en Brasil a cargo de Sir Frank Dyson.
- Eddintong regresaba a Cambridge, mientras Campbell arribaba a Londres para presentar los resultados de su expedición de Febrero de 1918 ante la Real sociedad astronómica, tenía una gran responsabilidad en cuanto a la veracidad de ella y así anunció que según las medidas del observatorio de Lick: “Einstein estaba equivocado”, pero en un viro del destino, llega un cable de Eddintong que anunciaba que sus resultados preliminares daban la razón a Einstein aunque en unos meses recién culminaría con la interpretación completa. Campbell quien además estaba a punto de publicar esos resultados contrarios en EEUU, temeroso ante esta contradicción comunica con urgencia a sus asistentes en los términos “posponer resultados de Einstein”. Habían para entonces 2 versiones contradictorias.
- El 6 de Noviembre de 1919, cuatro meses después de terminado su trabajo, en un día histórico para la ciencia, Eddintong se presenta ante la Real Sociedad Astronómica y ante el busto de su fundador Isaac Newton hace una simbólica disculpa al ícono Newtoniano ante la justificada expectativa de la comunidad de la física y con un lleno de estadio, anuncia: “Las mediciones de las placas llevan a la conclusión que el desvío de 1.75 segundos de arco junto al sol que predijo la Teoría de la relatividad general fue corroborado por la desviación del eclipse”. ¡El espacio se combaba y se podía viajar en el tiempo!. Einstein entraba ese día a la historia con fanfarrias por la puerta principal, la reacción mundial fue de gran interés y ovación, trascendiendo ante el vulgo además, y EEUU lo reconocía como una estrella, y en su propio país la prensa se rendía, había sentado una nueva visión del universo y las consecuencias inimaginables en cuanto a una fama que él no pidió.
- Pero en medio de su celebridad y luego de las expediciones, persistían sectores de la comunidad científica que aún no daban crédito de su teoría y hasta prensa como del New York times lo cuestionaba, en la propia Alemania quedaba una hostilidad por motivos de tipo nada científicos, algunos acusaban a Eddintong de sesgo debido a un afán conciliador de post guerra, y las mediciones de Campbell aún estaban allí, era lógico que se requería una nueva expedición dirimente que confirme o desacredite muchos prestigios. El siguiente eclipse rentable se vería en el extremo occidental de Australia en dos años más en Septiembre de 1922.
- En ese entretiempo Einstein inicia una gira y es recibido en EEUU con gran celebridad, pese a que un recalcitrante sector aún debatía la validez de su teoría hasta ver un nuevo experimento. Campbell decidido a dar el veredicto final rediseña un potente equipo, esta vez eran siete las expediciones que anunciaban viajar con ese fin, incluyendo al mismo Froilich desde Inglaterra quien tuvo el día del eclipse cielo nublado, la India envió colonos ingleses quienes tuvieron problemas técnicos, Canadá, Australia con equipos que no funcionaron también enviaron, pero Campbell en su tercera experiencia estaba mas apto y obtuvo excelentes placas que corroboraron la desviación predicha, era el capítulo sentencioso y final. Campbell telegrafió a Einstein su contundente observación.
- Aunque dicho fenómeno ocurría en la cotidianidad desde el inicio de los tiempos: el espacio tiempo que rodeaba al sol era curvo, pero la gravedad tenía una nueva forma conceptual, la especie humana recién la aceptaba 15 años después de su primera propuesta, era una hazaña de intelectualidad pura. La disculpa de la comunidad científica llegó también relativamente, lo habían relegado en los Premios Nobel en los últimos tres años pese a los resultados de Eddintong de 1919, y en 1921 se le otorga el Premio Nobel de Física, pero por su primera joya de 1905 sobre el efecto fotoeléctrico, una partida de nacimiento de la mecánica cuántica y del descifrado del átomo, cuyos seguidores de la especialidad le darían tantos dolores de cabeza en el futuro en un conflicto de puntos de vista. Esos años de demencia bélica y nacionalista – que solo hacía un intermedio para volver a rugir en 1940 en la segunda gran guerra - dejaban una figura inédita dentro del escenario de íconos mundiales: un frágil y nada petulante físico teórico con una historia fascinante tras de sí y adoptado en adelante por la cultura popular como un símbolo de genialidad, del bien, pacifismo y afabilidad. Desde él, buena parte de la ciencia tendría que reescribirse.

ALBERT EINSTEIN (V): LA RELATIVIDAD Y EL INTRIGANTE PLANETA MERCURIO


- La Relatividad General, una concepción de eminente base matemática abstracta, tenía un gran número de aplicaciones concretas, una de ellas fue descifrar un misterio que no dejaba de confundir a los astrónomos que trabajaban bajo la tutela de las leyes de Newton y a su vez esto sirvió como una fuente de verificación de la Teoría misma junto a la experiencia de 1919 en plena eclipse.
- Desde la antigüedad cuando la pericia científica dependía en sumo de los sentidos humanos, el pequeño planeta Mercurio desconcertaba a los pioneros de la astronomía. Uno de los cinco planetas al alcance de nuestra resolución visual, pero con cierta coquetería astral debido a su cercanía al gran monarca del sistema y a su vertiginosa velocidad de traslación variando de 39 a 59 km/seg según esté en Afelio o Perihelio, puede verse en las mañanas minutos antes de la emergencia solar ó en las tardes por corto tiempo después del ocaso, por lo que los griegos lo tomaron como cuerpos diferentes bautizándolos como Apolo y Hermes respectivamente, y los Romanos lo bautizan con su nombre actual.
- Sus complicaciones no se limitaban a su observación, sino se extendían a los intentos de determinar con precisión su mecánica orbital, los enunciados matemáticos Newtonianos sobre la gravedad, predecían perfectamente el camino orbital de cada planeta solar, es más, cuando se observó la inicial anomalía en el movimiento calculado para Urano, se podía intuir la existencia de un aún entonces no descubierto octavo planeta que debía ser causante de tal perturbación, y así se halló Neptuno para confirmarlo, pero Mercurio seguía siendo el rebelde a los cálculos teóricos, este planeta tenía un movimiento característico conocido como el desplazamiento del perihelio (el perihelio es el punto en la órbita de un planeta más cercano al Sol), cuyo valor no encajaba al calculado por los esquemas matemáticos aceptados, se habían percatado los astrónomos que el lugar del espacio en donde se produce el máximo acercamiento de Mercurio al Sol no es fijo, sino avanzaba cada año en una cantidad significativamente más grande que la predicha por las leyes de Newton a lo largo de su órbita, y aunque las ecuaciones de Newton permitían predecir ese movimiento con bastante precisión, una vez conocido el efecto gravitacional de los planetas vecinos, pero asumiendo que existía ese planeta hipotético – tal como se creyó gran parte del siglo XIX –, en sus esfuerzos por explicar la diferencia, los astrónomos habían especulado durante algún tiempo en la existencia de un pequeño planeta que orbitara entre Mercurio y el Sol, un hipotético astro intramercuriano que provocaba dicha anomalía del desplazamiento del perihelio de Mercurio, así se habló de un mítico planeta Vulcano – incluso muchos dedicaron su vida a buscarlo, algunos calcularon su órbita y otros creyeron verla, finalmente su cacería no daría los resultados como en el caso de Urano –, pero el valor calculado para dicho desplazamiento, no concordaba con lo observado; ocurría que la explicación al comportamiento anómalo de la órbita de Mercurio estaba más allá de la física clásica.
- Einstein demostró que ese cuerpo era innecesario, su nueva teoría de la gravedad explicaba completamente el misterio de la órbita de Mercurio como una consecuencia del espacio intensamente curvado en las inmediaciones del Sol. Aún antes de la famosa comprobación en el eclipse de 1919, ya en 1915 había comprobado la validez de la teoría, aplicando sus ecuaciones relativistas al movimiento del planeta Mercurio y logrando resolver, mediante ellas, el enigmático problema de la precesión de su perihelio. Lo que sucede es que Mercurio se encuentra tan cerca del Sol, que el Espacio-Tiempo a través del cual se desplaza, manifiesta ya una curvatura evidente, lo que hace que su trayectoria orbital tenga una dinámica diferente, sólo explicable con las ecuaciones relativistas de la Gravedad. En el escenario mercuriano la mecánica de Newton (concebida para un Universo plano, o casi plano) deja de ser válida, así inesperadamente, el pequeño Mercurio jugó un rol clave en la conformación de un nuevo postulado científico que, como pocos, ha entregado a la humanidad una nueva forma de ver y comprender la realidad.

sábado, 3 de octubre de 2009

ALBERT EINSTEIN (VI): EL HUMANISTA


- La figura de Albert Einstein, mas allá de sobresalir entre las luminarias científicas del siglo XX, no se excusó de hacer sentir su voz principista ante el mundo, el físico, dueño de una particular forma de observar los acontecimientos en medio de un sistema entonces a merced de la soberbia de la carrera por el dominio mundial y las suspicacias recíprocas de una guerra fría entre las potencias regentes, pudo permanecer lúcido en un tiempo de paranoia y liberal en medio del fanatismo cuando las pasiones nacionalistas e ideológicas imponían sus fundamentalismos entre gobernantes hasta ciudadanos promedio. Refrendado además de su prestigio académico, por su paradigmático desapego para con el hedonismo rutilante y el poder – eso que Goethe calificó como refugio de los mediocres – lo que se hizo evidente con su declinación al ofrecimiento de la presidencia del estado de Israel para suceder a Chaim Weizmann en su condición de judío. Una visión reflexiva de sus ideales humanistas se expone en su libro de 1931, Nein Weltbild (“Mi visión del Mundo”), además de apreciaciones sobre su vida y la sociedad con sus elementos motrices políticos, económicos, religiosos.
- Las raíces sensibles su faceta humanista cultivados desde la juventud con un carácter al margen de pasiones, pueden avizorarse desde sus años tempranos de raciocinio autónomo, en su periodo de descubrimiento de la gran tradición cultural mediterránea durante su estadía italiana y sus vivencias peligrosamente cercanas al nazismo, seguramente ellos contribuyeron a construir su esencia moral.
- Su obra, titánica en importancia, no lo circunscribió a una fría y desentendida observación del devenir de los tiempos en que vivía; genial y con la misma intuición física de Newton – pero con un carácter simpático – y visionario como Kepler, siempre supo mantenerse aterrizado, recibió en vida, al igual que Newton, todos los honores y el respeto excepcionalmente merecidos, pero no se negó a discrepar en los dramas que la sordidez humana creaba alrededor, lo que lo llevó además a trascender por fuera de los límites de su preeminencia científica.
Filosofía de vida:
- Dueño de una personalidad de sencillez reconocida, sin pretensiones mundanas y de fácil abordaje por estudiantes y hombres comunes, teniendo siempre la afabilidad a mano, su particular forma casi bucólica de mirar la vida y forma singular de pensamiento idealista caracterizaban una faceta inconfundible de su personalidad; pensaba que le parecía deshonesto ganar dinero enseñando física y era mejor para un físico ganarse el sustento con algún otro trabajo sencillo y honesto dejando la física para los ratos libres, alguna vez comentó que sería feliz trabajando de fontanero – lo que le valió una inmediata nominación como miembro honorario del sindicato del ramo – , o que el trabajo de farero era muy apetecible para un científico, por su sencillez, tranquilidad, ausencia de otras obligaciones, con una soledad que imaginaba en una vida ideal permitiéndole la contemplación necesaria para la investigación científica, sintetizaba así lo que más amaba alrededor de sus divagaciones, a la vez su pasión por la física lo hacía extrañarla estar inmerso en ese mundo cuando vivió fuera de los círculos científicos. Prefirió la trinchera solitaria, reconociendo su inaptitud para el trabajo en equipo o filiación a grupo sectario – con excepción de su sionismo que abrazó como principio –, aunque lo reconoció como un aislamiento amargo a veces pero saludable en el reconocimiento comprendido y de simpatía de otros hombres
- Por supuesto que Einstein como humano, conoció la esencia humana de la imperfección, separado de su familia al estallar la primera guerra mundial y luego desligado conyugalmente, cumplió con entregarle los 30,000 dólares del premio prometidos a su esposa Mileva para la manutención de sus hijos, pero mientras vivió con ellos no dedicó el tiempo necesario a la crianza de sus hijos Liesserl y Hans Albert, de ellos Liesserl al igual que su madre fue afectado por una esquizofrenia incapacitante. Tal vez las abstracciones apasionadas de un genio en medio de la búsqueda del conocimiento por sí mismo son incompatible con la entrega afectiva de la vida más íntima misma.
Einstein y el Judaísmo:
- Creció en un hogar si bien teniendo presente la conciencia de pertenecer a la minoría judía pero sin observar una formación religiosa profunda, después sintió en carne propia la discriminación racial antisemita en su propia tierra desde los años 20 lo que lo lleva a tomar parte del ideal sionista. Einstein no esquivó asumir su papel como judío comprometido, aunque como era de esperar, hasta su postura singular de un relativismo cultural – luego su Teoría inició una corriente relativista en el campo social – que no cerraba la puerta a buscar un entendimiento con el pueblo árabe, le supuso no siempre buena acogida entre todos los grupos sionistas donde no faltan tampoco las tendencias radicales.
- Manifestaba que su afán de buscar el conocimiento de propia mano, su amor por la justicia casi fanático y el deseo de independencia personal eran rasgos esenciales de la tradición judía, que agradecía a su estirpe; en la década del 20 recorrió los EEUU junto Chaim Waizmann para recaudar fondos destinados a la causa del nacionalismo judío y apoyó al sionismo cuando se supo de la desesperada situación de los judíos Europeos a finales de los 30.
- El punto culminante de este romance con el sionismo se declara cuando en 1948 en el marco de los primeros pasos de la creación del nuevo estado de Israel, Einstein recibe el ofrecimiento para acceder a la presidencia de Israel, y suceder al primer presidente y prócer de ese país Chaim Waizmann, pero lo rechaza cortésmente con una emotiva nota:
“Me sentí profundamente conmovido por el ofrecimiento de nuestro Estado de Israel, mas también me sentí afligido y consternado, porque me es imposible aceptarlo. Toda mi vida me he enfrentado con el mundo de los objetos y carezco de la capacidad natural y de la experiencia necesaria para oponerme a los seres humanos ni desempeñar funciones oficiales. Por estas razones no me siento apto para cumplir con los requisitos de esta gran labor, aun en el caso de que mi avanzada edad no limitase en muy alto grado mis fuerzas”.
“Esta situación es, en verdad, muy aflictiva para mí, puesto que mi relación con el pueblo judío se ha convertido en el más fuerte de mis lazos humanos desde que adquirí pleno conocimiento de nuestra precaria posición entre las naciones. Después que en estos días hemos perdido al hombre que en circunstancias trágicas y adversas llevó sobre sus espaldas, y por espacio de muchos años, el peso de la dirección de nuestra lucha por la independencia en el exterior, deseo con todo mi corazón que se pueda encontrar a un hombre que por la obra de su vida y por su personalidad pueda animarse a asumir esta tarea tan riesgosa y llena de responsabilidades.
Albert Einstein
Princeton, Nueva Jersey, 18 de noviembre de 1952”.
- No deja de ser seductor el llamado a especular el rumbo que habría tomado la situación en tan inflamable región del mundo de haber contado con su presencia.
La Primera Guerra Mundial:
- Luego de los artículos de 1905 y mientras elaboraba los primeros esbozos de su Relatividad General, Einstein ya tenía un respeto ganado entre la comunidad científica; en 1913 poco antes de la primera guerra mundial el Kaiser alemán Wildhelm encargó a Max Planck reclutar a los mejores científicos para crear un prestigioso y nuevo “Institute Kaiser Wilhelm” de Berlín y Planck recomendó reclutar a Einstein en una plaza de profesor cuya presencia daría realce a este instituto, para ese fin entonces Planck y Walter Nernst un famoso químico alemán, buscaron en Julio de 1913 en Zurich al rebelde físico para convencerlo de volver a Alemania, el contenido de la oferta incluía una cátedra en la Universidad de Berlín, membresía en la Academia prusiana, asistencia en sus investigaciones y no dictar clase, pero sobretodo estar en la alta sociedad de la física, era una oferta en sumo tentadora para dejarla pasar, entonces su deseo de trabajar en el centro de física teórica de mas prestigio en su época fue momentáneamente más fuerte que su aversión hacia el régimen militarista alemán y acepta regresar a Berlín a incorporarse al instituto Wilhelm el cual dirigía Fritz Haber uno de los grandes químicos de inicios del siglo XX, director organizador del Departamento de Guerra química alemán e inventor de un proceso para lograr un fertilizante artificial que ayudó en mucho a la agricultura – por lo cual recibió el premio Nobel de Química de 1918 – , tenido en categoría de héroe en Alemania, y que además alojó a la familia de Einstein eventualmente a su llegada a Berlín. Cuando en 1914 Einstein regresa a Alemania es testigo vivencial del ímpetu de la efervescencia nacionalista alemana que envolvía todos los aspectos de la vida del país y de todas sus tropelías entre las cuales el clima adverso a los descendientes de judíos creaba una atmósfera poco propicia para su presencia y cada vez más incompatible con su convicciones humanistas y pacifistas, mientras Berlín andaba infestada del patriotismo fanático, el ubicuo científico se desconcertaba de ver como todo el país perdía la cabeza, se decepcionaba de los jóvenes que marchaban orgullosos al frente y lo peor de todo como sus propios colegas como Planck y Haber de plegaban a ella; el caso de Haber era inusual, alemán de ascendencia judía y convertido al cristianismo tratando de asimilarse al máximo, sentía gran orgullo de su grado y posición en el ejército, lo que el genio de Ulm veía como una insensatez, pese al respeto mutuo que se profesaban con Planck y Hubber, pero la peor decepción de parte de Haber, llegó cuando este aprovechando sus conocimientos de química y sus estudios sobre el átomo de cloro y sabiendo de su toxicidad en la forma gaseosa, lo propuso como arma de guerra so pretexto que con su devastación mortal ahorraría muchas batallas y muertes, e inició sus pruebas en el instituto donde ambos laboraban y lo puso a prueba en un campo de batalla en Bélgica en la primera guerra mundial, Einstein que deploraba como se utilizaba la ciencia con una finalidad ruin fue testigo de como el propio Haber dio la orden de lanzar el gas y como su nube tóxica hizo saltar desde las trincheras a los soldados y como murieron unos cinco mil de ellos ahogándose en edemas pulmonares asfixiantes, increpándole luego directamente a su colega y escribiendo en una misiva: “nuestro progreso tecnológico esta siendo usado como un hacha en manos de un demente”. Se tornaba en un pacifista declarado, mientras otros científicos alemanes apoyaban la empresa bélica de su país, él condenaba abiertamente esto como un “delirio epidémico” salvándose de la cárcel debido a su pasaporte de la neutral Suiza a diferencia de su amigo el filósofo inglés Bertrand Rusell apresado por esos días por su posición pacifista. Su punto de vista singular le creó antipatías en Alemania, pero paradójicamente popularizaron su nombre entre el gran público.
- Desde entonces inicia una cruzada quijotesca en medio de ese ambiente belicista y aunque respetaba a sus colegas no los apoyaba en sus ímpetus de apoyo a la guerra, así se topó con un infame “Manifiesto de los 93” firmado por igual número de los mejores científicos alemanes incluyendo sus estimados amigos Planck y Haber; Einstein que se asqueaba de esto, tomó una postura contraria y apertura su propio manifiesto rechazando la guerra con algunos colegas, pero en medio de ese ambiente represivo solo lo firman 4 personas, quedando como un fracaso, estaba ya condenado como un pacifista solitario, siendo percibida esa posición por la comunidad científica local quienes también expresaban abierto apoyo al régimen del orgullo nacionalista, y entonces empieza a ser aislado de esa élite por no comulgar con los bramidos bélicos alemanes, es tratado por los conservadores más radicales como un traidor, hasta incluso después de la verificación de la relatividad general que le trajo el reconocimiento mundial y no evitaron los ataques de intrascendentes y hoy anónimos colegas físicos de pensamiento antisemitas; alguna vez la prensa alemana tituló ante uno de sus viajes: “Buenas noticias, Einstein no regresa”.
- Terminada la primera guerra mundial, persisten los ataques a su persona provenientes de sectores muy concretos, en mítines y foros contra la Teoría de la Relatividad con un fondo antisemita, amedrentando incluso a sus colegas que miraban temerosos para intervenir, luego el nazismo empieza a posesionarse de la vida política y el poder desde la década del 20, siempre encontrando a Einstein firme en su posición principista en todo escenario tanto jurídico como informal y advirtiendo sobre esa plaga nacionalista.
- Desde la década del treinta, mientras Alemania cobijaba el esplendor del nazismo, Einstein ya disfrutaba de la pleitesía popular, e invitado por gobernantes y reyes recorrió numerosos países del mundo, de paso manteniéndose fuera del alcance de la furia nazi; al tomar Adolfo Hitler, la cancillería en Alemania, Einstein y su segunda esposa deben escapar, ya al imponerse con fuerza el totalitarismo en Alemania, crecen las amenazas a su persona en respuesta a sus abiertos escritos y declaraciones antibelicistas, se queman públicamente libros de todo autor judío o antifascista, llegándose a atacarlo como científico en una campaña difamatoria liderada por el físico y premio alemán Nóbel Philipp Lenard calificando a su Teoría de la Relatividad como una de las “chapuceras teorías matemáticas de Einstein” y atribuyéndole como “espíritu asiático en la ciencia” de paso haciendo las serviles loas políticas y personalistas a su Fuhrer exaltando el nacionalismo, tal era la talla lamentable de Lenard, a ello se sumaron profesores y académicos nazis calificando la Relatividad como una física “judía” y “bolchevique”, mientras en la contraparte Unión Soviética estalinista, sus académicos la calificaban como “física burguesa” por supuesto que nadie hacía una análisis puramente científico de la teoría, como si a las verdades del Universo y sus secretos le interesaran nuestros asuntos primitivos.
- Desde inicios de la segunda guerra mundial denunció con la claridad los atropellos del régimen nazi, sin falsas diplomacias ni tibiezas dijo: “Los alemanes, el pueblo alemán en su conjunto, son responsables de este asesinato en masa (en referencia a la masacre en el ghetto de Varsovia), y deben ser castigados como pueblo, si hay justicia en el mundo... Detrás del partido nazi está el pueblo alemán, que eligió a Hitler después de que este hombre hubo dejado muy claras sus vergonzosas intenciones en sus libros y discursos, respecto a los cuales no se concibe la posibilidad de una interpretación errónea. Los alemanes son el único pueblo que no se opuso a la persecución de los inocentes. Cuando estén derrotados y se lamenten de su destino no deberemos dejarnos engañar y hemos de ser conscientes de que emplearon, deliberadamente, el sentimiento humanitario de los demás para ejecutar su último y más monstruoso crimen contra la humanidad”. Los nazis pusieron un precio de 20.000 marcos alemanes a la cabeza de Einstein.
- Tras abandonar Berlín, decide radicar definitivamente en los EEUU desde 1933 aceptando una oferta para incorporarse al recién fundado Instituto de Estudios Avanzados de Princeton en Nueva Jersey, donde residiría el resto de sus días adquiriendo la nacionalidad americana en 1940. Se cuenta que cuando se le consultó sobre el pago que proponía recibir, Einstein sugirió 3.000 dólares anuales, al ver la cara de sorpresa del agente del Instituto, en su ingenuidad dedujo que se había excedido y propuso rebajarlo, pero el salario que le asignaba en instituto fue de 16.000 dólares anuales, una suma muy importante en esos tiempos.
El Pacifista:
- Cuando nada le hubiese costado mantenerse al margen, disfrutando de sus bien ganadas rentas y en su introspectivo mundo teórico, como pocas figuras de tal nitidez intelectual, prestó su altruismo en fines nobles con una dosis de cierto candor y modestia propia de un narrador de cuentos y moralejas. Sus ideas estaban comprometidas en una lucha desprejuiciada por la paz y el desarme mundial, alzando esa voz autorizada y respaldado sin más recurso que su prestigio científico, buen nombre y voluntad para denunciar ante cualquier foro las atrocidades de una eventual guerra y la dominación, en la misma línea que personajes emblemáticos como Mahatma Gandhi y Bertrand Rusell.
- Sobre ello manifestaba: “Mi pacifismo es un sentimiento instintivo, un sentimiento que me domina porque el asesinato del hombre me inspira profundo disgusto. Mi inclinación no deriva de una teoría intelectual: se funda en mi profunda aversión por toda especie de crueldad y de odio. Mi sentido apasionado de la justicia y de la responsabilidad social ha estado permanentemente en claro contraste con mi escasa necesidad de contacto con otros seres humanos y comunidades. Soy en verdad un viajero solitario y nunca he entregado todo mi corazón a mi país, a mi casa, a mis amigos, ni siquiera a mi familia más inmediata. Ante todos estos vínculos he conservado una sensación de distancia y una necesidad de soledad, sentimiento que aumenta con los años”.
- Su recorrido del mundo en esos años sirvió entre otras cosas para manifestar abiertamente su particular filosofía, más pero, hasta en un líder pacifista cabían las excepciones de emergencia; con la intuición en la que en el campo físico era un maestro, y más siendo testigo in situ de los delirios expansionistas y exterminadores Hitlerianos, toma conciencia que la única forma de detener la expansión fascista era una acción extrema. En 1932 se efectúa la primera verificación de la fórmula E = mc² y se cree que es posible fabricar la bomba atómica, al año siguiente el italiano Enrico Fermi bombardea núcleos atómicos con neutrones y queda abierto el camino hacia la bomba atómica
La Bomba Atómica:
- La primera guerra mundial había dejado resentimientos entre los vencidos y los ganadores alimentaron el revanchismo, a ello que se sumaban los choques ideológicos; en 1933 al designarse a Hitler como canciller de Alemania, inicia una agresiva política militarista y expansionista, Einstein es privado de sus derechos y su vida es amenazada, las trompetas de batalla ya sonaban en Europa y él adivinaba hasta donde quería llegar el nazismo.
- En 1939, recibe información por intermedio de su colega y discípulo, Leo Szilard, sobre el descubrimiento de un acelerador de neutrones que podría romper el núcleo del átomo de Uranio, generando dos átomos menores, desintegrándolos y liberando energía de espectacular magnitud como ya lo había visionado él en su universal fórmula sobre Equivalencia; consciente del potencial de tal descubrimiento, estando en pie su gran prestigio es animado por otros científicos en ese año para escribir su polémica carta al presidente de los Estados Unidos en 1939, Franklin Roosevelt, recomendando apoyar la producción de la bomba atómica, antes que la Alemania nazista lo hiciera, escribiendo en los siguientes términos:
“Señor:
“Un trabajo reciente de E. Fermi y L. Szilard, que me ha sido presentado en forma manuscrita, me induce a pensar que en el futuro muy cercano, el uranio podrá transformarse en una nueva e importante fuente de energía. Por lo que parece, algunos aspectos de la situación reclaman vigilancia y, en caso de ser necesario, una actuación rápida del gobierno. Así pues, estimo mi deber someter a su atención los hechos y las recomendaciones siguientes:
“En el curso de los cuatro meses últimos, se ha advertido la posibilidad, por los trabajos de Joliot en Francia, así como los de Fermi y Szilard en América, de iniciar reacciones nucleares en cadena en una gran masa de uranio, mediante lo que se generarían grandes cantidades de energía y volúmenes importantes de nuevos elementos similares al radio. Es casi seguro que esto puede conseguirse en el futuro inmediato.
“Este nuevo fenómeno llevaría asimismo a la construcción de bombas; puede suponerse, si bien con menos seguridad, que existe la posibilidad de fabricar bombas muy potentes de un nuevo tipo. Una sola arma de esta clase, que se transportara en buque y se lograra hacer explotar en un puerto, podría aniquilar todo el puerto con cierta fracción del territorio circundante. Empero, es posible que estas bombas resulten en exceso pesadas para ser transportadas por avión.
“Los Estados Unidos sólo poseen minerales muy pobres en uranio. Existen buenos minerales en Canadá y en lo que fue Checoslovaquia, y la fuente más importante de uranio está ubicada en el Congo belga. En esta situación tal vez parezca adecuado mantener algún tipo de contacto personal entre la Administración y el conjunto de físicos que trabajan en la tarea de reacciones en cadena en los EE.UU. Una posibilidad de conseguirlo sería que sólo usted se lo encargara a una persona de su confianza y que quizá podría ayudar sin desempeñar ningún puesto oficial. Su misión podría ser la siguiente:
“1. Poseer contactos con departamentos de gobierno, mantenerlos informados sobre los nuevos adelantos y formular recomendaciones para la actuación del gobierno, y prestar atención especial al problema a fin de que EE.UU. se halle bien abastecido de mineral de uranio.
“2. Apresurar la labor experimental que se está realizando dentro de las limitaciones de los presupuestos de laboratorios universitarios, y proporcionar fondos, si son indispensables, a través de sus contactos con particulares dispuestos a aportar contribuciones a esta causa; a la vez también lograr quizá la cooperación de laboratorios industriales que cuenten con el equipo necesario. Tengo noticias de que Alemania ha suspendido toda venta de uranio de las minas de Checoslovaquia, que ocupó. Que haya actuado de este modo podría explicarse por el hecho de que el hijo del subsecretario de Estado de Alemania, Von Weiszäker, está ligado con el Instituto Kaiser Wilhelm de Berlín, en el que ahora vuelven a efectuar algunos de los experimentos norteamericanos
sobre uranio.
Muy atentamente.
A. Einstein.
- Aunque es probable que EEUU hubiese pensado ya en la construcción de la bomba con o sin el empuje epistolar de Einstein; los hallazgos de Antoine Becquerel sobre la radioactividad y de Ernest Rutherford sobre el núcleo atómico – trabajos independientes a los de Einstein – determinaban como camino natural el desarrollo de tales armas.
- Entonces nació el proyecto Manhattan en la que no tomaría ningún papel – nunca trabajó en física nuclear – y que reunió a eminentes científicos de diversas ramas y tendencias al conocerse la posibilidad de la fisión del átomo y saber del propio programa nuclear nazi “Proyecto Uranio”, el fin del programa: CONSEGUIR LA BOMBA ANTES QUE LOS ALEMANES. La sugerencia de la fabricación primera de la bomba, en la carrera que Alemania de todas maneras iniciaría, era una cuestión que involucraba la supervivencia de la civilización y la libertad humana, colocándola en manos de las naciones que entonces representaban los valores democráticos ante la amenaza de un totalitarismo peculiarmente demencial. La marcha de los acontecimientos desgraciadamente obligó al uso de tan mortífera arma. Luego de que ya Alemania se rindiera en 1945, Japón embadurnado en su fanatismo místico persistía en la guerra y obligó al gobierno de EEUU en Agosto de ese año a autorizar el lanzamiento de la bomba, entonces Hiroshima ocuparía la primera página de un nuevo capítulo del terror humano, la bomba “Little boy” demoró apenas 43 segundos en caer en su viaje como un jinete apocalíptico, y el primer neutrón se liberó para desatar su letal reacción en cadena, una masa de Uranio de sólo 0,6 gramos arrasó como por voluntad de un Dios pérfido, una población de 70 mil habitantes; al conocer Einstein de la tragedia, le asaltó un conflicto de remordimiento en la conciencia que lo acompañó hasta sus últimos días, tal como ocurriese con Richard Feynman y Robert Openheimer el padre operativo de esa bomba quien luego se negó a participar en la producción de la aún mas mortífera Bomba de Hidrógeno en medio de la no menos delirante guerra fría. Aunque nunca dejará de ser paradójico que quien abrió las puertas de los fundamentos del uso de desintegrar el átomo denostara de su utilización, pero existía una bien fundamentada premonición sobre los nazis y sus capacidades en caso de vencer en la guerra lo que lo llevó con pesar a abandonar en un momento crucial su pacifismo.
La Post Guerra:
- Durante la post guerra siempre en sus opiniones resaltó el valor de la conciencia antes que la autoridad de las leyes y se involucró cada vez más en actividades por el desarme, llegando a ganarse antipatías de los conservadores esta vez en versión de imperialistas, criticando al sistema capitalista y su deshumanización del individuo, asimismo enrostró a los EEUU su actitud pro imperialista de la post guerra para con el mundo y por supuesto que tal actitud no dejó de llamar la atención del nefasto reencarnado de Salem, Joseph Mcarthy quien lo colocó en alguno de sus oprobiosos expedientes como se le hiciera también a su amigo Charles Chaplin.
- En EEUU además siempre se mostró como defensor de las libertades civiles en los años oscuros del macarthismo que a finales de los 40 y principios de los 50 volvía a rememorar los años de histeria de la Alemania nazi, y no abdicó en su llamado a los acusados de no declarar ante el Comité de Actividades Antinorteamericanas del Congreso, que según su criterio violaba sus libertades políticas y personales elementales. En 1945 hizo un llamado a los EEUU para romper relaciones con la España fascista de Franco quien apoyó al nazismo en la Segunda Guerra Mundial, recibiendo el ataque de sectores conservadores anticomunistas; fue un desenlace natural el que la prensa parametrada, sectores radicales y el propio Joseph McCarthy lo atacaran como un enemigo de América en 1953 debido a su postura.
- Aún sin desmedro de reconocer su genio científico, sus puntos de vista en política han sido llegadas a calificarse de ingenuas e imprudentes pero en un análisis a la luz del tiempo transcurrido, la racionalidad y la razón le asistió siempre desde su singularidad de posición.
Sus puntos de vista y actitud:
- Entre las taras a las que apuntó con dedo acusador como causas de infelicidad y obstáculos para lograr progresos en la cultura y la paz colectiva, señaló a los nacionalismos fanáticos y sus fronteras, el militarismo, el servicio militar obligatorio al que consideraba una afrenta a la dignidad humana; él mismo, que vivió sin nacionalidad algún tiempo así opinaba:
“Dicen también, y con razón, que el mayor obstáculo que se opone a la paz es el espíritu nacionalista tan exagerado que se encierra en esa palabra tan sonora y mal empleada: patriotismo, y ello no se debe sólo a las intrigas de los políticos ambiciosos y sin escrúpulos, sino también a la indiferencia y a la debilidad de los ciudadanos… “
“El nacionalismo es una enfermedad infantil, el sarampión de la humanidad...”
“Nuestros libros de texto glorifican la guerra y encubren sus horrores. Inoculan el odio en las venas de nuestros muchachos. Yo quiero enseñar la paz, no la guerra. Quiero inculcar amor, no odio”.
“Que un hombre pueda disfrutar mientras desfila a los compases de una banda es suficiente para que me resulte despreciable. Le habrán dado su cerebro sólo por error; le hubiera bastado con la médula espinal desprotegida”.
- Einstein alertaba sobre la inflamable mezcla del nacionalismo y los arsenales nucleares hasta ser una potencial amenaza a la supervivencia de la especie humana. En 1946 asumió la presidencia de la Comisión de Emergencia de Científicos Atómicos a fin de impedir una guerra nuclear, era además un crítico del escaso impacto de los intentos de conversaciones de paz de entonces; alguna vez mencionó: “Al desarme material, se insiste, ha de preceder el desarme espiritual”; lanzó por esos años, el Manifiesto Rusell-Einstein llamando a los hombres de ciencia a expresarse contra la proliferación del arsenal nuclear en un documento que inspiró las Conferencias Pugwash que en 1955 recibieron el Premio Nobel de la Paz., aunque tuviera una tibia respuesta por parte de los mismos hombres de ciencia.
- Einstein asumió el estrellato que le significó la inusitada fama, con esa simplicidad muy propia de él, es sabido que las mentes de volátil fragilidad, quienes viven un romance perpetuo con la involutiva estupidez humana, sucumben ante la promiscua seducción de la fama, convirtiendo a antes sumisos y acomplejados hombres en petulantes primates de mentón imperial; la mente más grande del siglo XX recibió las palmas del reconocimiento con indiferencia rutinaria y casi bucólica sencillez, lo que agiganta mas aún su emblema estandarte.
- En estos tiempos de una humanidad sumergida en la ambición fratricida por el poder, de amor inescrupuloso al placer más procaz, de silencios cómplices ante las conveniencias, el ejemplo del hombre que sobre su prestigio como prodigio de las ciencias físicas construyó una filosofía de sentido ético y humanista en su condición de hombre comprometido con la vida y la dignidad humana, reclamando para la civilización un sistema apoyado en la justicia, paz y la cultura, se levanta como un espejo de magnitud cósmica y atemporal disponible como una brújula secular para generaciones enrumbadas y para quien se proponga seguirla. Su pacifismo, expresivo con la sencillez y profundidad de una parábola bíblica no necesitaba de larga ni pretenciosa retórica, como lo sintetizara alguna vez el gran pensador Bertrand Rusell: “Lo que más llamaba la atención acerca de Einstein era su intuición penetrante en relación a la física, además de su simplicidad y sinceridad en todas las cuestiones personales”. Su vida integra con casi todos sus aspectos, es una muestra que las capacidades instaladas y disponibles para abordar una empresa en el hombre pueden llevarlo – de explotar su talento y coraje en todo su potencial – a las cimas más altas de las posibilidades propuestas.

ALBERT EINSTEIN (VII): LA BUSQUEDA DE DIOS


- La búsqueda de nuestro porque y el como, supone un esfuerzo titánico de especulaciones labradas desde generaciones precedentes perdidas en el tiempo y que continuarán mientras nos anime el espíritu científico; ella ha involucrado desde charlatanes, místicos, teólogos hasta filósofos, trascendiendo los márgenes de un único campo del conocimiento humano, y en algo recuerda a la analogía del grupo de ciegos examinando a un elefante único describiendo diferentes partes del mismo. La inquietud de descubridor innato e incansable, llevó a Albert Einstein hasta sus últimos días a perseguir demostrar la existencia de un direccionador del universo, a buscar la fórmula matemática que resumiese en una elegante ecuación todas las leyes de la física, la existencia del universo y la vida en una “Teoría del todo” ó “Teoría de campo unificada”, buscaba descifrar el jeroglífico de Dios mediante la majestad y belleza de las matemáticas. En ese camino estuvo inmerso en sus últimos 20 años de vida, en una epopeya intelectual quijotesca, marginal de aquella física que tan magistralmente potenció en los albores del siglo XX como la mecánica cuántica y la mecánica estadística; hasta sus horas finales intentó integrar en una sola concepción a las fuerzas fundamentales de la naturaleza – las “fuerzas de campo” – con esa temeridad de la que alguna vez hizo alarde en la construcción de su sinfonía relativista, y bajo la luz del pensamiento filosófico panteísta de Spinoza que lo influenciaba, Einstein propuso una religiosidad cósmica sobre la existencia de una regente inteligencia superior que explicaría la grandeza ordenada, armónica y sublime belleza del universo; para él, tan afortunada casualidad culminante en condiciones antrópicas amables tenía que deberse a un orden impuesto.
- Existía en Albert Einstein, la firme creencia en una explicación divina a la previsibilidad cíclica de los fenómenos naturales, para su renovada visión, detrás de cada órbita planetaria, cada cuerpo estelar, galaxia, átomo, cada elemento, existía una INTELIGENCIA motriz suprema responsable de su cinética e interacciones, más aún dirigiendo la propia vida, un ente llamado metafóricamente Dios, un creador en un plano de divinidad explicado por la ciencia, no en la tradicional visión teológica doctrinaria de la religión, sino como razón y causa de las cosas. Einstein quien nunca profesó alguna doctrina religiosa en el sentido de culto formal, tenía un sentimiento profundo en la existencia de Dios, afirmando que sus teorías partían de la existencia de ese ser supremo que creó todo, así lo dejaba implícito: ”Cuanto más estudio la ciencia más creo en Dios”… “lo más incomprensible del universo es que él es comprensible”
“Dios es sutil, pero no malicioso” decía entre sus tantas célebres citas, aunque para sus propios discípulos ello no alcanzaba para calificarlo como teísta y algunos seguidores como Steven Weinberg y Peter Atkins tenían posiciones marcadamente ateas. El reverendo y físico John Polkinghorne afirma en el mismo sentido: ”cuando uno se da cuenta de que las leyes de la naturaleza tienen que estar coordinadas con máxima precisión para que den como resultado el universo visible, es difícil resistirse a la idea de que el universo no es casual, sino que tiene que haber un propósito en él”.
- Es célebre su frase que resume su posición, ante el matemático ganador del Nobel de física de 1954 Max Born expresó: "Ud. cree en un Dios que juega a los dados y yo en leyes y un orden absoluto. No consigo concebir un Dios que premie y castigue a sus criaturas, o que tenga una voluntad semejante a la que experimentamos en nosotros", en un claro desafío a la mecánica cuántica y el principio de incertidumbre de Heisenberg, los que sostienen los niveles más fundamentales de la materia de partículas y su tendencia impredecible, aunque exasperara al propio Bohr con su afición a los aforismos.
- Negaba la percepción sobre un supuesto ateísmo explícito suyo basado en la deducción a la vista de sus teorías científicas, según él quien lo viese así, no lo había entendido y lo malinterpretaba en su actitud ante la religión y jamás estuvo suscrito a una concepción atea, para algunos amigos Einstein era un creyente en Dios, no en el sentido más convencional, no era un judío practicante al igual que sus padres, pero sí tenía nítidamente clara las normas absolutas del bien y del mal, sus opiniones en cuanto a política se podría afirmar que estaban hechas sobre una base científica. Reconoció su apego en la infancia a la religiosidad convencional como consecuencia de la influencia del sistema educativo tradicional, hasta su encuentro con los libros de divulgación científica y un desengaño lógico para una mente tan acuciosa que en adelante empezó a liberar su pensamiento y abrazar el cuestionamiento de la autoridad y el escepticismo como actitud, su pensamiento sobre la religión posterior fue más complejo de lo habitual e invitaba a ser interpretado erróneamente tanto como un agente encubierto del ateísmo con su Teoría de la Relatividad ó como un creyente, pero que aclaración más elocuente que su frase: “Creo en el Dios de Spinoza, que se nos revela en la armonía que rige a todos los seres del mundo, no en el Dios que se implica en los destinos y acciones de los hombres”.
- La búsqueda de Einstein después de su teoría de la relatividad generalizada, consistió en una serie muchos intentos de generalizar su teoría de gravitación para lograr unificar y resumir las leyes fundamentales de la física, específicamente la gravitación y el electromagnetismo. Cuando terminó su nueva teoría y la publicó en New York, al poco tiempo debió retroceder, su obsesión lo estaba llevando al ridículo frente a sus colegas en especial los seguidores de la mecánica cuántica, la cual sostiene la imprevisibilidad de los movimientos de las partículas subatómicas, según los cuánticos teóricos todo lo que existe en la actualidad es por la existencia de la casualidad, todo se resume en un lance de juego de dados, la ley de las probabilidades, ante ello el gran genio, seguidor de Spinoza y Shopenhauer, no creía en el azar y en ese momento pronunció la frase que pasaría a la Historia: “DIOS NO JUEGA A LOS DADOS”, pero acabó siendo humillado públicamente por los científicos de la mecánica cuántica, siendo tildado como desactualizado y enemigo de la teoría que fuera de su propia creación, probablemente Einstein no tenía para entonces sólidas nociones de las fuerzas nucleares fuerte y débiles que recién en la década del 70 se entendieron bien por experimentos a muy altas energías; abstraído en su afán unificador ignoró algunos importantes pasos en la física del momento y sus colegas seguidores se dividieron, alejándose y distanciándose de aquel al que antes llamaban Profesor. Él nunca podría aceptar la mecánica cuántica con su principio de indeterminancia como lo formuló Werner Heisenberg y reelaboró Niels Bohr.
- El 18 de Abril de 1955, a los 76 años de edad, el padre de la Relatividad facturó su plazo de vida sin hallar la respuesta, aquel reto con algunos elementos de pensamiento filosófico combinando la gravedad con las otras fuerzas quedó pendiente en su persecución personal. El tiempo o la inteligencia no le alcanzaron – o sobretodo por causa de su no apertura hacia el caos cuántico –, tal vez intentó armar un rompecabezas renunciando a dos piezas capitales halladas entre las fuerzas nucleares y pocos físicos se aventuraron por su senda después; aunque los pensamientos tardíos de Einstein fueron abandonados por décadas, la inquietud de algunos heterodoxos después resurgieron ese sueño de una gran unificación de la teoría física a través de intentos más reciente como la “Teoría de las Cuerdas” y "Teorías de supersimetría", la primera de las cuales postula que el Universo está compuesto de Cuerdas Vibrantes, la cual rige todas las leyes del Universo. Sus herederos demuestran que aún sobrevive su ímpetu de alcanzar demostrar la gran teoría de la unificación que acrisole las leyes capitales de la física, tal vez algún día su comprobación lo convierta en el ancestro reverencial de la siguiente gran y definitiva revolución en el mundo de la física, el tiempo lo dirá.
- Hasta donde hemos visto en el mundo con todos sus fenómenos, los hechos demuestran que la naturaleza tiene un orden y una lógica evidente y compete a los hombres poder descifrar esos acertijos desde sus intrincadas abstrusiones para terminar de exponerla en toda su magnificencia y grandeza enmarcada en la belleza de una ecuación o ley, como lo hicieron los Newton y los Maxwell. Tal vez el secreto mayor de la existencia física del todo aún esté lejos de ser alcanzado y desenvuelto como un papiro, pero la audacia de los sacrílegos como Einstein siempre deberá mantenerse viva para finalmente llegar a conocer algún día nuestra razón y propósito esencial y convertirla en la definitiva religiosidad cósmica. Dejando esa tarea pendiente se fue el romántico y solitario quijote de la ciencia que nos demostró que armado de lápiz, papel y talento, se puede cambiar al mundo; que superando la adversidad de vivir en medio de la ignominia, el abuso y la carencia creó una obra calificada como uno de los más grandes logros del intelecto humano de todos los tiempo, su nombre es un símbolo para la humanidad entera y hasta soy su historia nos sigue fascinando e inspirando hasta la cautivación.

ALBERT EINSTEIN (VIII): LA NEUROLOGIA DE EINSTEIN


- El 18 de Abril de 1955, en Princeton, Albert Einstein dejaba este mundo por donde cabalgó rutilantemente derribando preceptos caducos y abriendo las puertas del conocimiento más trascendental y visionario, los destellos de la antorcha que iluminó las sendas mas abstrusas en nuestra búsqueda de explicaciones sobre el universo, se apagarían para transfigurarse en una estrella imponente sobre el cielo de la ciencia humana, el reloj biológico no hacía excepciones relativas, pero la admiración del vulgo por su obra reclamaría sus últimos fetiches con fines de estudio; es que, la inteligencia humana que ha sido, es y será un tema cardinal para el disertar de ciencias como la filosofía, psicología y la fisiología, entregó en el iluminado nacido en Ulm, uno de sus mas sofisticados acabados para la especie, cuyos estruendos directores se sienten hasta hoy, y sería finalmente motivo de un largo debate esta vez en el terreno de la anatomo patología.
- Albert Einstein había dejado instrucciones para incinerar su cuerpo al fallecer, pero se preservó el cerebro para fines de estudio, no se sabe si alguien lo autorizó explícitamente, entonces había quien deseaba satisfacer la curiosidad por conocer las bases anatómicas de esa genial inteligencia; luego la historia del destino del cerebro, no estaría exenta de una turbia trama novelesca. Inicialmente debía realizar la necropsia, el Dr. Harry Zimmermann, neuroanatomista amigo de Einstein, pero al serle imposible acudir de New York al hospital de Princeton en ese momento, llamó a su ex alumno el Patólogo Dr. Thomas S. Harvey para cederle tal distinción – tampoco se sabe que acordaron Harvey y Zimmermann – así el presto T. Harvey además de cumplir el encargo, extrajo el cerebro y se lo conservó procesándolo, pero cuando tiempo después se descubrió su maniobra, Zimmermann reclamó públicamente el cerebro para estudiarlo, a lo que Harvey respondió ante la prensa prometiendo encargarse del estudio y su publicación, a su vez el hijo de Einstein, Hans Albert, adujo que desconocía de esa extracción y que no lo había autorizado la familia; el hospital de Princeton prohibió la salida del cerebro de su centro y a raíz del conflicto legal y cobertura periodística resultantes, Harvey fue despedido, pero se llevó el cerebro y no volvió a ejercer como patólogo ni como médico; durante años no se supo de él ni del cerebro y el tema se diluyó casi como una leyenda popular hasta que en 1978, Steven Levi, un periodista de una revista regional de Princeton “New Jersey Monthly”, localizó a Harvey en Kansas quien mantenía gran parte del cerebro que se llevó sin permiso, seccionado en 240 láminas, excepto el cerebelo y algunas partes del córtex, y guardaba algunas muestras de tejido.
- En 1985, Harvey y Marian Diamond, de la Universidad de Berkeley de California, publicaron en “Experimental Neurology” un estudio – el cual de paso cuya metodología y resultados fueron entonces muy discutidos – sometiéndolo a comparación con cierto número de cerebros sin cambios patológicos, se estudió la proporción entre neuronas y células gliales (las células de sostén y nutrientes de las neuronas) en dos regiones del cerebro, y en una de esas regiones el lóbulo parietal izquierdo, la llamada área 39 contenía un número relativamente menor de neuronas que el grupo de comparación, pero a su vez porcentualmente un mayor número de células de la glía cerebral por neuronas, el número de celulas gliales era de calidad superior en esas áreas del hemisferio izquierdo encargadas de la habilidades matemáticas; se interpretaron los datos en el sentido de que el número mayor de células gliales por cada neurona, sugería
un cerebro más consumidor de energía, lo que explicaría su capacidad cognitiva, con una mayor capacidad de procesamiento, pero se hizo la observación por el hecho de no tomar en cuenta la diferencia de edad entre el grupo control, de 64 años de edad en promedio y el de Einstein de 76 años de edad al fallecer y no se podía determinar si esa gliosis (el incremento de células gliales) era un rasgo típico senil o fueron reactivos a los propios fenómenos de apoptosis (muerte neuronal programada durante la vida), o a procesos generales de reducción de intercambio iónico y metabólico entre la circulación sanguínea y el parénquima cerebral, entonces el publicitado aumento relativo de la glía del área 39 no necesariamente demostraba una característica peculiar sino pudo adquirirse en el curso de un proceso natural.
- En 1996 se publicó otro artículo en la revista “Neuroscience Letters”; se afirmaba que el cerebro pesaba 1.230 gramos, algo menos que el promedio de los varones adultos, luego el análisis se centró en una región del lóbulo frontal, y el resultado fue algo contradictorio al primer estudio, se observó en esta región una mayor densidad neuronal en comparación a otros cinco cerebros, aunque la corteza cerebral era más delgada y fina; se intentó explicar la singularidad a través de este aparente incremento de neuronas, si bien de nuevo el promedio de edad del grupo control (68 años) era inferior; aparentemente la mayor densidad neuronal en una corteza más delgada acortarían los tiempos de procesamiento e intercambio de información, favoreciendo una mayor eficiencia operativa, pero también se ha observado algo similar referente a densidad neuronal en muestras de cerebros de pacientes esquizofrénicos, así como de aquellos con deficiencia mental y entonces no necesariamente encajaba con un incremento de la capacidad cognitiva; también cabe la especulación de que una densidad neuronal aumentada podría deberse a una reducción en el número o complejidad de los procesos celulares y no siempre a un acortamiento de procesos, y así el aumento de la densidad neuronal sería producto de una pérdida de elementos de conectividad celular, al no existir espacios vacíos en el cerebro, entonces quedaba la incertidumbre saber a expensas de qué otra estructura se produciría la reducción del grosor de la corteza cerebral de Einstein y el aumento de la densidad neuronal, si fue del espacio extracelular dificultaría los procesos de movilidad iónica/molecular, tal vez a expensas de los procesos astrogiales reportados inversamente en el primer estudio.
- Mientras durante esos años, T. Harvey viajó por el país a la deriva laboral y buscando quién podría estar interesado en su posesión, incluso en un congreso de Neurociencias, un grupo de prestigiosos científicos le exigieron que les entregara el cerebro, pero él desconfiado, se negaba.
- En 1999 “The Lancet” publica las conclusiones de un más completo y riguroso estudio, la investigación estuvo dirigida por la Neuróloga Sandra Witelson, del Departamento de Psiquiatría y Neurociencias del Comportamiento de la Universidad McMaster en Ontario (Canadá), ella había captado antes la atención de la comunidad científica al investigar las diferencias anatómicas que existen entre los cerebros de hombres y mujeres y entre los de heterosexuales y homosexuales y recibió en 1996, la invitación de Thomas Harvey para investigar el cerebro de Einstein, valiéndose de fragmentos del cerebro y las fotografías de Harvey de antes de trozar el cerebro, para la comparación macroscópica con un pequeño grupo de cerebros como referentes.
- Reportó haber observado una parte del cerebro más grande y ancho que lo normal, y constatar otras características peculiares que explicarían su privilegiada mente, concluyendo que el cerebro de Einstein era único en cuanto a la morfología de sus lóbulos parietales, el cerebro de la mayoría de las personas muestra unos lóbulos parietales (izquierdo y derecho) asimétricos, mientras que el cerebro de Einstein era simétrico, y presentaba una expansión de ambos lóbulos en sus regiones inferiores, especialmente del izquierdo; el lóbulo parietal inferior, que está relacionado funcionalmente con el conocimiento visuoespacial y el razonamiento matemático y abstracto en la topografía cerebral, era 15% más ancho de lo normal, debido al desarrollo extensivo de esa estructura en ambos lados, su cerebro era un 15 por ciento más ancho que el de los cerebros control.
- El valle silviano, surco que normalmente corre de la parte delantera del cerebro hasta la trasera no abarcaba toda la extensión y era de menor recorrido, permitiendo tal vez mayor conectividad intrahemisférica y una mayor concentración de neuronas en esa área que establecían sus conexiones entre sí de manera más sencilla creando un córtex altamente integrado y expansivo, este tipo de forma se consideraba muy atípica, lo cual sugiere que el efecto combinado de las diferencias observadas podría dar como resultado mejores conexiones entre las células nerviosas involucradas en las habilidades matemáticas; los investigadores pensaron el detalle podría ser la ausencia parcial del surco, ya que habría permitido a las neuronas de esa zona establecer conexiones entre ellas y trabajar juntas con más facilidad.
- Aún con todas estas observaciones, es unánime la opinión entre la mayoría de observadores, incluyendo entre los participantes del estudio de “The Lancet” – quienes sustentándose además en la ventaja de contar con un buen banco de cerebros de la Universidad de McMaster –, que basándose en la observación de la morfología externa, no es posible determinar el secreto de una peculiar capacidad funcional ni relacionarlos con su genialidad, es más, otros afirman que la morfología del cerebro de Einstein podría no haber sido única, y que otras personas podrían contar con un sustrato parecido sin haber tenido nunca la oportunidad de usarlo en condiciones socio culturales adversas o no estimulantes y ser susceptibles a taras patológicas en diversas etapas tempranas, hasta la estructura del cerebro no debería ser vista como un marcador de inteligencia de forma aislada, la expresión completa de una aptitud especial individual depende además de múltiples factores genéticos y medioambientales.
- Como anécdota final, el emblemático y trajinado cerebro recorrió Estados Unidos en una última travesía desde la Costa Este hasta California la maletera de un auto, conducido por un periodista, Michael Paterniti, quien acompañó a T. S. Harvey en su intento de entregárselo personalmente a Evelyn, nieta de Einstein, y de esas aventuras publicó un relato titulado “Driving Mr. Albert. A Trip Across América With Einstein's Brain” contando las peripecias de ese extraño viaje, y la peculiar personalidad de su acompañante. Finalmente el cerebro fue devuelto al hospital de Princeton.

viernes, 2 de octubre de 2009

MICHAEL JACKSON: "OFF THE WALL"


- Hablar o escribir del reciente inquilino del Olimpo artístico parece una redundancia estéril al repasar sus logros a la vista y celebración de todos. Pero entre sus más nostálgicos y polvorientos recuerdos hay un punto de soporte bastante sólido en su carrera, algo discreto entre sus apologías y eclipsado en medio de la parafernalia de todo lo que vino después; su primera entrega solista “Off the wall” constituye un hito discográfico en la música de consumo masivo debido a la cantidad de ricos matices y la casta que el disco alcanza por peso propio. Aunque también de cifras millonarias en sus ventas – pero ni por asomo acercándose a su multipremiado “Trhiller” – y merecedora de favorables críticas, paradójicamente no llegó a la ansiada cima de las listas Billoboard en aquellos tiempos de su lanzamiento.
- Lanzado en 1979 por el sello Epic, con un Jackson ya ungido en el estrellato de su paso previo por “The Jackson Five” y en plena cota de una madurez artística dispuesta a entregar sus mejores inspiraciones, cuenta con el respaldo de Quincy Jones en la producción y generosas entregas de distinguidos compositores del nivel de Stevie Wonder, Paul Mc Cartney, Rod Temperton y el mismo Michael Jackson.
- El primer surco “Don't Stop 'Til You Get Enough”, una de sus mayores joyas compositivas de su carrera es un canto de frescura, vigor y tersura melódica, fue el tema del álbum merecedor de un Grammy en el género de Rhythm and blues. Los temas que aporta el genio de Rod Temperton no pasan desapercibidos en el recuento, “Rock with you” con sus delicados susurros invitando a un pacífico relax y “Off the wall” el tema que da el nombre al álbum, lleva el sello característico del sonido con el que el autor caracterizó a su agrupación “Heatwave”, licencioso en su ritmo frenético y bañado en una pulcra atmósfera de soul que lo hace muy singular, “Girlfriend” de Paul Mc Cartney es un sosiego melódico y “I can’t help it” de Stevie Wonder marca su suave compás con una clase propia de la alcurnia de su veta creativa.
- Si bien su siguiente entrega “Thriller” acaparó todos los fuegos artificiales del mundillo comercial, una apreciación desprovista de sesgos provenientes de lo accesorio que rodeó su música, nos lleva a reconocer en “Off the wall” una obra maestra del Pop musicalmente por encima de sus siguientes obras, todo un golpe de frescura y renovación en un momento musical de ecos moribundos de una gran época de la música inundada de grandes bandas e intérpretes, los finales de los setentas marcaban un brusco viraje de megalíticos representantes del rock hacia el consumo masivo sin muchos destellos y los siguiente años verían languidecer los mejores talentos que hoy se recuerdan, pero Michael Jackson y “Off the wall” con su carga de Pop, Soul y Soft rock matizados con una potencia y vivacidad inusual apenas empezaba a caminar por la meseta de su apogeo. Como curiosidad, en 2008 “Off the wall” recién ingresa al “Grammy Hall Of Fame”.
- Al margen del análisis episódico de este aislado puerto de su magno recorrido artístico, es de unánime reconocimiento que Michael Jackson construyó su realeza – la que otros heredaron por las leyes de la genética y la sumisión irreflexiva de las masas – en base a su magia de intrépido revolucionario artístico de su tiempo, aunque el vértigo de la celebridad lo llevase luego a vahídos de su cordura, nunca un despido tan multitudinario como el que tuvo en su partida fue más merecido.