domingo, 4 de julio de 2010

VIDA EXTRATERRESTRE (6): REFLEXIONES


- La cuestionable existencia de vida extra terrestre, se sigue discutiendo en el presente bajo perspectivas que van desde las filosóficamente deductivas hasta las ubicuamente científicas, pero también marginalmente a estas, aunque no por ello menos celebrada, está la creencia – basada fundamentalmente en testimonios – sobre la supuesta visita subrepticia a la Tierra por parte de seres alienígenas superlativamente avanzados con respecto a la civilización terrestre. Es de esperar que donde hay margen para el enigma sin respuesta, hay cabida para todo tipo de hipótesis que lindan no pocas veces con lo místico, metafísico y hasta fraudulento pero los elementos que sobre el Universo han aportado hasta nuestros días, la Astronomía y el conocimiento de las leyes de la física, nos permiten hacer una disquisición sobre esta posibilidad, que puede intentarse objetiva y racional, fuera de apasionamientos fundamentalistas y fantásticos.
- Pocas incógnitas científicas inspiran e invocan a la elucubración tanto como la pregunta sobre la vida en otros rincones del Universo, un enigma con apenas dos opciones absolutas como respuesta, cada una revestida con sus legítimos argumentos proselitistas en un capítulo para la discusión que probablemente se mantendrá abierto por siglos, pues de no encontrar resultados afirmativos en siguientes exploraciones espaciales, la inmensidad del Universo siempre dejará sistemas estelares sin escudriñar. Aunque la respuesta puede relativizarse en sus expectativas, en el sentido de esperar encontrar vida primordial apenas en niveles celulares o encontrar vida inteligente – si es que ella no nos encuentra antes – y si es que no aún inteligente, por lo menos en inexorable proceso evolutivo hacia la complejidad fisiológica multisistémica.
- La profundización de los conocimientos alcanzados por las ciencias físicas y la química prebiótica han puesto claramente las cartas sobre la mesa, sobre las cuales se puede empezar a vislumbrar el tema con autoridad racional. Citemos para empezar, los factores que se inclinan favorables hacia la vida en el Universo, recurriendo al extraordinario argumento que significan las infinitesimales cifras de galaxias y estrellas dispersas en el Universo, y por ende el número de planetas posibles albergándose a su alrededor. Solamente en nuestra común y corriente – en medio de la multitud estelar – galaxia, se calcula un número de estrellas cercano a 400,000 millones, millones mas, millones menos. Entre esa infinidad numérica, se puede pensar, porque no, exista algún astro con las condiciones hospitalarias para los procesos vitales como los que llevaron a la aparición de los seres de la Tierra. Este factor de peso probabilístico, por ahora de valor pasivo y potencial, apoya la probabilidad de la existencia de alguna o muchas civilizaciones alienígenas en algún lugar del Universo, por el simple recurso estadístico y la certeza de sabernos nada especiales en el mundo desde que nos desprendimos de nuestro falaz privilegio Geocentrista.
- Esta probabilidad meramente estadística, ha sido incluso cuantificada matemáticamente mediante una ecuación conocida como Ecuación de Drake – en este caso considerando sólo la vida inteligente y con capacidad tecnológica –, la cual es una fórmula que calcula en qué cantidad probable de estrellas en nuestra galaxia puede haber aparecido la vida. Fue ideada por el astrónomo Frank Drake de la Universidad de Cornell, en 1961 y en ella se consideran todos los factores involucrados para definir la probabilidad de que detectemos señales emitidas por una civilización alienígena inteligente:
N* x fp x ne x fl x fi x fc x L = N
- Donde:
N = Número de civilizaciones aptas para comunicarse con radioastronomía.
N* = Número de estrellas.
fp = Fracción de esas estrellas que tienen planetas.
ne = Número de planetas como la Tierra, por sistema planetario.
fl = La fracción de esos planetas donde se desarrolla la vida.
fi = La fracción de esos planetas donde se desarrolla la inteligencia.
fc = La fracción de esos planetas capaces de comunicarse.
L = El tiempo de vida de las civilizaciones capaces de comunicarse.
N* = 400 millardos de estrellas.
fp = 1/4.
ne = 2.
fl = 1/2.
fi = 1/10.
fc = 1/10.
L = 1/100 millones
- Para la ecuación considerada con sus variables originales el resultado de N es 10. Apenas 10 civilizaciones tal vez inteligentes para toda la galaxia; según la ecuación especulativa, la distancia media entre tales civilizaciones fluctuaría en un rango entre los 15 años luz y unos 27,000 años luz. La actualización de algunas variantes al observar mejor otras estrellas y planetas extra solares, además de redefinir los dos primeros términos de la ecuación, y considerando entre ellas solamente en qué proporción de estrellas puede haber evolucionado algún tipo de vida, no necesariamente inteligente, han modificado las expectativas considerando qué fracción de estrellas tiene sistemas planetarios, que fracción de esos sistemas planetarios contiene un planeta habitable y en qué fracción de esos mundos habitables puede haber aparecido la vida.
- El término que define en cuántos planetas de los que son habitables ha aparecido la vida es el que ha sufrido mas consideraciones subjetivas, para algunos, este término debe tener un valor extremadamente bajo y para otros tendría una valor importante al ser para ellos inevitable la existencia de la vida en un mundo potencialmente habitable y este último caso el valor de la fracción se hace muy cercano a 1. Para los planetas de tipo terrestre que tienen más de 1,000 millones de años de existencia como la Tierra, esta fracción sería de un valor muy cercano a 1 y algunos creen que hay una gran posibilidad de que el valor sea, como mínimo, de 0,33.
- La existencia de planetas extra solares de los cuales se han descubierto en cantidad mayor de un centenar desde 1995 en que se descubrió el primero, ha redefinido la esperanza y expectativa, se calcula en una cifra promedio que al menos una de cada 10 estrellas tiene planetas orbitando a su alrededor, lo cual es un punto a favor del Principio de Mediocridad que supone nuestra situación común y corriente en el Universo y que el resultado de la vida puede ocurrir donde se presenten las condiciones complacientes para tal y si se dispone de tiempo para el salto de la materia inorgánica hacia la vida. Los avances tecnológicos en cuanto a nuevas generaciones de telescopios darán respuestas más aproximadas sobre algún planeta orbitando en zona de habitabilidad de algún sistema estelar y tal vez albergando vida. Aunque cuando se trata de planetas, en el Universo nunca se pueden descartar excepciones a la regla y sorpresas como el porque algunas estrellas de neutrones tienen planetas orbitándolas si son lo que quedó de una supuesta supernova.
- El peso de los números entonces parece apoyar la probabilidad – no mas que pasivamente – por los cauces de la vida dispersa en el Universo, pero lo concreto es que hasta el momento, ningún acontecimiento científicamente palpable o sólido en evidencia ha probado irrefutablemente la existencia de vida inteligente – ni siquiera elemental – fuera de la tierra o visitándonos.
- Como se ha detallado, los indicios no explícitos de moléculas orgánicas repartidos en el sistema solar, en Marte y las lunas Europa y Titán, no tienen nada que ver ni remotamente con vida complejamente organizada; nada de lo hallado como indicios en estos puntos específicos del sistema solar mencionados – y tomados como argumento por entusiastas ufólogos – puede merecer siquiera un nombre como lo merecen elementales microbios como Escherichia Coli, Klebsiella Pneumoiae, Ortopoxvirus, etc. que lo identifique como ser viviente ni tiene razonables expectativas de evolucionar hacia formas inteligentes en esos escenarios ténebres, por mas que algunos novelistas hablen de visitas y abducciones a ciertos mundillos del sistema solar como Gamínedes, las condiciones de vida en todo lo explorado más allá de la zona de habitabilidad solar recuerda mas a infiernos geológicos antes que a hábitats que permitan siquiera formas extremófilas de vida insospechadas.
- Al respecto, una vertiente discutible en la sugestionable cultura humana es la muy difundida creencia de civilizaciones tecnológicas que visitan nuestro planeta exponiéndose a la observación de ocasionales testigos visuales. No puede pasarse por alto la gran dosis de subjetividad y fraudes involucrados en los informes de estas supuestas apariciones por lo que es prudente someter esta información al análisis crítico y ver hasta donde puede considerarse racional esta posibilidad. La abundancia de esos testimonios aceptados a priori llevarían a pensar en una amplia variedad de especies alienígenas visitándonos frecuentemente, y es más, la osadía de sus adeptos los lleva a proponer que nos visitan desde muy antes en la historia, donde habrían ayudado a cimentar las grandes culturas humanas de la antigüedad, pese a no haberse hallado ninguna huella que sustente una tutoría superlativamente avanzada, como metales de aleaciones desconocidas o máquinas avanzadas que marcasen diferencia evolutiva, y es en cierto sentido menospreciar el talento del emergente ser humano perteneciente a esas culturas cuyo brillante legado artístico, arquitectónico, literario, filosófico y científico es evidente.
- El factor de mayor peso – e ineludible – para descalificar la mayoría de alegres presunciones sobre visitas OVNIS, es el que respecta a las distancias interestelares, datos indispensables que debería conocer todo aspirante a divulgador de la existencia de ellos rondando la Tierra; las distancias interestelares son tan exorbitantes, que aún la fantástica velocidad del fotón decretada como la máxima posible permitida para la materia queda como una plebeya ante esas distancias y hay que sumar las complicaciones que teóricamente sufre la masa al ir alcanzando esas velocidades en caso de alguna vez lograrse.
- Otro hecho a considerar, es la energía, un elemento indispensable para sustentar cualquier posibilidad de existencia de alguna civilización, desarrolle tecnología ultra avanzada o no, y esta, en la forma que conocemos proviene de las estrellas que están dispersas uniformemente por el Universo – salvo aprovechamiento de formas exóticas y poco estudiadas como la Energía Oscura –, la vida en la tierra es posible gracias a la existencia de nuestra estrella solar, la que con acertada suspicacia adoraron muchas culturas antiguas – como decía Carl Sagan: “tiene sentido adorar a las estrellas” –, ella no solo provee la energía solar vital para el milagro fotosintético que se traduce en todo el soporte de la vida, sino sirvió como cocina de los elementos pesados que diversificaron la monótona existencia del Hidrógeno y Helio como producto del Big Bang, somos hijos de ella en cierto sentido en nuestra generación y mantenimiento. Bueno, el hecho es que la exploración del Sistema solar pone fuera de posibilidad la existencia de civilizaciones avanzadas en su seno, como lógica conclusión, en caso de que naves de tecnología muy avanzada existen y nos visitan en un juego sinsentido de escondidas, estas deben provenir de una civilización situada en algún sistema perteneciente a alguna estrella, y hasta las estrellas más cercanas suponen un serio problema de tiempo y distancia, donde se debe razonar en términos de velocidades cercanas a la luz, tan fantástica que para tener una idea de ella hay que suponer por ejemplo que en un segundo un fotón de luz podría dar 7 vueltas a la tierra. Pero probablemente nada que tenga masa pueda igualar la velocidad de la luz alguna vez y de paso hay que considerar el aumento de masa y probable deformación de ella a esa velocidad. Un viaje interestelar tripulado llevaría tanto tiempo que sobrepasaría la expectativa de vida de cualquier ser biológico nativo o modificado, aunque haya encontrado la forma de dilatar el proceso de envejecimiento por manipulación genética, por lo que los primeros intentos de viajar tan lejos se supone realizarlos con organismos con capacidad de clonarse o sondas robóticas, o en el peor de los casos requeriría una “nave colonia” preparada para albergar varias generaciones viajeras. Una nave viajando a la mitad de la velocidad de la luz tardaría más de 16 años en ir y volver a la vecina Próxima Centauri, ni pensar en estrellas mas lejanas, como Rigel que exigiría 1700 años solo para uno de los trayectos. Una analogía interesante sobre nuestra posición respecto a nuestro vecino estelar, el sistema triple Alfa Centauro la tenemos al llevar las magnitudes a escalas mas mundanas, si se redujese el volumen de la Tierra que tiene 12000 kms de diámetro, al tamaño semejante al de una cabeza de alfiler, algo como 1 mm de diámetro, la Luna estaría apenas a 3.2 cms y el Sol a unos 12 mts, Saturno a 120 mts y Próxima Centauri – que está a 4.3 años luz en realidad – estaría a la aún exorbitante distancia de 3390 kms de nuestra cabeza de alfiler.
- Una probable forma teórica propuesta de evadir el recorrido físico desde mundos delirantemente distantes son los atajos a través del tejido espacio temporal o los viajes desde diferentes dimensiones, quien sabe si los peculiares vuelos descritos en OVNIS sean la forma de presentación apareciendo desde mundos paralelos multidimensionales, objetos físicos capaces de desplazarse entre universos tridimensionales, adyacentes en una cuarta dimensión espacial. Es pertinente el ejemplo con objetos de un mundo unidimensional – como en la novela Planilandia – donde puede deducirse como se vería apareciendo un objeto desde un mundo bidimensional; el ejemplo en perspectiva de un auto viajando en línea recta como en una carretera oscura es ilustrativo, sus ocupantes no verían mas que la línea recta y se comportarían como seres unidimensionales, pero si un ser o un animal salvaje como los que merodean en el borde de la carretera, nos vería desde ese borde en su punto de vista, este sería como el de un objeto bi ó tridimensional observando al objeto que vive en su mundo unidimensional y de aparecerse abruptamente en el camino del auto lo sorprendería encontrándose espectacularmente seres de distintas dimensiones. Asimismo para objetos bidimensionales supondría ventajas en muchos sentidos para ellos al utilizar la tercera dimensión espacial. Matemáticamente la generalización a cuatro dimensiones es posible, lógicamente considerando complicaciones explicativas entre los profanos, aunque los seres alienígenas descritos por supuestos contactados no parecen ser extraordinariamente multidimensionales o la sombra de ellos en sus aspectos.
- Es pertinente también recordar nuestra ubicación en un brazo periférico nada interesante en una galaxia – que a su vez es una entre millones de galaxias del universo – compuesta por 500.000.000.000 de estrellas, donde probablemente hay coordenadas más densas en concentración de estrellas, interesantes y céntricas para una búsqueda aleatoria – si así fuera el caso – por parte de alguna civilización alienígena; habría que pensar que algún método de detección previa tendría que advertirles la existencia del planeta Tierra para que un motivo los impulse a realizar tan complicado viaje hasta esta coordenada espacial; sin esa advertencia previa, no habría razón extraordinaria que anime a invertir un viaje de exploración tan agotador de recursos e incierto en resultados entre la inmensidad espacial hacia una planeta nada llamativo entre la multitud, salvo posean un método exótico de viaje como los mencionados inter dimensionales o a través de atajos en el tejido espacial temporal que hagan de esos viajes una rutina. Por lo que parecería coherente aunque monótono pensar que tal vez no estemos solos pero si incomunicados con otras inteligencias y nunca salgamos del mundo de las conjeturas.
- La reticencia por parte de la Ciencia y las autoridades militares-políticas a tomar en cuenta los testimonios de supuestos testigos de avistamientos y los fenómenos Ovnis, han despertado la suspicacia de sectores que esgrimen por consecuencia, teorías de conspiración en las cuales los gobiernos ocultan información y pruebas por motivos de seguridad nacional e interés de aprovechar mezquinamente los conocimientos obtenidos del estudio de ellos. El mito es así alimentado. Alguien cuyo razonamiento no era nada mezquino afirmaba que: “A afirmaciones extraordinarias, pruebas extraordinarias”. Los testimonios peculiares no construyen la ciencia, y no pocas veces no hacen mas que enredar los hechos y el camino a la verdad, el testimonio personal tiene un prestigio tan dudoso en la ciencia formal que gran parte de la paraciencia y charlatanería recurre a ella para mantenerse vigente y sustentarse. Hasta la fecha ningún artefacto o prueba material concreta puede tomarse como paradigma de aceptación, parece una casualidad parcializada el que todo lo que involucre culturas alienígenas caiga siempre en manos de los omnipresentes militares de la FFAA de los EEUU. Ninguna superpotencia involucrada en las conspiraciones de los entusiastas del fenómeno OVNI en conspiraciones de ocultamiento, parece haber aprovechado la tecnología extra terrestre capturada en algún artificio técnico notablemente visible, cada avance tecnológico es descifrable para otras fuentes independientes que la sometan a contraste y análisis por método científico en un mundo donde los códigos científicos no tardan en descifrarse y ponerse al alcance de la comunidad científica; aunque suene ingenuo pero el pecar por exceso de entusiasmo puede ser válido para cualquier disciplina, pero no en ciencia donde la prudencia y el escepticismo antes de lo emocional es la norma.
- Los testimonios sobre abducciones impresionan en gran parte como fenómeno cultural dentro de la modernidad y todo lo concerniente a ella, en el pasado las versiones esotéricas contaban sobre brujas y demonios tentando a incautos humanos, de lo que dio fe el oscurantismo mediante métodos inaceptables, pero el tiempo y la ilustración se han encargado de desmoronar la credibilidad de ellas; en los tiempo modernos las versiones sobre fenómenos extra terrestres tienen curioso paralelo con los tiempos en que el humano ya elaboraba ingenios voladores, es sintomático que la oleada de reportes OVNIS se inicien en la década del 40 con el testimonio de un tal Kenneth Arnold cuando el hombre ya había aprendido a volar. La información noticiosa y el culto mediático del misterio OVNI está al alcance del ciudadano común y ello puede sembrar gérmenes en el inconsciente. Solo pensamos y soñamos en gran parte en base a los elementos de nuestra cultura, ya nadie elaboraría versiones sobre atlantes por desfasados y a muy poquísimos se les ocurriría contar historias sobre seres incorpóreos – que han vencido la dictadura de la materia como los personajes de una novela de Arthur Clarke – por no ser de difusión ultra masiva y ser algo abstrusos de entender para el vulgo. La cultura popular masiva influye en nuestros anhelos y desesperanzas. No deja de llamar la atención que gran parte de los reportes sobre abducciones se presenten en América y los seres descritos representen hibridaciones biológicamente aberrantes. También, aunque es relativo, las morfologías de seres formados en otros entornos físicos no tendrían que ser símiles a las humanas como se describen en los seres abductores o contactos venidos del espacio, con 4 miembros y una cabeza, con 2 ojos y capacidad aparente para desenvolverse en nuestra atmósfera y bajo nuestro campo de gravedad, tal vez puedan provenir de un planeta de constantes físicas similares a la Tierra – aunque sería casi improbable encontrar las coincidencias perfectas de esas constantes – hay que recordar que la biología humana es en gran parte resultado del entorno físico y sería una afortunadísima casualidad que una raza similar a la humana nos encuentre en la inmensidad del espacio. Pero también está la opción que los seres llegados a la Tierra sean productos acabados de una ingeniería genética avanzada y diseñados especialmente para la exploración del planeta Tierra.
- Por simple probabilidad estadística también, es suspicaz que los secuestradores y/o contactos alienígenas siempre encuentren seres humanos sin las curiosidades básicas sobre este fenómeno, amén de los experimentos grotescos que se describen, cosa innecesaria para cualquier civilización avanzada, cuando la civilización humana en su estado actual puede indagar extensa información genética en desde residuos de saliva en vasos hasta células comunes desprendidas sin necesidad someter a traumáticas sesiones a involuntarios conejillos de indias. Sería pertinente sugerir a cualquier amigablemente contactado que viva esa experiencia, una serie de cuestiones pendientes para la humanidad de las cuales nos podrían echar luces, se ocurriría sugerir cientos de preguntas para estos avanzadísimos aliens que han dominado o evadido el viaje interestelar; en primer lugar como hicieron para sortear las fabulosas distancias, por supuesto que toda respuesta genéricas y vagas como “porque tenemos la tecnología para ello” califica para el rubro de estafas, también las preguntas de corte de entrevista farandulera no son mas que néctares para gaznápiros, mas bien cuestiones como el Bosón de Higgs, los gravitones, como crear a gran escala y/o manejar la antimateria, cual es su naturaleza química, la materia oscura, la energía oscura, el control selectivo de las células neoplásicas, el retardo del envejecimiento y tantas dudas que aún asaltan a la ciencia humana, serían de apreciable e interesantísimo valor y porque no, de peso específico como prueba a favor de la ilusión alienígena.
- Las alegadas pruebas visuales van desde testimonios y supuestas fotos y filmaciones, pero estás deben tomarse con cautela y no pueden atribuírseles una validez objetiva para calificar estrictamente como prueba de la existencia de OVNIS con tripulantes extra terrestres. Hay que recordar que las leyes de la física son inexorables, pero en cuanto a los sentidos humanos, estos son engañables y la historia es larga en ese sentido. Espejismos y falsas alarmas célebremente ilustrativas han sido por ejemplo la supuesta experiencia de la Fusión fría por Pons y Fleishmann, el legado del santo sudario, la aparente generación espontánea, el giro del Sol alrededor de la tierra, la sensación de vivir en una tierra plana, estos fueron espejismos engañosos que durante siglos en algunos casos marcaron nuestra visión del mundo, el ilusionismo también es la base de muchos éxitos mediáticos, el fenómeno de Pareidolia también nos ha jugado algunas ilusas pasadas como la cara en Marte. De paso hay que descartar los trucos fraudulentos que son abundantes especialmente en materia fotográfica donde el trucaje o los artefactos llevan a confusión, luego la observación de objetos de uso meteorológico o instrumentos de vuelo última generación o globos llenos de helio atados a bengalas o velas que son de lo más usado para el engaño visual, algunos son tan elaborados que requieren buscar explicaciones más rebuscadas. El testigo entonces puede ser engañado por sí mismo o por el entorno ambiental.
- La Neurología humana y todo lo que se conoce sobre ella, aún quedando cuestiones pendientes en su entendimiento puede aportar explicaciones a las ilusiones y percepciones erróneas, las experiencias de W. Penfield fueron impactantes en ese aspecto, despertando sensaciones de olores, sonidos y recuerdos específicos al estimular con pinzas quirúrgicas algunas zonas del encéfalo, mediante este estímulo material el cerebro puede construir tramas de recuerdo conscientes incluso en estados inducidos por la anestesia., es evidente como el cerebro elabora realidades sin motivación explícita durante los sueños, donde expresamos ficciones y anhelos, la influencia de las sustancias psicoactivas son un ejemplo de estas realidades inducidas en estado de vigilia, el Deja Vu es otro fenómeno interesante, alguna vez se deslizó una teoría relativa a ello, respecto a los testimonios de hombres que estuvieron en el umbral de la muerte y “vieron una luz al final de un túnel”, esa sensación hecha consciente en un momento crucial de una vida podría rememorar un hecho traumático que gran parte de la humanidad sufre que es el momento del nacimiento donde el paso por el canal del parto es un momento decisivo en la supervivencia que simula el pasaje por un túnel donde la vida está en juego, en tiempos remotos y hasta hace muy poco la mortalidad neonatal y materna fue muy alta, “nunca se está más cerca de la muerte que cuando se nace” es un dicho muy cierto de lo que puede dar fe quien conoce las circunstancias fisiológicas presentes en el bebé e involucradas en el acto de nacer. El sentirse en una situación stresante casi mortal podría despertar sensaciones dormidas e inmortalizadas en la corteza cerebral por años donde se alojan luego de un breve periodo de actualidad en cartelera en el Hipocampo.
- La idea adonde llegar es que la potencialidad de la neurología humana para elaborar tramas puede ser desconcertante, cada cerebro con sus infinitas sinapsis entre cien mil millones de células pueden estudiarse como un universo propio. Las visiones subrepticias por tanto no tienen mas valor que una anécdota para construir verdades científicas, históricas y el conocimiento mismo, hasta la fecha ninguna prueba objetiva y palpable de alguna civilización alienígena está disponible. Hay más probabilidad – y facilidad – de ejecutar un fraude que pensar una forma de sortear grandes distancias en el espacio. Algunos pocos casos de avistamientos tal vez no podrían ser explicados ni como fenómenos naturales, ni como aeronaves, ni como percepciones erróneas y pueden dejar razonable margen a la duda.
- La creencia, pero sobretodo el culto OVNI hoy por hoy, sin santo grial a la vista, califica a la par de disciplinas seudo científicas paralelas y fraudulentas que parecen basarse mas en una infalsabilidad auto protectora que en hechos verificables. No se espera indispensablemente que las credenciales académicas ó títulos sean requisitos imprescindibles para opinar sobre la vida extraterrestre pero no se puede pasar por alto que la preparación científica aporta además del conocimiento de sustento, la actitud crítica y rigurosidad que el tema requiere, el entusiasta de la ufología tiende temerariamente a formular hipótesis sin analizar las variables, con sesgos de por medio, e invirtiendo el orden del método científico donde las explicaciones son propuestas primero y los casos favorables a su posición son los elegidos para ser representativos, tal vez sea casual que gran parte de entusiastas de los OVNIS carecen de fundamentos de ciencia y por tanto no aprecian el valor de la prueba científica contrastable. La Ciencia no es el oráculo infalible en la cultura humana, pero es simplemente como dijo alguien, simplemente lo mejor que tenemos entre la humanidad para buscar la verdad. Antes de ilusionarse hasta el ensueño mirando el cielo hay que asentar bien nuestros criterios en Tierra y no desechar las nociones básicas en cuanto a distancias interestelares, leyes físicas permitidas, condiciones climáticas y bioquímicas para la vida, para pensar en su presencia inteligente fuera de la Tierra.
- ¿Tiene algún valor la opinión subjetiva de la autoridad en este tema de gran contenido y margen especulativo?, la opinión de “autoridad” alguna en el tema es – como en todo campo – relativa o limitada, a propósito de las afirmaciones del enorme Stephen Hawking sobre la vida alienígena y algo de Escatología, un hombre cuyos aportes en el campo de la Física y la sana divulgación científica son irreprochables, pero en el terreno llano de la especulación, el genial Hawking simplemente ejerce su derecho de opinión como respetable ciudadano. En el mundo de la especulación la autoridad, como dice Richard Dawkings, tanto la Autoridad, la Tradición y la Revelación no sustentan sólidamente la verdad como el someter los hechos al método científico de verificación.
- Las ondas electromagnéticas y mensajes de radio desde Marconi han viajado hasta 90 años luz aproximadamente de la tierra, en su respectiva frecuencia, y éstas ya debieron haber sido captadas por alguna civilización cercana – si es que existe alguna – por lo menos en Alfa Centauri.
- ¿Como podría ser un ET?, siempre conjeturando, ¿necesariamente de aspecto humanoide con simetría bilateral, bípedo con cuatro extremidades, dos ojos, nariz, boca, etc., como lo cuentan los abducidos?. Las probabilidades de que la evolución en distintos mundos produzca organismos semejantes a partir de orígenes distintos de la vida son extremadamente escasas. Estas son resultado en gran parte de lo que el ambiente le permitió; por ejemplo, tomemos en cuenta la gravedad, estar en un mundo como el gigante gaseoso Júpiter donde la gravedad es mas de 200 veces la terrestre, esto supondría un gran obstáculo para la bipedestación y gran limitante de la estatura, la tendencia sería de caer fácilmente si se posee una gran talla, sería más adaptable un aspecto arácnido con un cuerpo mas robusto en musculatura y esqueleto hasta tal vez poseer coraza y en un plano mas horizontal que vertical sobre varios apéndices miembros que serían más adecuados para deambular, la gravedad podría imponer también un límite a la vida. La manipulación es especialmente provechosa con tentáculos y mejor aún con adaptaciones como ventosas o pedúnculos sin articulaciones limitadas en sus rangos de flexibilidad, que si se pudiera elegir, preferiríamos tenerlas de otra forma, como quisiéramos también tener la visión de poderosos predadores alados y felinos, el olfato de los canes, no todo acabado tendría que seguir una línea humanoide, la ingeniería evolutiva podría tomar caminos insospechados. En cuanto a sus capacidades ¿Qué podríamos esperar de ellos?, conjeturar sobre sus capacidades biológicas, intelectuales y tecnológicas energéticas. Que sistemas fisiológicos la sustentan, que sistema de relación sensorial prefieren, sus patrones de pensamiento, tal vez ni sus cualidades morales tendrían que ser coincidentes, sus sistemas sociales, el control reproductivo y de su evolución, inteligencia integrada a la cibernética, manejo equilibrado de las emociones – inteligencia emocional –, altruismo, sistemas de comunicación.
- La existencia de seres dotados con el aliento de la vida fuera de este planeta es una posibilidad fascinante, y más aún si como hace suponer su presencia en otros sistemas, tengan tal supremacía tecnológica para haber dominado el viaje interestelar – enigma aún desconcertante para la ciencia humana – retando las leyes físicas. Seres así podrían llevarnos un gran adelanto en edad absoluta, y si hubiesen tenido una evolución perfecta sin oscurantismos de por medio entrampando su evolución cultural, tal vez habrían llegado a un nivel excepcional, llegaría a un punto en que los conocimientos científicos se multipliquen casi logaritmicamente, como el momento vertiginoso que vivimos en la sociedad humana pero ¿ese vértigo de construcción de conocimientos tendrá un techo en cuanto a alcanzar la velocidad de la luz?. De hecho hay estrellas mas viejas por millones de años que el Sol incluso en la Galaxia y tal vez alguna civilización tenga esa ventaja, ¿puede ser suficiente aún para ella, al ser la velocidad de la luz y las distancias del espacio vallas casi insalvables hasta donde suponemos?.
- No se puede cerrar obtusamente en radicalidad la posibilidad de la existencia de inteligencias alienígenas, pero su existencia y la realidad de que nos visiten son dos cosas distintas, no se puede alegar tal trascendental hecho sólo con historias de naves que vuelan violando leyes físicas – leyes que limitan vuelos tan peculiares hasta la imposibilidad –, la aceptación o la construcción de una idea coherente de vida extra terrestre requiere una suma de pruebas y una de ellas por lo menos debería ser incuestionable, mientras tanto solo esta la posibilidad en pura latencia y potencialidad.
- Por el contrario en caso se confirmase – lo que probablemente será dudoso por siempre – que somos la única inteligencia en el Universo, nos cabe la enorme responsabilidad de preservar a la altura ese regalo irrepetible, asombroso e inimaginable si pensamos en el caos cósmico primigenio, también nuestro hábitat – el único acogedor que conocemos – nos lo demanda así, de lo contrario herirlo de muerte nos haría merecedores de la extinción y hubiese sido preferible preservar la prístina naturaleza primitiva de un mundo que así era mas bello y seguro.

lunes, 28 de junio de 2010

LOS ERRORES DE ARISTÓTELES



- Aristóteles (384 a 322 AC) fue uno de los más grandes pensadores de todos los tiempos y responsables de lo que derivó en la forma de pensamiento occidental, imponiendo su lógica en el sentido común, influenciando en diverso grado en el nacimiento de diversas disciplinas y ciencias universales. Tuvo desde joven, el privilegiado respaldo de una dinastía familiar ilustrada en ciencias, y las enseñanzas de su maestro Platón de quien fue principal discípulo y cuyas ideas predominaron hasta el siglo XII, luego del cual el pensamiento de Aristóteles se instaló sucediéndole. Él representaba la vertiente científica de la Academia de Platón la cual llevó a la cúspide de esos tiempos; hombre de juicios ponderados y gran capacidad analítica aunque sin la elegancia artística de su maestro. Luego de paso preceptor en el reino de Macedonia donde fue maestro de Alejandro Magno hasta su ascenso al trono, en 335 AC regresa a Atenas fundando el Liceo donde se cultivó Filosofía y otras disciplinas, mostrando su dominio excepcional de todas las ciencias de su época lo que cimentó parte de su grandeza.
- El creador de la lógica formal, fue elevado a la categoría de eminencia superlativa e inescrutable por muchos, y denigrado – con diatribas incluidas – por otro sector escéptico, pero es imposible hacer recuento alguno de la historia de los primeros intentos sistemáticos por explicar el mundo sin citarlo, con errores y tinos su figura destellando desde su Liceo ateniense en el siglo IV AC – el más antiguo precursor de la moderna universidad – es una figura indiscutida entre los grandes pensadores de la humanidad, en ese reino académico que dirigió por más de una década se bautizaron en sus respectivos nombres a ramas del saber trascendentales como la Física, la Meteorología, la Economía, la Poesía, la Etica y la Política, enseñándose Lógica, Biología, Medicina, Astronomía, Historia y Sociología, incluso después de su destierro por razones políticas extra académicas, sus discípulos conocidos como peripatéticos empezando por Teofastro prosiguieron su línea de la búsqueda del conocimiento y fundaron el Museo de Alejandría de lejos el más importante centro cultural de la antigüedad, el fin del Liceo llegaría de la mano romana en el bárbaro saqueo de Atenas.
- Si bien la influencia inmediata entre el grueso de sus contemporáneos fue discreta, en esos tiempos otras escuelas filosóficas gozaban de mayor popularidad, como muchos sabios incomprendidos en su época, recibiría reconocimiento a posteridad, muchos de sus escritos desaparecieron por dos siglos, luego encontrados en excavaciones, cuevas y otros fueron bien resguardados por sus seguidores, algunas obras de otros autores ó apuntes del Liceo también son atribuidas a él y muchas llevan la marca subjetiva de los editores en las traducciones. Redescubierto por el viejo mundo gracias a la previsión de sus alumnos en guardar sus obras y por la difusión de los árabes cuando en pleno esplendor de la cultura mahometana, el descubrimiento pleno de su obra como una forma de pensamiento novedosa y más completa a lo conocido hasta entonces con su visión del sentido común en una aparente mayor veracidad respecto a otros planteos filosóficos paralelos como el de Platón, llevó a la Europa de los siglos XI y XII a adoptarla entre sus estándares aunque para infortunio del avance liberal humano. Santo Tomás de Aquino recoge el aristotelismo para hacer una síntesis con la teología cristiana la cual venciendo iniciales resistencias termina afianzándose como baluarte en la educación universitaria ya tutelada y regida por la iglesia con resultados culturales perniciosos posteriores. Bajo la protección del Papa Urbano V se tradujeron sus obras y se le declaró padre de la ciencia en virtual condición de oráculo, llegándose a proscribir y calificar de herética toda doctrina que le contrariase, incluso el parlamento parisino en 1629 impuso pena capital para quien atacara el sistema de Aristóteles. La influencia monolítica de su doctrina perduraría desde la edad media hasta el renacimiento.
- Aristóteles fue motor del pensamiento de la antigüedad, pero algunos le atribuyen responsabilidad en el estancamiento y atraso del progreso de la ciencia, cuando en realidad fue por la mala utilización impositiva de su sistema de conocimientos por el poder, en una muestra de hasta donde puede llegar la tergiversación y la ciega sumisión; mientras los anatomistas de Padua rescataban lo más científico de su legado, el Status Quo y la Inquisición ya enquistada en el poder asumieron su visión cosmológica como la oficial sin derecho a discusión ni revisión so pena capital, promoviendo el estancamiento oscurantista y dogmático, cosa que el mismo Aristóteles nunca promovió y tal vez lo hubiese horrorizado; tal actitud eclesiástica dio pie a tomar a Aristóteles como referente del oscurantismo por parte de muchos exponentes liberales, llegando algunos a asumir posturas radicales en su contra como Petrus Ramus y la Academia renacentista de la Cosentina, igualmente los seguidores de la reforma protestante denostaron la base aristotélica del pensamiento de la época, Calvino y mucho más Lutero fueron especialmente feroces en atacarlo. Curiosamente Lutero no se guardó adjetivos contra Copérnico calificándolo como “un astrólogo advenedizo” y “loco quiere invertir toda la ciencia astronómica” por su teoría heliocéntrica que refutaba la postura aristotélica geocentrista.
- Pero mientras tanto, más allá de la retórica apasionada y no pocas veces de bajo nivel, la incipiente apertura de la ciencia en el renacimiento con un inspirado trabajo de científicos como Galileo y Kepler preparaban la estocada letal a su visión astronómica geocentrista e iba a relegar a segundo plano sus aportes en ciencia aunque persistiría su vigencia en el pensamiento filosófico por un tiempo; más de un milenio de su reinado de autoridad desde el siglo IV AC hasta el XV DC empezaban a desmoronarse, le seguirían en el paredón aunque en otro plano sus normas rectoras para el teatro al dotarlas Victor Hugo de una riqueza de variantes en sus tramas. El aporte de revolucionarios posteriores como Darwin y Freud terminaron por instalar un nuevo sistema de conocimientos, su doctrina se vio relegada a conventos y seminarios y finalmente la lógica aristotélica es superada recién en el siglo XX, sin dejar de reconocer que sus aportes en Lógica contribuyeron al correcto ejercicio del razonamiento; algunos han considerado a cada paso y avance trascendente en ciencia como una caída de alguno de sus dogmas, como Bacon dijo en el siglo anterior:
“Aristóteles había degollado a sus hermanos, como hacen los príncipes otomanos, para erigirse en rey absoluto de la ciencia”, por algo en la Edad media se le llamó “el maestro de todas las ciencias”. Pero él había iniciado el uso racional de la objetividad en los métodos de investigación, ordenando los fenómenos y explicándolos por sus causas señalando su interdependencia recíproca, si bien sus métodos científicos se basaban en la observación antes que en la experimentación como en la actualidad. Ejemplo de ello fue su metodología para la observación de los insectos llegando hasta el examen de las entrañas.
- Hay que reconocer que colocándolo en su contexto, limitado por la cerrada matemática griega de entonces y la dependencia de los sentidos elementales, era imposible esperar la concepción de una cosmovisión aproximada a la realidad, costó siglos llegar a desarrollar instrumentos auxiliares que llevaron a los grandes descubrimientos sobre nuestro entorno físico-biológico y la confirmación de las primeras especulaciones heliocéntricas; la duración de su legado como el mas lógico y racional hasta entonces por más de un milenio desde que se impuso y la demora en derrocarlo no deja de inspirar cierta reverencia, su sistema de pensamiento contribuyó en conformar la cultura de occidente en muchos ámbitos desde ciencia, política hasta literatura, quizá lo más rescatable trascendiendo el tiempo y la veracidad sea su actitud realista, empirista y racional, solo el análisis más frío de sus principios saca a la luz sus virtudes y nota sus vacíos.
- Es evidente desde nuestra cómoda perspectiva actual en medio de una libre disposición del conocimiento científico, hacer una lista de los errores de Aristóteles en la evolución de la construcción del edificio de la verdad, no es difícil, pero en realidad no se puede sino relativizar el concepto de erróneo ante la orfandad de evidencia accesible para su época, otra es la situación cuando no pudo ver más allá de lo evidente como en el caso de su explicación sobre la caída de los cuerpos y los pesos. Aparentemente muchos de las falacias enunciadas en especial en cuando a ciencias de la vida provenían de la observación de terceros que él aceptó o avaló. En todo caso en ausencia suya, algún otro erudito y/o doctrina con similares falencias en el campo de las ciencias hubiese tomado su lugar como estandarte, la necesidad de buscar puertos de anclaje en inherente al pensamiento humano.
- Dejando de lado los aspectos metafísicos y en Lógica de su doctrina – los que expresó magistralmente en su “Organon” –, para efectos del escepticismo y actitud crítica progresista, Aristóteles permanece ante el juicio histórico de la ciencia como el perfecto paradigma de lo que significa el seguir ciegamente el veredicto de la autoridad, a la luz del pensamiento científico racional – que no exime a nadie de la observación, experimentación y comprobación – sus afirmaciones en el campo de la ciencia donde impuso una teología de las ciencias físicas adoptada como la verdad axiomática por la institución católica, probablemente constituyen su mayor bemol; en algunos casos como el de Aristarco y su propuesta heliocéntrica, la humanidad tuvo ante sus narices la verdad y la desdeñó ante su autoridad que luego refrendó equivocadamente Ptolomeo, es también una muestra del dicho que “quien mucho abarca…” pero ese intrusismo en diversas materias demostraba a la vez su amplísimo intelecto, el siguiente es un anecdótico recuento de las falacias en que incurrió y que marcaron una larga época del recorrido humano.
1.-) El sol gira alrededor de la tierra:
- El gran filósofo y pensador griego, sobre todo excelente naturalista y biólogo en el campo de la ciencia antes que astrónomo, aceptaba el geocentrismo del universo, y partía de una idea falsa en la siguiente premisa, propuso la existencia de un Cosmos esférico y finito que tendría a la Tierra como centro.
Paradójicamente el mismo Aristarco – el primero que sugirió el modelo heliocéntrico en el siglo III AC, mucho antes que Kepler y Galileo – fue alumno de Estratón, un director del famoso Liceo.
2.-) Esfericidad perfecta de los cuerpos celestes:
- Aristóteles había afirmado que en el cielo sólo podía haber cuerpos perfectamente esféricos y que no era posible que apareciera nada nuevo, pero Galileo y sus observaciones con el telescopio pudo ver en detalle lo accidentado de los valles y montañas lunares. Tanto esta idea como la del geocentrismo fueron antecedidas en la Academia de Platón y su aceptación tendría enormes consecuencias en los acontecimientos históricos futuros.
3.-) Los cometas :
- La opinión científica sobre la naturaleza de los cometas, que nuestros antepasados compartieron, era la que Aristóteles estableció alrededor del 350 AC, que tanto los cometas como los meteoros no eran otra cosa que fenómenos atmosféricos causados por vapores en ebullición que se desprendían de la Tierra y eran impulsados hacia la parte superior de la atmósfera.
4.-) Calculo del diámetro de la tierra:
- Aristóteles basado en la diferencia en la posición aparente de la estrella Polar entre Grecia y Egipto estimó erróneamente el diámetro de la Tierra en cuarenta miríadas de estadios (400,000 estadios) que equivale aproximadamente a unos 80,000 kms de circunferencia, el doble del tamaño real, es la más antigua estimación de la circunferencia terrestre, sosteniendo además que los extremos del mundo habitado, la India y España estaban muy cerca separados por una estrecha franja de mar; Cristóbal Colon confiado en ese valor se aventuró al mar en su epopeya americana.
- Fue Eratóstenes quien hizo la primera determinación aproximada de la circunferencia de la Tierra en 252,000 estadios con un margen de error muy bajo.
5.-) Dos clases de leyes físicas:
- Existían dos clases de leyes físicas, una aplicable a los fenómenos terrestres y otra, muy diferente, para explicar los fenómenos celestes. La astronomía en el siglo XVI, a partir de observaciones propias superando el principio aristotélico de los dos tipos de leyes físicas, empezó a elaborar hipótesis audaces y hoy se acepta la uniformidad de las leyes físicas en el Universo.
6.-) Continuidad de la materia:
- Creía Aristóteles que la materia era continua, es decir, que un pedazo de materia se podía dividir sin límite en partes cada vez más pequeñas: nunca se tropezaba uno con un grano de materia que no se pudiera continuar dividiendo; algunos como Demócrito sostenían que la materia era inherentemente granular y que todas las cosas estaban constituidas por un gran número de diversos tipos diferentes de átomos (átomo = “indivisible”, en griego).
- Por siglos, la discusión continuó sin ninguna evidencia real a favor de cualesquiera de las posturas, hasta que en 1803, el químico y físico británico John Dalton señaló que el hecho que los compuestos químicos siempre se combinaran en ciertas proporciones podía ser explicado mediante el agrupamiento de átomos para formar otras unidades llamadas moléculas.
7.-) El movimiento:
- Según su física, cuatro tipos de elementos (agua, aire, tierra y fuego) componían la materia, cada una tenía un lugar adecuado determinado por su peso relativo o “gravedad específica” y sufrían un “movimiento natural” en línea recta hacia su “esencia” al lugar que le corresponde en el que se detendrá una vez alcanzado, basándose en la observación de cómo la tierra cae hacia abajo incluso en el medio acuático teorizó: “la tierra hacia abajo a la tierra” buscando al resto de la tierra, “el agua hacia el agua”,
“el fuego fluía hacia arriba”, el aire esparciéndose en la superficie; en síntesis, cada elemento buscando su “lugar natural”, de lo que resulta que el movimiento terrestre siempre es lineal y siempre acaba por detenerse;
- Los cielos, sin embargo, se mueven de forma natural e infinita siguiendo un complejo movimiento circular, por lo que deben, conforme con la lógica, estar compuestos por un quinto elemento, que él llamaba aither ('éter'), elemento superior que no es susceptible de sufrir cualquier cambio que no sea el de lugar realizado por medio de un movimiento circular.
- Nuestras ideas actuales acerca del movimiento de los cuerpos se remontan a Galileo y Newton, antes de ellos, se creía en las ideas de Aristóteles, quien decía que el estado natural de un cuerpo era estar en reposo y que éste sólo se movía si era empujado por una fuerza o un impulso, atribuía un factor motor para el movimiento, nada podía moverse del reposo sin ella “el movimiento de algo por efecto de algo” hoy fácilmente explicable en términos de gravedad, resistencia, densidad.
- Su modelo simple no realizaba ninguna predicción concreta, la teoría de la gravedad de Newton estaba basada en un modelo incluso más simple, en el que los cuerpos se atraían entre sí con una fuerza proporcional a una cantidad llamada masa e inversamente proporcional al cuadrado de la distancia entre ellos, a pesar de lo cual era capaz de predecir el movimiento del Sol, la Luna y los planetas con un alto grado de precisión.
8.-) La caída depende del peso:
- Aristóteles sostenía también que los cuerpos más pesados de una materia específica caen de forma más rápida que aquellos que son más ligeros cuando sus formas son iguales, concepto equivocado que se aceptó como norma durante aproximadamente 1800 años hasta que el físico y astrónomo italiano Galileo en 1591 llevó a cabo su experimento con pesos arrojados desde la torre inclinada de Pisa que desenmascaró el error aristotélico sobre la caída de los cuerpos: pesos de una libra y de cien libras, arrojados simultáneamente de lo alto de la Torre, llegaban juntos al suelo y desterró el principio aristotélico que enunciaba que “la velocidad de la caída era función proporcional al peso del objeto que cae“.
9.-) La imposibilidad del vacío:
- El movimiento debía explicarse también en términos de resistencia y deducía que a mayor resistencia del medio en el que se ejerce el movimiento menor facilidad de moverse, era de suponer que si la resistencia igualaba la fuerza del movimiento este movimiento del cuerpo se detendría, con tal premisa dedujo que el vacío era imposible, ya que de existir no ejercería resistencia y cualquier objeto debía moverse instantáneamente y llegar a otro punto igualmente.
- Pensaba que la existencia del vacío era incompatible con la existencia de la materia y espacio haciendo un lugar, no podía aceptar un espacio compuesto de “nada” algo como el sinsentido de preguntar ¿Qué hay fuera del Universo?, en el vacío no podría distinguirse el arriba-abajo o derecha-izquierda, por tanto no se podía determinar hacia donde se dirigía un móvil, aunque su idea respecto al vacío persistió de alguna forma mientras se suponía la existencia del “éter” como medio para el viaje de la luz por el espacio, como en el célebre experimento de Michelson y Morley de 1885.
- Aunque paradójicamente enunció el Principio de Inercia en la negación del vacío, recién Galileo la enunció claramente, si existiese el vacío un móvil se desplazaría indefinidamente sin oposición.
10.-) Se podrían deducir todas las leyes que gobiernan el universo por medio del pensamiento puro:
- Según la tradición aristotélica no era necesario comprobarlas por medio de la observación.
11.-) La Generación espontánea:
- Es una teoría sobre el origen de la vida, propuso el origen espontáneo de peces e insectos a partir del rocío, la humedad y el sudor, así, afirmaba contundentemente que los pulgones surgían del rocío que cae de las plantas, las pulgas de la materia en putrefacción, los ratones del heno sucio, los cocodrilos de los troncos en descomposición en el fondo de las masas acuáticas y así sucesivamente en su obra “Generatio Animalium e Historia Animalium”; explicó que se originaban gracias a una interacción de fuerzas vitales capaces de dar vida a lo que no la tenía con la materia no viva, a esta fuerza le llamó entelequia – algo así como “fabricado por sí mismo” – su concepto de “entelequia” sería un precursor del moderno genoma.
- La teoría se mantuvo durante muchos años sustentada en su autoridad, siendo adoptada por pensadores de la talla de Descartesm Bacón y Newton, en el siglo XVII Van Helmont, la estudió y perfeccionó y sería rebatida por los experimentos de los científicos Lazzaro Spallanzani, Francesco Redi y en última instancia Louis Pasteur.

Sus aportes en la ciencia
- Redondez de la Tierra: En el año 340 A.C. en su libro “De los cielos” expuso dos sólidos argumentos para pensar que la tierra era una esfera redonda y no una plataforma plana.
.Observando que los eclipses lunares eran debidos a que la Tierra interpuesta entre el Sol y la Luna y al ver la sombra de la Tierra sobre la Luna tenía forma de arco de circunferencia insinuando su redondez, si la Tierra hubiera sido un disco plano, su sombra habría sido alargada y elíptica a menos que el eclipse siempre ocurriera en el momento en que el Sol estuviera directamente debajo del centro del disco.
.Los viajes de los griegos daban cuenta de una diferencia en la posición aparente de la estrella Polar entre Grecia y Egipto, aparecía más baja en el cielo cuando se observaba desde el sur que cuando se hacía desde regiones más al norte; como la estrella Polar está sobre el polo norte, parecería estar justo encima de un observador situado en dicho polo, mientras que para alguien que mirara desde el ecuador parecería estar justo en el horizonte.
.Los griegos tenían un tercer argumento en favor de la esfericidad de la Tierra al observar en el mar primero las velas cuando un barco aparece en el horizonte y posteriormente al acercarse en el horizonte el casco del barco.
- En la física de la óptica, estudió cómo se producía un arco iris haciendo pasar la luz por un rocío de gotitas de agua mucho antes que Newton.
- Inicia la Zoología como el primer taxonomista sistematizando el reino vegetal en una clasificación de plantas con flores y sin flores, estudiando la fisiología reproductiva y anatomía animal, este autor distinguía dos grandes grupos: anaima (animales sin sangre) y enaima (animales con sangre), el primer grupo corresponde aproximadamente a los invertebrados, y el segundo, a los vertebrados, subdividiendo a su vez en mamíferos, aves, peces, reptiles, anfibios, sabía que la Ballena no era un pez y los murciélagos no eran aves, sino ambos mamíferos.
- Se le atribuyen algunos curiosos descubrimientos anatómicos, como ser el primero en describir la trompa de Eustaquio, un órgano llamado "linterna de Aristóteles" en el erizo de mar, sus aportes en biología marina, basada en la sistemática observación del contenido de las redes de pesca, sigue siendo notable.
- Escribió sobre la organización social de las abejas y observó cómo recogían el néctar, siendo el primero en señalar que el feto de los mamíferos se alimenta por el cordón umbilical y que las hienas no eran hermafroditas, describió a un raro tiburón vivíparo y la regeneración de los reptiles más de dos mil años antes de que los reconociera la biología moderna, milenios antes de que Harvey volviera a interesarse en hacerlo observó el desarrollo del embrión de pollo y determinó que la yema no era el embrión, sino una reserva de alimento.
- Estudió el sexo de las plantas, milenios antes que Linneo, su clasificación de los vegetales en árboles, arbustos, matas y hierbas es mucho más racional que otras que se usaron antes del siglo XVII. Su discípulo y sucesor en el liceo Teofrasto funda la botánica.

lunes, 17 de mayo de 2010

LA NOCHE Y EL DIA DEL PENSAMIENTO: San Agustín y Bertrand Rusell.




- El valor del libre pensamiento y del fomento de ella está fuera de discusión para toda mentalidad que se precie de progresista y realizada humanamente, pero tal refinamiento evolutivo no siempre fue bien visto por los Status Quo dominantes a los que la sumisión de las masas les fue provechosa, aunque aún hoy persisten en el mundo moderno algunas sociedades que han hecho de la censura y el cautiverio del pensamiento una norma de su existencia y una tara que las hecho merecedoras de la compasión del resto del mundo. Entre ellas se cuentas los países bajo el yugo de los rezagos comunistas y los estados teocráticos vigentes.
- Aunque las comparaciones se insinúen odiosas a priori, no se antoja inútil el sucinto examen de dos importantes puntos de vista históricos al respecto, en la versión de dos de los más notables representantes de filosofías antagónicas en cuanto a su ambición del alcance del pensamiento y la verdad trascendental del mundo. Primeramente San Agustín de Hipona, el padre y eminente doctor de la Iglesia occidental cuya influencia pervive en el espíritu cristiano actual y quien además sentaría las bases de la corriente filosófica escolástica. Esta aceptaba como ley y sin opción a discusión o verificación los preceptos y la autoridad aristotélica – que fue su mayor influencia previa a San Agustín – en diferentes ramas como la filosofía y la teología incluyendo las ciencias empíricas. La escolástica fue el punto culminante del momento del espíritu humano encerrado en un círculo vicioso que discutía sobre lo no demostrable con hombres como Santo Tomás de Aquino y Alberto Magno, intentando armonizar la revelación y la razón, utilizando la lógica y filosofía aristotélica como vasalla para justificar lo divino – tal como alguna vez la astrología utilizó a la astronomía –, otros escolásticos mas radicales como Duns Escoto le otorgaban lugar principal a la fe limitando cada vez más el campo de las verdades sujetas a verificación y la razón e insistieron en que muchas doctrinas anteriores que se pensaba habían sido probadas por la filosofía tenían que ser aceptadas sobre la base única de la fe, gran culpa de ello fue que intentaron aplicar los muy estrictos requisitos para la demostración científica dictados por Aristóteles en su obra “Organón” y los que el propio autor no pudo aplicar más que al campo de las matemáticas, por esos tiempos el hombre perdió confianza a la razón.
- Por otra parte un párrafo titulado “¿Nos da miedo pensar?” llamando irónicamente la atención a la lasitud especulativa de las masas y resume las ideas de Bertrand Rusell, el multifacético pensador y dueño de uno de los intelectos más irreprochables y principistas del Siglo XX.

1.- “Existe otra forma de tentación que entraña incluso mayor peligro. Es la enfermedad de la curiosidad... Ella nos impulsa a querer desentrañar los secretos de la naturaleza, secretos que escapan a nuestra comprensión, que nada pueden reportarnos y a los que los hombres debieran renunciar... En medio de esta inmensa jungla llena de acechanzas y de peligros, he retrocedido y me he apartado de estas espinas. Flota a mi alrededor ese sinnúmero de cosas que nos trae la vida de cada día, pero ni me sorprendo ni dejo que me cautive el genuino deseo que siento de estudiarlas... He renunciado a soñar en las estrellas”.
San Agustín de Hipona (Extraído de “Dragones del Edén” Carl Sagan)


2.- ¿NOS DA MIEDO PENSAR?
- “Los hombres temen al pensamiento más de lo que temen a cualquier otra cosa del mundo; más que la ruina, incluso más que la muerte. El pensamiento es subversivo y revolucionario, destructivo y terrible. El pensamiento es despiadado con los privilegios, las instituciones establecidas y las costumbres cómodas; el pensamiento es anárquico y fuera de la ley, indiferente a la autoridad, descuidado con la sabiduría del pasado. Pero si el pensamiento ha de ser posesión de muchos, no el privilegio de unos cuantos, tenemos que habérnoslas con el miedo. Es el miedo el que detiene al hombre, miedo de que sus creencias entrañables no vayan a resultar ilusiones, miedo de que las instituciones con las que vive no vayan a resultar dañinas, miedo de que ellos mismos no vayan a resultar menos dignos de respeto de lo que habían supuesto. ¿Va a pensar libremente el trabajador sobre la propiedad? Entonces, ¿qué será de nosotros, los ricos? ¿Van a pensar libremente los muchachos y las muchachas jóvenes sobre el sexo? Entonces, ¿qué será de la moralidad? ¿Van a pensar libremente los soldados sobre la guerra? Entonces, ¿qué será de la disciplina militar? ¡Fuera el pensamiento! ¡Volvamos a los fantasmas del prejuicio, no vayan a estar la propiedad, la moral y la guerra en peligro! Es mejor que los hombres sean estúpidos, amorfos y tiránicos, antes de que sus pensamientos sean libres. Puesto que si sus pensamientos fueran libres, seguramente no pensarían como nosotros. Y este desastre debe evitarse a toda costa. Así arguyen los enemigos del pensamiento en las profundidades inconscientes de sus almas. Y así actúan en las iglesias, escuelas y universidades”.
Bertrand Russell: “Principes of Social Reconstruction”. Londres, 1916.

- Podría decirse que cada cual expone pensamientos propios de cada época, pero probablemente hoy en el mundo existen hoy más instituciones educativas – de todo nivel – ostentando el nombre de San Agustín que el de Bertrand Rusell y otros herejes de la reflexión, pese a ser una figura fue de enorme influencia en una serie de teólogos que hicieron lo indecible por llenar de sombras la autodeterminación humana. Con su reminiscencia nos resistimos de liberarnos de obsoletos demonios.

domingo, 16 de mayo de 2010

LA PESADILLA DEL TEÓLOGO Una anécdota sobre la insignificancia humana



Por Bertrand Russell (1961)
- El eminente teólogo doctor Thaddeus soñó que estaba muerto y se dirigía al cielo, sus estudios le habían preparado y no tuvo ninguna dificultad para encontrar el camino. Llamó a la puerta del cielo y se encontró con un escrutinio más meticuloso de lo que esperaba. – Solicito la admisión – explicó – porque he sido un hombre de bien y he dedicado mi vida a la gloria de Dios. - ¿Hombre? - dijo el portero -. ¿Qué es eso? y ¿cómo es posible que una criatura tan ridícula como tú haga algo para promover la gloria de Nadie? El doctor Thaddeus se quedó perplejo. - No es posible que desconozcas al hombre. Debes saber que el hombre es la obra suprema del Creador.
- Lamento herir tus sentimientos - dijo el portero - pero lo que dices es nuevo para mí. Dudo que nadie de los que estamos aquí haya oído jamás hablar de esa cosa que llamas “hombre”. Sin embargo, puesto que pareces afligido, tendrás la oportunidad de consultar a nuestro bibliotecario. El bibliotecario, un ser globular con mil ojos y una boca, bajó algunos de sus ojos hacia el doctor Thaddeus. - ¿Qué es esto? - le preguntó al portero, - Esto dice ser miembro de una especie llamada “hombre” que vive en un lugar de nombre “Tierra”. Tiene la curiosa idea de que Alguien se interesa especialmente por ese lugar y esta especie. Pensé que quizá podrías ilustrarle. - Bueno - dijo amablemente el bibliotecario al teólogo -, tal vez puedas decirme dónde está ese sitio que llamas “Tierra”. - Forma parte del Sistema Solar. - ¿Y qué es el Sistema Solar? - preguntó el bibliotecario. - Pues.., -replicó el teólogo - mi campo era el conocimiento sagrado y lo que preguntas pertenece al conocimiento profano. No obstante, he aprendido lo suficiente de mis amigos astrónomos para poder decirte que el sistema solar forma parte de la Vía Láctea. -¿Y qué es la Vía Láctea? - preguntó el bibliotecario. - Es una de las galaxias, de las que, según me han dicho, existen unos cien millones. - Bueno, bueno -dijo el bibliotecario-. No esperarás que recuerde una entre un número tan elevado. Pero sí recuerdo haber oído antes la palabra “galaxia”. De hecho, creo que uno de nuestros bibliotecarios auxiliares está especializado en galaxias. Llamémosle y veamos si puede ayudarnos.
- Poco después se presentó el bibliotecario auxiliar galáctico, que tenía la forma de un dodecaedro. Era evidente que en otro tiempo su superficie había sido brillante, pero el polvo de los estantes le había vuelto mortecino y opaco. El bibliotecario le dijo que el doctor Thaddeus, al esforzarse por explicar su origen, había mencionado las galaxias, y confiaban en que sería posible obtener información al respecto en la sección galáctica de la biblioteca. - Bueno, - dijo el bibliotecario auxiliar -, supongo que sería posible con el tiempo, pero como hay cien millones galaxias y a cada una le corresponde un volumen determinado. ¿Cuál desea esta extraña molécula? - Es la galaxia llamada Vía Láctea - dijo titubeante el doctor Thaddeus. - De acuerdo - concluyó el bibliotecario auxiliar -. Lo encontraré, si es que puedo. Unas tres semanas después regresó y dijo que el fichero extraordinariamente eficaz de la sección galáctica le había permitido localizar la galaxia como la número QX 321.762. - Hemos empleado a los cinco mil funcionarios de la sección galáctica en esta investigación. ¿Desea ver al funcionario encargado especialmente de la galaxia en cuestión? Llamaron al funcionario, que resultó ser un octaedro con un ojo en cada superficie y una boca en una de ellas. Estaba sorprendido y deslumbrado al verse en una región tan brillante, lejos del umbrío limbo de sus estanterías. Se sobrepuso y preguntó con timidez: - ¿Qué desean saber acerca de una galaxia? El doctor Thaddeus se lo explicó: - Quiero informarme sobre el Sistema Solar, una serie de cuerpos celestes que giran alrededor de una de las estrellas de su galaxia. La estrella en cuestión se llama “Sol”. - Hum dijo el bibliotecario de la Vía Láctea -. Ha sido bastante difícil encontrar la galaxia precisa, pero encontrar la estrella precisa en la galaxia es mucho más difícil. Sé que hay unos trescientos mil millones de estrellas en la galaxia, pero mis conocimientos no me permiten distinguir una de otra. Creo, sin embargo, que cierta vez la Administración pidió la lista completa de los trescientos mil millones de estrellas y sigue guardada en el sótano. Si cree que merece la pena, emplearé a un grupo especial del Otro Lugar para que busquen esa estrella en particular. - Convinieron que, como la cuestión se había planteado y era evidente que el doctor Thaddeus estaba angustiado, siendo en principio interesante que un ser tan rudimentario se presentase de improviso, sería lo mejor que podían hacer. Varios años después, un tetraedro muy cansado y desalentado se presentó ante el bibliotecario auxiliar galáctico y le dijo: - Por fin he localizado esa estrella particular sobre la que se han pedido informes, pero no entiendo por qué ha despertado el menor interés. Tiene un gran parecido con muchas otras estrellas de la misma galaxia. Es de tamaño y temperatura medios y está rodeada por otros cuerpos mucho más pequeños llamados “planetas”. Tras una minuciosa y microscópica investigación, he descubierto que por lo menos algunos de esos planetas tienen parásitos, y creo que esta cosa que ha solicitado los informes debe de ser uno de ellos.
- Al llegar a este punto, el doctor Thaddeus rompió en un apasionado e indignado llanto: - ¿Por qué, decidme, por qué el Creador nos ocultó a los pobres habitantes de la Tierra que no fuimos nosotros quienes le incitaron a crear los Cielos? Durante mi larga vida le he servido con diligencia, creyendo que se fijaría en mis servicios y me recompensaría con dicha eterna. Y ahora parece que ni siquiera tenía conocimiento de mi existencia. Me decís que soy un animalículo infinitesimal en un pequeño cuerpo que gira alrededor de un miembro insignificante de un grupo formado por trescientos mil millones de estrellas, que sólo es uno entre muchos millones de tales grupos. ¡No puedo soportarlo, y ya no me es posible adorar a mi Creador!. - Muy bien - dijo el portero -.Porque no hay ningún Creador que adorar, ya que la ilimitada cavidad del Universo es eterna, nada la creó, y todo lo que ves no ha surgido más que de la combinación aleatoria entre los elementos primordiales. Aunque tú, triste homúnculo, en el Gran Libro de la Naturaleza, debes de ser una insignificante errata, con la que no deberíamos haber perdido ni un ápice de nuestra enorme duración temporal. En aquel momento se despertó el teólogo. -El poder de Satán sobre nuestra imaginación durante el sueño es aterrador musitó.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

DOS REVOLUCIONES CIENTIFICAS NACIDAS EN LA IGLESIA: (I)


- El intentar explicar el origen de todo cuanto existe y nuestro lugar en ese Universo, siempre fue anhelo obsesivo y tema cardinal de controversia entre diversas corrientes del pensamiento humano que se atribuyeron desde siempre la autoridad para sustentarla y/o discutirla; en especial ha sido punto de desencuentro entre dos principales pilares culturales que teorizan sobre ello, la Ciencia y la Religión. Ellas marcharon y convivieron con distintas jerarquías de relación en el tiempo, alguna vez una subordinada a la sombra de la otra por la razón de la fuerza y el fanatismo irracional, luego ante la evidencia objetiva y experimental la ciencia tomará el lugar preponderante que le corresponde entre los logros del intelecto humano. Pero en el transcurso de esa historia se escriben dos paradojas bastante significativas, en el hecho que dos los descubrimientos capitales – y acontecimientos felices para la humanidad – de la ciencia y que incluso contribuyeron a derribar mitos filosóficos y teológicos geocentristas y creacionistas, nacieron precisamente en la inspiración de hombres ligados a la institución católica, aunque en el primer caso la represión clerical vigente por entonces no dejó de hacer sentir su temible poder intimidatorio para que su autor lo publicara revestido de diversas sutilezas eufemísticas.
- Nicolás Copérnico nació en Polonia en el seno de una acomodada familia de comerciantes, toda su vida estuvo influenciada por la doctrina católica a la que estuvo ligada formalmente y fue fiel como hombre de su tiempo, y es más, le adeuda la generosidad de oportunidades de desarrollo que tuvo, no solo a su importante patrimonio familiar, sino también a su cercanía a la Iglesia romana que le permitió desenvolverse sin sobresaltos en sus conocimientos. Al perder a su padre tempranamente en la infancia, su tío Lucas Watzenrode, un importante canónigo de la catedral de Frauenburg y posteriormente obispo de Warmia, toma la tutoría de su educación y tuvo la acertada visión de llevarlo a ilustrarse en diferentes vertientes de la Ciencia, Letras, Jurisprudencia y Teología, pasando por las importantes Universidades de Cracovia, Padua y Bolonia, esta última donde se forma en derecho canónigo y además cultiva la Astronomía que era una de sus aficiones y conoce al Profesor Domenico María Novara quien era crítico del sistema de Ptolomeo y de quien llega a ser asistente, además aprende con la literatura clásica el idioma griego lo que le permitió el acceso interpretativo a los libros originales de los antiguos astrónomos griegos. Después toma cursos en París y en 1500 se doctoró en astronomía en Roma siendo nombrado Profesor en esa Universidad, pero sus cuestionamientos de conciencia al modelo Ptolemaico en boga por entonces considerando un universo geocéntrico, lo llevan a renunciar a esa cátedra; en Ferrara, Bolonia obtiene el grado de Doctor en Derecho Canónico en 1503 y luego vuelve a su país ya ordenado sacerdote para instalarse permanentemente y donde gracias a los oficios de su tío se le concede una canonjía y se incorpora a la corte episcopal en el castillo de Lidzbark en calidad de consejero de confianza. Al fallecer el Obispo en 1512 fija su residencia en Frauenburg y es nombrado canónigo en la Catedral de esa ciudad, ejerciendo funciones de Canciller diplomático, administrador de los bienes y servicios de la diócesis de Warmia, pero además producto de su formación científica inicia un apasionado trabajo paralelo observando el firmamento y registrando posiciones del Sol, días y horas de eclipses, ocultaciones y conjunciones, todo lo referente a lo astronómico que por entonces era apoyado por el sistema eclesiástico por razones de interés en reformar el calendario Juliano vigente desde la antigüedad precristiana, así fue construyendo una monumental y trascendental obra; si bien Copérnico no recibió las órdenes sagradas se mantuvo hasta el final en su empleo de canónigo.
- Como consecuencia de tan variada formación recibida, fue inevitable dar rienda suelta a sus inquietudes en el campo de la astronomía, y buscar soluciones a las fisuras del vigente modelo Ptolemaico armónico y homogéneo, los que estaban expresados en la antiquísima y celebrada obra “Almagesto”. Entre los años 1507 y 1515 redacta los primeros esbozos de su teoría, los que hace circular discretamente entre los astrónomos de la época en una serie limitada de breves manuscritos con el nombre de “The hypothesibus motuum coelestium a se constitutis commentariolus” – que recién se editaría en el siglo XIX – exponiendo ya su concepción heliocéntrica sin apelar aún a demostraciones matemáticas, la cual le permite empezar a ganar una respetable reputación, allí describe el sistema solar señalando la ubicación de los planetas según su distancia respecto del Sol.
- Entre 1513 y 1515 participa en la reforma del calendario juliano, la modificación de esta era una entusiasta inquietud por parte de la iglesia católica que tenía como finalidad instalar un permanente y definitivo calendario, importante para la instauración de las fiestas de carácter religioso como la Pascua, e involuntariamente fue motivo para marchar hacia una nueva concepción cósmica. Se requería para un buen calendario el conocer la duración exacta del año trópico – tiempo que transcurre entre dos pasos consecutivos del Sol por el mismo punto equinoccial –, y la del año sidéreo – el tiempo que tarda el Sol en pasar dos veces consecutivas sobre el fondo de una misma estrella –, el calendario vigente por entonces era el impuesto por Julio César y se basaba en los cálculos de Socígenes de Alejandría que estimó el año trópico en 365 días y 6 horas; la cifra estimada para el nuevo calendario basada en los cálculos de Copérnico era de 365 días 5 horas y 46 segundos, por tanto 11 minutos y 14 segundos menos, calculándose que pasados cuatro siglos se verificaba un desfase de 3 días y casi 3 horas lo que daba un retraso acumulado para el siglo XVI de 11 días sobre el tiempo astronómico. La reforma definitiva del nuevo calendario la llevó a cabo el jesuita y astrónomo Christoforo Clavius y fue llevada a cabo en 1582, bajo el mandato del papa Gregorio XIII – de ahí el nombre calendario gregoriano – y fue adoptado inmediatamente por los católicos mientras los protestantes esperaron entre 1700 y 1753, pero los ortodoxos esperaron hasta comienzos del siglo XX. En 1524 publica otra obra con el título “De octava sphaera” conocido también como “Carta a Wapowski” donde se limita a hacer observaciones de algunos detalles de un tratado Del movimiento de la octava esfera de Juan Werner de Nüremberg sin exponer su modelo heliocéntrico.
- Se cree desde esos años inicia la redacción de su principal obra que le llevaría casi un cuarto de siglo de trabajo, sin publicarlo aún formalmente, antes de ello como se mencionó, Copérnico publicó algunos manuscritos y las primeras noticias sobre sus investigaciones fueron divulgándose de manera no oficial, en 1533 estas llegan a conocimiento del papa Clemente VII y la corte papal lo somete a discusión, incluso el Papa lo anima a escribir un tratado detallando su tesis, en 1536 el cardenal arzobispo de Capua, Nicolás Schonberg (procurador general de los dominicos) también le insta epistolarmente desde Roma a dar a conocer sus descubrimientos cuando buena parte de la comunidad astronómica europea ya la conocía informalmente, para entonces tenía casi completada la redacción de su gran obra.
- Aún con toda presión que tan amplia expectativa suponía, su obra final “De revolutionibus orbium coelestium” (de las revoluciones de las esferas celestes), esperaría hasta 1543 para publicarse poco antes de morir por una enfermedad el 24 de mayo en Frauenburg, Polonia. Copérnico se vale para construir su tesis final, de sus cálculos propios y antiguos escritos de filósofos griegos sobre el movimiento terrestre donde ya los Pitagóricos creían en el movimiento terrestre, las obras de Peurbach, Regiomontano y Sacrobosco que conoció en Padua, pero en cuanto al heliocentrismo, es reconocido que la idea no era totalmente nueva ya que en la antigua Grecia Aristarco de Samos (310-230 AC) enseñaba que la Tierra y todos los demás planetas giraban alrededor del Sol, pero curiosamente Aristarco no es nombrado en su obra; entonces Copérnico rescata ideas previas desechadas por el sentido común pero ahora las había estructurado con sentido científico, en cuanto a instrumental, se valió del Cuadrante, el Astrolabio y el “instrumento paraláctico”, con los cuales realiza por años, observaciones de los astros desde su torre, terminando ellas con las apreciaciones de Venus en 1529 cuando contaba con 56 años de edad.
- La obra consta de seis tomos e incluye insólitos y largos documentos introductorios como advertencias al lector de parte de su editor Andreas Osiander sobre las pretensiones de la obra que supuestamente no intentaba exceder la significancia de un modelo matemático, incluye la carta del cardenal Schönberg a Copérnico de 1536 y una excelsa dedicatoria del propio Copérnico al Papa Pablo III, en especial esta última reconoce su probable censura al trastocar la inamovilidad terrestre del modelo Ptolemaico, por lo cual dudó de su publicación, explica como se le ocurre cambiar el modelo, cuenta sobre las discrepancias con sus colegas matemáticos y astrónomos para esbozar una teoría unánime en cuanto a duración del año, regularidad de movimientos de astros como los movimientos del Sol y la Luna, inclusive en hallar la forma del mundo y en cuanto a una inmutable simetría de sus partes, sugiriendo que si él tuviera el éxito en predecir la astronomía con mayor exactitud, le sería de utilidad a la iglesia en desarrollar un calendario más exacto, lo que por entonces era de interés para la iglesia y razón por la que ésta financiaba la astronomía.
- Puede considerarse el libro de Copérnico como la partida de nacimiento de la astronomía moderna propiamente dicha, siendo como teoría, novedosamente devastadora poniendo en tela de juicio un principio básico que consideraba el lugar del hombre y su hogar en el mundo en tiempos de vigencia de las ideas de Aristóteles y de Claudio Ptolomeo, que afirmaban que la tierra se hallaba estática y que tanto el Sol como los planetas giraban a su alrededor; aunque revolucionaria su idea, no dejaba de mantener lazos con algunos principios provenientes de la cosmología de la antigüedad, como la idea de un Universo finito y cerrado (lo que daría píe a que sus sucesores planteasen la idea de un Universo infinito) y de las esferas dentro de las cuales se encontraban los planetas y la esfera exterior que era también estacionaria donde estaban inmóviles las estrellas, las premisas platónicas seguían vigentes en los dos grandes principios de uniformidad y circularidad de un universo finito, el principio de órbitas circulares y velocidades constantes para el movimiento de los planetas alrededor del sol consideraba era el exclusivo que se adecuaba a la naturaleza de los cuerpos celestes. Inicialmente como era de esperarse al publicarse oficialmente, fue tomada con escepticismo entre buena parte de la comunidad científica. Resultaba que al realizar sus observaciones astronómicas, Copérnico descubrió anomalías en el sistema de Ptolomeo y cuestionó los puntos centrales de la doctrina, culminando filosóficamente con la idea del hombre ya no como centro físico sino como centro racional del universo. Aunque los conceptos de su teoría superaban a los de Ptolomeo, esta última tenía mejores aspectos cuantitativos en cuanto a cálculos, lo que verificaron las observaciones del gran observador de la astronomía Tycho Brahe.
- Copérnico razona en primer lugar incidiendo en los vacíos que dejaba el sistema de esferas concéntricas en cuanto a algunos movimientos planetarios como las aparentes remontadas y bajadas de los cuerpos celestes por los cielos, movimientos aparentemente retrógrados de Marte, Júpiter y Saturno luego de “detenerse”, se pensaba que los planetas giraban en una orbita circular denominada epiciclo, y que el centro de cada epiciclo giraba alrededor de la Tierra, trazando lo que denominaban una trayectoria deferente que no iba acorde con la concentricidad, la teoría de Ptolomeo requería ciertos ecuantes con velocidades variantes no uniformes – lo que no concordaba con las normas del movimiento absoluto que exigía movimiento uniforme en torno de su propio centro – y debía explicar las anomalías aparentes en el marco de un sistema esférico. Para llegar a una explicación, Copérnico debía tomar nuevos axiomas o postulados principales, eliminando en su sistema los ecuantes, plantea que no existe un centro de gravedad único común a todas las esferas celestes, y que además el centro de La Tierra no es el centro del Universo, el Sol permanece quieto y la Tierra se mueve, todas las esferas giraban – en el siguiente orden: Mercurio, Venus, la Tierra y la Luna, Marte, Júpiter, Saturno – alrededor del sol como de su punto medio y centro de giro de ellas y por lo tanto, el sol está en las proximidades del centro del Mundo, concluyendo que los movimientos celestes son uniformes, eternos, y circulares o compuestos de diversos ciclos (epiciclos).
- La Tierra pasaba de concebirse estática a tener tres movimientos: rotación diaria o giro sobre si mismo en el lapso de un día, la revolución alrededor del sol en un año y la inclinación de su eje en su movimiento rotatorio a manera de trompo que servía para explicar los Equinoccios.
- El aparente movimiento retrógrado ó todo movimiento directo aparente de los planetas que se percibe en los cielos era explicado por el movimiento de la Tierra, lo que nos parece movimiento del sol no proviene del movimiento de éste, sino del movimiento de la tierra y de nuestra esfera, junto con la cual giramos en derredor del sol como el resto de planetas. El movimiento de la tierra por sí solo explicaba las aparentes anomalías de los cielos, los sentidos nos engañaban, cualquier movimiento que parezca realizado en la esfera de las estrellas no es tal, lo que se mueve es la Tierra.
- El plantear la hipótesis de que la Tierra se mueve sirve para explicar muchas de las irregularidades de los movimientos del Universo: elimina antiguos problemas y herramientas complicadas como los ecuantes, las esferas celestes, etc. Tenía la ventaja de poder explicar los cambios diarios y anuales del Sol y las estrellas, así como el aparente movimiento retrógrado de Marte, Júpiter y Saturno, y la razón por la que Venus y Mercurio nunca se alejaban más allá de una distancia determinada del Sol.
- Importante consecuencia del sistema era el nuevo orden de alineación de los planetas según sus periodos de rotación, y la conclusión que cuanto mayor era el radio de la órbita de un planeta, más tiempo tardaba en dar una vuelta completa alrededor del Sol, de igual manera según el mismo orden un planeta aventaja a otro en velocidad de traslación según se describa círculos menores a mayores, Saturno demora treinta años en una revolución completa, Júpiter, doce años; Marte, dos y medio años; la Tierra un año, Venus, nueve meses y Mercurio, tres meses.
- Para explicar la inexistencia del paralelaje en la observación de las estrellas, estas se considerarían objetos a distancia infinita muy superior a lo que se pensaba anteriormente, estas permanecen fijas en una esfera inmóvil y por lo tanto no orbitan alrededor del Sol. Así con el helioestatismo y el heliocentrismo quedando instalados como conclusiones capitales, Copérnico abría una gran veta a los descubrimientos astronómicos posteriores.
- En el siglo XVI, la idea de que la Tierra perdía su inamovilidad era difícil de asimilar, por ello entre 1543 en que se publica y 1600, Copérnico tuvo pocos seguidores – muchos de ellos servían a la corte de reyes, príncipes y emperadores – y fue objeto de numerosas críticas en especial dentro de la Iglesia por negar que la Tierra fuera el centro del Universo contraviniendo dogmas sobre la posición del hombre en el universo, incluso dentro el protestantismo, el mismo Martín Lutero calificó a Copérnico como “un necio advenedizo que quería trastocar al revés la astronomía intentando demostrar que es la Tierra quien gira y no el cielo o el firmamento, el Sol y la Luna”, en el mismo sentido se pronunció Calvino, ambos basándose en la biblia como autoridad suprema citando la leyenda de Josué que ordenó detenerse al sol, Calvino años después quemaba a Miguel Servet por contravenir su opinión.
- La teoría de Copérnico como era de esperarse, fue proscrita, Giordano Bruno pagaría un día las consecuencias de su proselitismo, y en 1616 la Inquisición dictaminó: “La doctrina que asegura que el Sol está inmóvil en el centro del mundo es falsa y absurda,
formalmente herética y contraria a las Escrituras ...”, y “De revolutionibusorbium coelestium” de Copérnico fue indexado entre los libros prohibidos, aunque vuelto a imprimir en 1620 solo para efectos de ser usadas solo para cálculos con advertencias sobre la falsedad de las hipótesis, mientras el autor seguía censurado, pero en el Norte de Europa algunos jesuitas la estudiaban y enseñaban en secreto.
- Entre sus seguidores posteriores se contaron Galileo y Johannes Kepler que especulaban sobre sus apreciaciones de la teoría de Copérnico. En 1588, Tycho Brahe, un enemigo del Copernicanismo, llega a una conclusión intermedia en la que la Tierra permanecía estática y el resto de los planetas giraban alrededor del Sol, que a su vez giraba también alrededor de la Tierra, Brahe era considerado el mejor observador astronómico pese a no contar con telescopios – sino con instrumentos de medición – y legó sus tablas astronómicas de una precisión sorprendente, de los que se valdría luego Johannes Kepler quien en su publicación de 1596 “Misterium Cosmographicum” resaltaba las ventajas del sistema de Copérnico respecto al de Ptolomeo, si bien Kepler divagó un tiempo en especulaciones plátonico-pitagóricas geométricas, luego al tener en sus manos los datos de Brahe atesorados en largos años de observaciones – Brahe temía en vida que Copérnico use sus datos para afirmar el sistema de Copérnico en vez del modelo intermedio de Brahe –, empezó a buscar un modelo que se ajuste a las cuestiones cuantitativas – punto flaco de la tesis de Copérnico – dentro del sistema circular, pero al ver luego de muchos intentos, que no encajaban los datos experimentales de Brahe con un sistema circular, asume órbitas elípticas para los movimientos planetarios con el sol en uno de sus focos, lo que publica en 1609, además especula que la causa de los movimientos celestes era el Sol y que debía existir una fuerza motriz que mantenía a los planetas en sus órbitas y que ésta debía decrecer con la distancia, creyéndola de naturaleza magnética sin mencionar atracción. Pero la credibilidad del sistema de Copérnico se afianzó con el telescopio y las observaciones de Galileo, el poco ortodoxo físico para la época al introducir el método experimental en medio de una multitud de aristotélicos, antes del telescopio no había manera experimental de comprobar la veracidad de alguno de los sistemas, además de sus conocidos aportes en la dinámica, Galileo se convierte al sistema de Copérnico al mirar por el telescopio donde observó infinidad de estrellas que no podían estar a la misma distancia deduciendo que el Universo debía ser infinito, vio el aumento de tamaño de los planetas lo que no ocurría con el tamaño de las estrellas por lo que como afirmaba Copérnico, debían estar muy lejos como para no detectar su paralelaje, al mirar a la Luna y luego el Sol descubrió que rotaba, lo que perfectamente podía hacer también la tierra, al ver los satélites de Júpiter girando alrededor del gigante estaba claro que no todos los cuerpos giraban alrededor de la Tierra, con el estudio de Venus tuvo la definitiva seguridad de que Copérnico tenía razón. La historia alrededor de la relación entre Galileo y la Iglesia también merece un apartado. Ya el siglo XVII la teoría recibe un nuevo y definitivo impulso con la medición del paralelaje estelar de la estrella 61 Cygni por parte de F.W. Bessel y la formulación de la Ley de Gravedad de Newton, mientras el catolicismo del Sur de Europa tardaría un siglo más en reconocer la inevitable validez del heliocentrismo. Pero Copérnico había sentado las bases más primigenias de la astronomía moderna que permitieron los espectaculares descubrimientos futuros de Newton.
- El hecho de la demora de la publicación de “De las revoluciones de las esferas celestes” se ha prestado a diversas especulaciones sobre la verdadera causa de tal retraso, considerando entre ellas un natural temor a cometer errores en la concepción de la tesis – lo que algunos inclusive consideran la principal causa del retraso –, era muy probable que retar la ideología predominante y aceptada por el sentido común y la iglesia medieval, basada en principios aristotélicos que construyeron una doctrina global que incluía coherentemente – en apariencia – diversas vertientes del conocimiento y que parecía indestructible luego de más de mil años influyendo en la marcha de la cultura humana, junto a la inevitable conclusión filosófica cambiando un cosmos cerrado con el hombre y su hogar en el centro por un cosmos con el Sol como centro debió pesar para hacerlo dudar de la publicación, también se ha atribuido a que siguiendo preceptos pitagóricos exclusivistas prefería mantenerlo en el seno de una élite intelectual, lo que parece de poco peso como causa de la demora.
- No puede menospreciarse entre las causas mas probables, el hecho de la teoría surge en el siglo XV en un momento difícil para pensar en difundirla, con una fractura en la unidad de la Iglesia por la irrupción del Protestantismo y Luteranismo desde 1517, hubiese servido para avivar el fuego en un momento delicado para la autoridad de la Iglesia, ello seguramente influyó en esta demora temiendo con no poca razón alguna condena mediática, es conocido el destino que tuvo Galileo por sostener la tesis copernicana en 1633.
- A poco de la publicación de su obra, en 1545 se inicia el Concilio de Trento en cual al finalizar en 1563 reafirma el dogma ante las tendencias reformistas, lo cual se refuerza con las acciones de los Papas Pío V y Gregorio XIII que inician una agresiva política para recuperar su influencia católica en los países donde el protestantismo ganaba terreno, pero era inevitable que las observaciones astronómicas durante fines del siglo XVI y las de Copérnico minaban esa autoridad y credibilidad de la filosofía que la sustentaba, la Iglesia protestante es la primera en aceptar el heliocentrismo, pero la Iglesia católica mas bien ofrecería tenaz resistencia mediante la Inquisición y convierte a la doctrina en enemiga, pese a que inicialmente le permitió escribirla y publicarla, incluso voces dentro de la Iglesia como la del Cardenal de Capua animaron en vida insistentemente a Copérnico a divulgar sus teorías; también considerándola solamente a modo de especulaciones hipotéticas, la teoría heliocéntrica fue utilizada en la época de Gregorio XIII en el siglo XVI para la reforma del calendario sustentado en la mayor sencillez de los cálculos respecto al modelo de Ptolomeo, sin necesidad de cantidad de artilugios geométricos para explicar la retrogradación de los planetas.
- Es decir, tomado como un frío sistema de cálculos que coincidían con las observaciones, antes que como reflejo de la realidad – como lo entendió y lo propondría Galileo después – la Iglesia no la reprochaba, el problema para ella venía con el carácter final que se le pretendía dar al sacar conclusiones. Por ello intuyendo esa inevitable reacción, su primer editor, el pastor protestante Andreas Osiander, trata de salvar esa eventualidad en el largo prólogo ya descrito, intentando presentarla como un simple supuesto simplemente con ventaja didáctica y sin que signifique necesariamente la realidad probable, dejando la libre interpretación de la verdad para los filósofos que en vano buscaban algo que estaba en un plano divino fuera del alcance de los mortales, renunciando supuestamente a conocer el verdadero movimiento de los astros y contentándose con poder predecirla, sin pretensiones mayores de describir fielmente la realidad; pese a cualquier excusa editorial que trataba de mantenerla al margen de las represalias, la obra era demasiada revolucionaria, el espíritu de Copérnico más bien iba en ese sentido de describir un hecho concreto real, espíritu que Galileo expresó después explícita y peligrosamente. Aunque con la explicación de Osiander sobre la teoría en el prefacio de la obra haciendo las salvedades, los protestantes empezaron a adoptar el copernicanismo a principios del siglo XVII pero la iglesia Católica apenas iniciaba su persecución, sólo en Octubre de 1992 la Iglesia Católica reconoció oficialmente su error.
- Curiosamente la obra que tantos dolores despertaría luego en la iglesia que la colocaría en la lista de obras prohibidas, llevó una suntuosa dedicatoria como “Santísimo señor Pablo III", del propio autor para con el obispo de Roma en aquel tiempo, tal vez como una ironía. Copérnico, un hombre ligado en sinceridad a una doctrina religiosa hasta el final – tal es que inclusive sus restos fueron hallados en 2005 en una iglesia polaca –, fue quien inició el derrumbe de un mito desde el propio interior del monstruo.

DOS REVOLUCIONES CIENTIFICAS NACIDAS EN LA IGLESIA : (II)


- El siglo XX desde sus albores mostró un contexto mucho más amable para el avance de la ciencia a un ritmo casi exponencial en el campo de la física luego de la verificación de la Teoría de la Relatividad, los progresos de la Mecánica Cuántica, y las inquietudes por la cosmología, los cuales le permitieron al sacerdote y astrofísico belga Georges Lemaitre y otros científicos de su generación, desarrollar sus especulaciones sin los matices dramáticos que rodearon a Copérnico y sus continuadores inmediatos. Resuelto el enigma de la distribución y características de los astros de nuestro sistema doméstico, quedaba por descifrar el la génesis del Universo mismo, lo cual era un tema sin tesis científica convincente a la vista, lo que llevaba a pensar casi instintivamente a gran parte de la humanidad que el Universo estuvo desde siempre, cuando no lo pensaban concebido por un soplo divino, evidentemente se abría otro frente de batalla entre Ciencia y Religión.
- Georges Henri Joseph Édourd Lemaitre, se forma en las ciencias desde muy joven, estudia Ingeniería Civil en la Universidad de Lovaina, iniciando sus contactos con la física y las matemáticas de la Teoría de la relatividad, en 1920, el mismo año que recibe su doctorado ingresa al Seminario de Malinas y en 1923 es ordenado sacerdote, obtiene una beca del gobierno de su país para estudiar en el extranjero, llegando a las Universidades de Cambridge en Inglaterra y Massachusetts en EEUU, donde departe con eminentes astrónomos como Harlow Shapley y Arthur Eddington sobre el problema de las nebulosas cuando en esos días Edwin Hubble ya trabajaba en la estimación de las distancias a ellas utilizando las Cefeidas ó Velas cósmicas y Slipher estudiaba el desplazamiento hacia el rojo de esas nebulosas, retornando luego a la Universidad de Lovaina como catedrático.
- Aunque se le recordaría por su gran conclusión posterior del “Big Bang”, no puede desmerecerse también su adelantada noción sobre lo que se conocería luego como la Ley de Hubble; entre 1925 y 1927, regresa a Bruselas con una sólida base teórica y con el conocimiento de primera mano de datos experimentales astronómicos a los que tuvo acceso en los EEUU, entonces al introducir nuevas coordenadas para el universo de W. de Sitter que conducen a una relación lineal entre la distancia que separa dos partículas de nuestro universo y la velocidad a la que se separan, resuelve las ecuaciones de la Relatividad General de Einstein sobre el Universo entero independientemente de las soluciones de Alexander Friedman – solo que Lemaitre conoció los datos experimentales obtenidos sobre la velocidad de recesión de las galaxias –, los que llevaban a la conclusión de un Universo no estático y en expansión – lo que Einstein rechazó en su convicción – según una de las soluciones, y que es por ello que astrónomos como Slipher y Wirtz habían observado un corrimiento hacia el rojo de la luz de las nebulosas espirales.
- Ello lo llevó a predecir en1927 – dos años antes de que E. Hubble publicara la ley que ahora lleva su nombre – que las galaxias más lejanas se alejan a una velocidad mayor, estimando cuál era el valor de la llamada constante de Hubble que relaciona la velocidad de alejamiento de una galaxia con su distancia hasta nosotros, afirmando además, que esta velocidad de alejamiento procedía en último término de la expansión del espacio, algo que el mismo Hubble no aceptó inicialmente. Cuando Hubble publicó su trabajo después en 1929, el valor adjudicado a esta constante es casi igual que el predicho por Lemaitre dos años antes en 1927. Es decir, él no solamente halló las soluciones de un universo en expansión de las ecuaciones de Einstein, sino que afirmó que ésa era una traducción de lo real. La gran virtud intuitiva de Lemaitre fue la de armonizar los datos observacionales logrados en Estados Unidos por E. Hubble y H. Shapley con las soluciones de las ecuaciones de la relatividad general de Einstein. La ley de Hubble debería en justicia, también llevar el nombre de Lemaitre.
- Convencido de sus soluciones, Lemaitre envía su trabajo a Eddintong en 1927 quien inicialmente no le presta atención hasta que en una reunión de 1930 de la Royal Astronomical Society en Londres, Eddington y de Sitter discutían sobre cómo interpretar los datos sobre las galaxias obtenidos recientemente en Estados Unidos, lo que Lemaitre ya había resuelto antes y se los hizo saber, y esta vez sí, su trabajo fue reconocido, y en la siguiente reunión de la Royal Astronomical Society en ese mismo año, Eddintong presentó el modelo de Universo en expansión de Lemaitre, que será finalmente conocido como modelo de Eddington-Lemaitre.
- Escéptico al respecto, Einstein sin quererlo dejó su aporte a favor del Universo en expansión, cuando formula sus leyes de reingeniería del Cosmos, si bien él no pensó explicar si este Universo tuvo un origen – pues más bien tenía convencimiento de que este era inmóvil e infinito –, al conceptuar al Universo como una unidad Espacio y Tiempo deformable, hablaba de una nueva Teoría de Gravedad y se desprendía de ella que el universo estaba en expansión, de lo contrario todo tendría a juntarse en un universo estático por la gravedad y algo lo evitaba, Einstein creyó ver ese algo como una fuerza igual y opuesta a la gravedad que conservaba el universo estático y lo llamó Constante cósmica que pensó estaría oculta entre sus ecuaciones, pero inevitablemente se llegaría a deducir de sus conceptos en un Universo dinámico, con un inicio de todo lo existente si alguien se atrevía a pensarlo más allá. La confirmación del alejamiento de las galaxias llevaba a la natural hipótesis que alguna vez ellas estuvieron unidas en un punto, había que empezar por deducirlo, y de retroceder más y más en el tiempo, debió haber alguna vez una pequeñez muy caliente y densa.
- George Lemaitre, era muy hábil para coordinar las piezas del enigma, y así en fue en 1931, el primero en sugerir el origen del Universo a partir de la explosión de un “átomo primigenio” o “huevo cósmico caliente y denso” que alguna vez explotó y dio origen a todo, lo que hoy se conoce como el “Big Bang”, teoría que en los siguientes años persistió en desarrollar en controversia con el dogma religioso sobre el origen del universo, el explicar el inicio del mundo ya no se vería sólo con connotaciones místicas religiosas y surge con la paradoja de un sacerdote católico iniciando esta revolución que decía que el universo no siempre había existido, sino que tuvo un principio con una lectura matemática dejando de lado lo teológico, incluso hizo la estimación de la edad de ella entre 10 y 20 mil millones de años, rango en el que caen las observaciones actuales.
- Para llegar a ello, Lemaitre había estudiado las teorías y ecuaciones de Einstein en ese tiempo y propuso esa teoría radical que hasta el propio Einstein rechazaría; en una charla al respecto, Lemaitre expuso a Einstein sus ideas sobre un Universo en expansión, ante lo cual Einstein solo estaba de acuerdo con la conclusión puramente matemática mas no la interpretativa como un Universo dinámico, a Lemaitre le pareció que para entonces Einstein no tenía idea o noticias de los datos experimentales en los que se apoyaba Lemaitre obtenidos con la observación de nebulosas extragalácticas. Más esa hipótesis tomo bríos cuando Hubble demuestra contundentemente en 1925 en el observatorio de las montañas de California el movimiento de las Galaxias destruyendo la Constante Cosmológica de Einstein. El universo en expansión debía ser aceptado incluso por un Einstein antes apostador por un Universo estático.
- Hasta la década del veinte, la noción del Universo se limitaba a la Vía Láctea, pero las observaciones de Hubble en el Telescopio hablaban de un Universo insospechado, donde el Sol era una estrella más entre una multitud de millones, calculando las distancias que nos separaban de las más lejanas con el referente de la Vela Standart – una estrella de brillantez conocida –, con la que, si se sabía la intensidad de su luz, se puede medir a que distancia está, observando que con una luz más tenue estaría mas lejos está (similar al fenómeno de un tren que se acerca y se aleja), utilizando como Vela Standard referente a la Nebulosa de Andrómeda, antes considerada una nube de polvo, calculando su distancia en un millón de años luz, y ya considerándola una Galaxia diferente a la Vía Láctea. Hubble va más allá, al estudiar el comportamiento de las Galaxias concluye que estas se estaban alejando de la Vía Láctea y unas de otras expandiéndose. Basándose en la velocidad de expansión calculó con sus datos una edad del Universo de dos mil quinientos millones de años lo que a priori se sabía fallido, porque ya se sabía la tierra era más antigua, ocurría que su fórmula era correcta pero sus medidas eran inexactas, y esos resultados jugaron parcialmente en contra de la
Teoría del Superátomo de Lemaitre, inclusive había un prejuicio contra una teoría esbozada por un religioso, y curiosamente el Papa Pío XII pensó encontrar en ella una confirmación del Génesis, pero Lemaitre le pidió al Papa abstenerse en sus ímpetus pues quería dar a su teoría todo el protocolo científico de contrastación, aunque le asaltaba algún pesimismo por la poca probabilidad que luego de millones de años se insinuara alguna prueba objetiva.
- Esas primeras inconsistencias de cálculo la congelaron y permitieron el surgimiento de otra teoría alternativa que proponía la eternidad de un Universo siempre existente desarrollada en el Trinity Collage de Cambridge propuesta por el excéntrico astrónomo Fred Hoyle, llamada del “Universo Estable”, surgida a partir una Teoría del origen de los elementos de la tabla periódica, proponiendo que a Temperaturas extremas el Hidrógeno se funde formando Helio y este se transforma en distintos elementos mas pesados; Hoyle sostenía que la nucleosíntesis de elementos nuevos ocurría en el núcleo de las estrellas muy calientes, lo que fue una afirmación inédita por entonces, y tuvo la virtud de demostrar que luego del Helio todos los demás elementos de la tabla eran polvo estelar y se habían creado en las estrellas, pero la teoría no justificaba la creación del Hidrógeno ni de la mayoría del Helio del Universo, porque las primeras estrellas debían estar formadas de Hidrógeno pre existente que además constituye mas del 70% del universo detectable, Hoyle subsanó el problema acogiendo la previa teoría ampliamente aceptada que el Hidrógeno y el Helio siempre habían existido, de hecho según su opinión el Universo siempre había existido, con el mismo aspecto y con la misma densidad y Temperatura.
- Pero las observaciones a favor de un Universo en expansión también estaban ahí y con la materia cósmica diluyéndose en el espacio para probarla, pero Hoyle refutaba al respecto de que en algún lugar del universo se estaba creando materia, lo que no convencía a los físicos, y aparece en escena George Gamow, un seguidor de la tesis de Lemaitre que recurre a los átomos para apoyar la teoría, en el sentido que el Hidrógeno y Helio se habían creado en los primeros instantes del universo cuando la temperatura era altísima, Gamow se apoya en cálculos de un estudiante suyo Ralph Alpher quien dedujo si el universo sintetizó los primeros elementos al comienzo, tendría que haber 10 veces tanto Hidrógeno como Helio lo que concordaba con lo observado. Alfer y su
colega Robert Hermann, potencian el pronóstico de Lemaitre sobre el calor remanente detectable de la creación, que sería una prueba contundente que apoyaría el Big Bang, con ello, Gamow y sus alumnos plantearon con toda lógica que si en el Big Bang hubo tanto calor y brillo, entonces su réplica y luminiscencia, el eco de la explosión como radiación remanente, no podía haberse enfriado aún y el residuo podría medirse aún, aunque para esa ápoca en 1949 no se poseían los telescopios sensibles para el caso y el otro problema era que esta Teoría no ofrecía explicación alternativa a la creación de otros elementos, salvo del Hidrógeno y Helio considerados creados en los primeros instantes. En esos momentos la Teoría del Estado Estable ganaba adeptos con un Hoyle que era un gran propagandístico, incluso él mismo bautizó a manera de parodia, con el término “Big Bang” a la Teoría de Lemaitre, nombre con el que se le conoce ahora, pese a que en realidad el acontecimiento ni fue grande ni ruidoso porque no existía medio para transmitir el sonido aún.
- Pero, para la década del Sesenta, el cálculo errado de Hubble sobre edad del universo se corrigió para dar datos más exactos, y aunque todo parecía suponer que la lucha entre las dos teorías no se inclinaría por alguna, fue entonces que llegaría la prueba contundente para una de ellas, mientras la comunidad científica la buscaban, resulta que el universo la susurraba imperceptiblemente bajo la forma de calor radiante generado cuando la explosión original, la radiación que Lemaitre predijo estaba ahí pero no tenía las herramientas para oírla, lo que si se tenía para 1965.
- Además de Gamow, que tenía la base teórica, pero sin instrumental para probarla, también había un grupo de Princeton que incluía a Robert Dickie, David Wilkinson y Peter Rowe – que conocían su trabajo de Gamow y creían en la idea de Lemaitre –, quienes pretendieron buscar pruebas de radiación del Big Bang construyendo el Radiómetro de Dickie, el cual apuntaron al espacio al azar. Fue cuando la casualidad y la suerte llegaron en auxilio. Arno Penzias y Bob Wilson, dos ingenieros de Laboratorios Bell en New Jersey, sin interés especial por la cosmología, trabajaban en satélites de comunicación, pero sus antenas recibían un sonido de estática que atribuyeron a diversas causas entre ellas interferencia de aviones y palomas, pero al descartar esas causas, no tenían idea de lo que era, cuando fortuitamente al comentar su desconcierto sobre esas extrañas ondas con un tercero, toman conocimiento de las conferencias de James Peebles respecto a una radiación proveniente del espacio que parecía coincidir con lo que los confundía; entonces al indagar comprendieron que esa era la radiación que Gamow y Lemaitre predijeron, y que Dickie buscaba infructuosamente, ella venía de todas partes a donde se apuntaba la antena y probaba un origen del Universo, y el Big Bang se imponía al Estado estable. Ese hallazgo se publicó en “Astrophysical Journal” de 1965 y fue motivo del Premio Nobel de Física de 1978 para Penzias y Wilson.
- Georges Lemaitre recibió satisfecho la noticia en 1966 en un hospital de Lovaina, Bélgica poco antes de morir. El descubrimiento de lo que se conocería como la Radiación de Fondo de Microondas Cósmicas, fue la prueba de su teoría. Pero la Teoría del Estado Estable dejaría también su aporte complementario con la nucleosíntesis de los elementos, se cree aún que la mayoría del Hidrógeno y Helio nacieron en los primeros momentos del Universo y los demás elementos mas pesados como Nitrógeno y Carbono se crearon luego en los núcleos calientes de estrellas y en explosiones de supernovas como sugirió Hoyle.
- Para ese entonces quedaban algunos vacíos por resolver en la Teoría como la observación que la temperatura en el espacio sideral era extrañamente uniforme de extremo a extremo lo que era inesperado ante la inmensa extensión de ella y la insuficiente antigüedad para que su temperatura se haya igualado en ese lapso. Entonces a principios de los años ochenta Alan Guth formula la “Teoría de la Inflación” que proponía que en el punto pequeño hubo tiempo para que esos puntos se comunicasen e igualasen su temperatura y justo después de ese momento el universo se había expandido a velocidad incluso mayor que la luz que es el límite de velocidad cósmica, donde incluso en los momentos iniciales las cuatro fuerzas estaban unidas en una superfuerza que luego se separó, cuando el universo era muy pequeño, las leyes físicas incluida la que dice que nada viaja más rápido que la luz todavía no se aplicaban, tal vez en ese momento ocurrió algo que hizo que se desplazaran más rápido que la luz, tan rápido en una hiperinflación que conservó la uniformidad que tenía cuando el universo era pequeño.
- El espaldarazo definitivo a la Teoría Big Bang ocurre cuando en 2001 la NASA lanza el satélite WMAP que fotografía el calor fósil remanente del Big Bang como una foto de la infancia universal, para compararla con el aspecto del universo de hoy y en Febrero 2003 envía con claridad las primeras fotos del universo en su infancia cuando tenía solo 380,000 años, la imagen significaba para la cosmología, el semillero que terminó germinando Galaxias y Estrellas y evidenciaban la probabilidad de la ocurrencia de la Hiperinflación de Guth, además de aportar valiosos datos como la edad, composición, ritmo de expansión, forma y evolución del universo, antes de ello gran parte de la cosmología se contentó con especular teorías discutibles, pero esta vez se obtuvo una señal concreta del misterio de nuestro origen. Estas hazañas fueron concebidas matemáticamente desde la genialidad de Copérnico y sus continuadores pero representaban conclusiones de millones de pensamientos que desde hace miles de años elucidaron sobre nuestro lugar en el Universo. El rompecabezas cósmico aún tiene piezas incógnitas por descifrar como la energía oscura que vence a la gravedad y lo disgrega todo en el universo, la materia oscura, agujeros negros, la esencia final de la materia, etc., pero el mérito visionario del Padre Lemaitre nos indica que en la historia la sapiencia intuitiva puede venir de la trinchera menos sospechada.

sábado, 17 de octubre de 2009

TELLER, SAJAROV Y OPPENHEIMER: TRES CARAS DE UNA MONEDA (I)


- Quienes tuvieron la oportunidad de apreciar durante la nostálgica época del cine sin obscenos artilugios digitales y con actores de libra por libra, la célebre saga épica del celuloide de los años setenta, “El planeta de los simios” – obra maestra dirigida por Franklin J. Shaffner y luego Ted Post, realzada por la siempre soberbia actuación del entrañable Charlton Heston –, recordarán un segmento tan memorable como pasmoso en el epílogo del segundo capítulo “Bajo el planeta de los Simios”, cuando los simios parlantes y “Brent” el personaje interpretado por James Franciscus, llegan a una ciudad subterránea que escondía las últimas miserias de una civilización humana autodestruida por su paranoia nuclear, dejando como únicos recuerdos a seres mutados, degenerados en monstruos que ocultaban bajo máscaras su apariencia repugnante; lo llamativo de esa clandestina cultura era la adoración que profesaban a un artefacto mortal recuerdo de la corrupta gloria de una civilización enferma: un letal misil nuclear bautizado como “Omega”. El “Ministro”, líder espiritual de estos humanoides justificaba ante un asombrado “Brent” ese insano culto bajo el argumento que era “un instrumento de paz” que la garantizaba a ella, sobreentendiéndose que su letalidad era suficiente para disuadir cualquier aventura de conquista hacia ellos.
- Un individuo con una lógica semejante a la del ficticio ministro parecería ajeno a la naturaleza humana del ciudadano más vil inclusive, pero con una especie como la nuestra nunca se sabe donde algún jinete del Apocalipsis puede andar sembrando sus sañas para escalofríos de sus congéneres. Un personaje en la vida real y ligado a las altas esferas del poder mundial, con una lógica así de espeluznante, fue el físico nuclear húngaro nacionalizado Americano, Dr. Edward Teller, el cual además mantuvo importante influencia sobre los gobiernos norteamericanos en plena Guerra Fría. Si bien todo lo que se tramó alrededor de la competencia atómica involucró a muchos elementos de distintas vertientes, hubo tres hombres que desde su trinchera científica jugaron papeles contradictorios con diferentes destinos.
- Terminada la Segunda Guerra Mundial mediante el K.O. que significó la explosión de las bombas atómicas en suelo japonés, las emergentes potencias resultantes se envolvieron en una codiciosa y mutuamente suspicaz competencia atómica en el marco de la Guerra Fría, abocándose después a la construcción de la aún más mortal Bomba de Hidrógeno, ante la cual los ángeles de la muerte de Hiroshima y Nagasaki serían aprendices de asesinas. La pertinencia de su construcción era de razonable discusión entre gran parte de la comunidad científica y política mundial, por tratarse de un artefacto sin más uso lógico que el bélico a corto plazo. Era evidente también, que entre algunos de los involucrados en la cristalización de la primera bomba nuclear se guardaba un sentimiento de incomodidad y remordimiento por los resultados en cuanto a vidas humanas y destrucción, entre ellos Otto Hahn el alemán descubridor de la fisión nuclear, Albert Einstein – autor de una carta de recomendación al presidente Rooselvelt sobre la construcción de la bomba, aunque si bien nunca participó directamente en el proyecto Manhattam que la llevó a cabo – y el propio Robert Oppenheimer quien fue Director del proyecto y padre operativo de la bomba junto a Enrico Fermi.
- Robert Oppenheimer, eminente físico de origen judío y aristocrática cuna, formado en algún momento bajo la batuta de Ernest Rutheford y Max Born, había realizado en su campo, investigaciones en astrofísica, física nuclear, espectroscopía y teoría cuántica de campos; aún para los expertos era considerado un teórico bastante abstruso por su afición a las fórmulas matemáticas elegantes pero complicadas para efectos físicos prácticos y cuando supo de la posibilidad de provocar en la práctica, la fisión atómica por los trabajos del Doctor Otto Hahn en Alemania quien publicó su trabajo en la revista “Die Naturwissenschaften”, dedujo que existía la posibilidad de desarrollar una bomba atómica y siendo uno de los entendidos del tema, en 1941 es convocado para trabajar en el Proyecto Manhattan, junto a otros científicos exiliados, en un ambicioso proyecto cuya finalidad era fabricar dicha bomba, pidiéndosele el cálculo de la masa crítica del Uranio 235 – dato necesario para producir una reacción en cadena – y encargandosele la dirección técnica del proyecto.
- La bomba es terminada cuando ya derrotada Alemania, surgiendo una controversia entre la comunidad científica de cómo utilizar ese ingenio atómico; algunas voces vehementes como las de Leo Szilard y Edward Teller sugerían utilizarlo en una demostración disuasiva sin involucrar a civiles que bastaría para hacer rendir al Japón, pero otros – incluído Oppenheimer – discrepaban en ese sentido, aunque la decisión siempre correspondió a la instancia político militar, los científicos estaban al margen de ello. Cuando se realizó en un desierto de Nuevo México la primera prueba exitosa de la bomba bautizada como “Trinity”, se respiró un ambiente de satisfacción por la labor realizada entre los científicos, pero cuando la bomba fue finalmente lanzada sobre Hiroshima y Nagasaki, el Dr. Oppenheimer, agotado luego de meses de trabajo bajo presión, expresa su pesar por las víctimas. Se cuenta que al recibir la felicitación del Presidente Truman le dice “tener las manos ensangrentadas” y luego alguna vez le comentó al mismo Truman que los científicos tenían un cargo de conciencia por lo acontecido, después de ello, Truman le bajó el dedo y dio instrucciones para evitar su acceso a las principales instalaciones científicas y a los secretos militares. Pero antes de perder el favor político y apenas terminada la guerra, Oppenheimer renunció a su cargo de Director de Los Álamos y reinició vida académica aceptando un puesto de profesor en Berkeley, aunque constantemente era llamado en consulta a Washintong, más tarde aceptaría el cargo de director del Instituto de Estudios Avanzados de Princeton, donde Einstein era miembro de la facultad. En ese lapso de tiempo también asumió la jefatura de la Comisión de Energía Atómica (CEA) en 1946, una agencia civil que controlaría las investigaciones y armas nucleares y velaría por el control del armamentismo nuclear.
- Oppenheimer comenzó a cimentar un prestigio como portavoz del uso responsable de la ciencia y la tecnología, en especial de la energía nuclear que consideraba debía ser dirigida hacia usos pacíficos productivos, así en 1946 se lanza el Plan Baruch a propuesta del gobierno de EEUU y con sugerencias para el control de la proliferación del arsenal atómico, intercambio de información y con un plan de inspecciones por parte de la Comisión de Energía Atómica de la ONU, pero algunas cláusulas parecían impracticables y había aún un natural recelo entre las esferas de influencia de las dos superpotencias y la URSS rechaza la propuesta y la carrera armamentista nuclear seguiría su curso.
- Luego cuando empezó a discutirse la posibilidad de fabricar la bomba termonuclear de fusión nuclear o de Hidrógeno, inicialmente parecía no haber posibilidad técnica para ello por lo que Oppenheimer como Director de la CEA aconsejaba para cuestiones de defensa nacional, priorizar recursos en un arsenal de armas de fisión nuclear; más luego al saberse de la factibilidad de ella en 1949, Oppenheimer y otros científicos, se opusieron porque consideraban que los peligros que representaban los efectos de una explosión de esa naturaleza eran superiores al valor militar de los resultados, considerando que los efectos probables de tal bomba la categorizaban como “arma genocida”. Pero sin medir escrúpulos, las dos potencias inician sus programas respectivos de elaboración de la bomba de Hidrógeno. EEUU daba por descontado en sus planes la colaboración del Dr. Oppenheimer principal responsable de la construcción de la mortífera “Little boy” lanzada en Hiroshima, pero éste se niega a participar en ella cuestionando la utilidad positiva que podía darse a semejante monstruo. Sus actitudes en contra del armamentismo nuclear le empezarían a ganar antipatías entre la alta política americana inmersa en el nacionalismo bélico, pero había quien que si estaba dispuesto a llevar esa responsabilidad con mucho entusiasmo, Edward Teller quien por el contrario animaría al presidente Truman de la necesidad de tal artefacto. Truman ordena el inicio del programa luego que la URSS prueba su primera bomba atómica en 1949, EEUU tenía justificadas suspicacias por los avances rusos en cuanto a la fabricación de esta bomba – desconfianza que era mutua – y decidieron poner en marcha el proyecto, lo que desalienta a los miembros de la comisión de Energía Atómica Oppenheimer y James Conant que consideraron renunciar a sus cargos. Así se inicia en 1951 el Proyecto con Edward Teller y el matemático Stanislaw Ulam quienes desarrollaron en el plano teórico lo que se bautizarí¬a como la “Configuración Teller-Ulam” que hacía factible la bomba termonuclear que se probó en 1952 y produjo 10.4 megatones, una fuerza 650 veces más grande que las bombas de la II Guerra.
- Pero su papel de Teller no se limitaría a ello, lamentablemente para Oppenheimer, sus amistades y simpatía con elementos de ideología izquierdista le harían blanco para los McCarthistas. Aprovechando su gran fortuna personal heredada, Oppenheimer destinó fondos para la República española y para actividades antifascistas, y así en una Auditoría de Seguridad promovida por el FBI, Teller contando con el apoyo del todopoderoso J. Edgar Hoover lo acusó como espía del comunismo, lo que facilitó su salida de los altos círculos científicos del estado y de la Comisión de Energía Atómica. Oppenheimer tenía amistades con personajes izquierdistas desde antes de la Guerra y su hermano era afiliado al Partido Comunista de EEUU, pero el Director Militar encargado del Proyecto Manhattam, el Gral. Grove puso por encima su capacidad para dirigir el equipo de la bomba, aunque empezó a ser vigilado por el FBI debido a sus anteriores contactos comunistas. Un día cuando aún trabajaba en el Proyecto Maniatan, puso al tanto a los agentes de seguridad del Proyecto, sobre un amigo suyo, el profesor de Literatura francesa de Bekerley, Haakon Chevalier, que le había solicitado por intermedio de algunos alumnos, secretos nucleares, lo que lo puso en la mira, pero permaneció en el Proyecto por la importancia que tenía su trabajo.
- Junto a esos acontecimientos, la oposición inicial de Oppenheimer contra la elaboración de la bomba y sus reservas sobre el proyecto en general, levantaban sospechas sobre su lealtad, por lo cual el McCarthismo lo somete a un proceso y las arpías se sumarían al cargamontón, como Lewis Strauss un comisionado de la CEA quien hacía tiempo incubaba resentimientos contra Oppenheimer, tanto por su oposición a la bomba de Hidrógeno como por haberlo humillado ante el Congreso algunos años antes. Strauss y el senador Brien McMahon, autor en 1946 de la Ley de Energía Atómica, secundados por Edward Teller, el formulador de la acusación, impulsaron al presidente de entonces Eisenhower a revocar la credencial de seguridad de Oppenheimer. Fue lamentable como Edward Teller, colega de trabajo de antes, con el cual Oppenheimer había estado en desacuerdo sobre la bomba de Hidrógeno, testificó contra él, provocando el desprecio hacia Teller de la comunidad científica marginándolo a partir de allí de la ciencia académica. Por otra parte muchos importantes científicos, figuras del gobierno y militares testificaron a favor de Oppenheimer. Aunque finalmente Oppenheimer fue absuelto, su imagen estaba minada, algunas incoherencias de su testimonio y comportamiento errático en sus comparecencias convencieron a algunos de que no era de confianza y representaba un posible riesgo para la seguridad, se le consideró una persona a quien no se le podía confiar secretos de estado. La credencial de seguridad de Oppenheimer fue revocada y fue despedido por Eisenhower.