domingo, 4 de julio de 2010

VIDA EXTRATERRESTRE (3): PRINCIPIOS ESPECULATIVOS


- La apasionante y aún improbable posibilidad de la emergencia de la vida fuera de la tierra, inevitablemente ha dado lugar a importantes corrientes dentro del terreno especulativo científico merced a la naturaleza misma del tema que carece hasta hoy de evidencia explícita para descartarla o apoyarla tajantemente.
- En primer lugar el Principio Científico de Mediocridad descarta que la Tierra sea un caso único y especial, y la sitúa como una demostración que la vida puede crearse en otras partes. Esta sustenta deductivamente los variados intentos de búsqueda científica de vida fuera de la tierra y hasta lleva a especular probables características de ella, considerando los principios de fondo de la evolución darviniana como válidos para todo lugar del universo en donde se hubiese desarrollado la vida, en tal caso por supuesto, el producto final en caso de ser inteligente no necesariamente sería similar al terrestre.
- Al otro lado está la posición de Hipótesis de la Tierra especial, que considera a las condiciones que se dieron para la Tierra, como tan singulares, que solo se dieron en ella o en muy pocos lugares, y la vida que conocemos sería producto de una secuencia afortunada, única e irrepetible en el Cosmos. Más adelante se hará un repaso de esos eventos afortunados cuya ocurrencia ha permitido la existencia de seres que hoy se pregunten por su origen cósmico. Al repasar la favorable superposición de todos estos elementos hacia un Universo benigno para la vida en un punto, es seductora la idea de que vivimos en un mundo especial y que somos afortunado elegidos por fuerzas divinas.
- Un planteamiento cercano a esta última postura es el conocido como Principio Antrópico, que en el análisis de los elementos universales que han favorecido la vida, considera que ésta concatenación de hechos no es casual y que esta más bien parece haber preparado el escenario para la vida, en un Universo que evolucionó con un fin maternal, así lo probarían la existencia de todo lo acogedor para la existencia y lo mejor de todo con posibilidad de mantenerla y llega hasta implicar que nuestra misma existencia determinaría en gran medida las propiedades del Universo que observamos, aunque tal vez va muy lejos en su versión fuerte al considerar el inevitable resultado de esa evolución en seres observadores de ese universo ó una conciencia humana.
- El primer científico que deslizó científicamente argumentos antrópicos fue Robert Dicke en un artículo de 1961 en la revista “Nature”, pero el mismo en su esencia se remontaba a los trabajos de la década del 30 de Paul Dirac que afirmó que una cierta combinación de constantes fundamentales de la naturaleza, multiplicada y dividida de una determinada forma, arrojaba como resultado justamente la edad calculada por entonces del universo de cerca de 15 mil millones de años. Constantes fundamentales como la velocidad de la luz y la masa de un electrón que se supone de valores constantes en todo lugar y tiempo. Para Dirac la aparente coincidencia entre los dos tipos de números – uno, basado en cantidades microscópicas y el otro, en el macrouniverso – no sería fruto de la casualidad, y sugirió la posible existencia de una relación entre las constantes fundamentales y la evolución del universo. Pero la edad del Universo no sería constante siempre sino que aumentaría con el tiempo y también las constantes fundamentales de la naturaleza tendrían que ir cambiando para mantener la relación propuesta y Dicke argumentó que estas afortunadas coincidencias sólo pueden existir durante un estrecho del tiempo de la evolución del universo. La antigüedad del Universo no es tanta como para consumir aún toda la energía de las estrellas fuentes de calor y luz indispensable y pero si es lo suficiente antigua para haber forjado estrellas y en ellas elementos – aparte del Hidrógeno y Helio originales del Big Bang – entre ellos el Carbono, los que se dispersaron por las Supernovas lo que originó en algunos lugares la química orgánica y los seres vivientes. En sus artificiosos cálculos yuxtaponiendo esos límites, los seres pueden vivir durante una época en que la edad del universo sea aproximadamente el tiempo de vida de una estrella promedio. Dicke calculó esta cantidad en términos de principios básicos de física, y descubrió que era igual a la combinación de las constantes fundamentales de la naturaleza que Dirac había mencionado, lo que en números igualaba la cifra aproximada de 15 mil millones de años. Esa igualdad ecuacional significaba no una coincidencia sino una necesidad esencial para nuestra existencia. Dicke estableció que las constantes eran efectivamente constantes, como se suponía. Muchísimo antes o muchísimo después de la época donde existirían seres, la combinación de constantes fundamentales de Dirac no igualaría la edad del universo. Esta explicación ejemplifica el principio antrópico débil. Ésta con una expectativa más humilde sobre la importancia del hombre en el Universo nos dice que estamos acá cuestionando este Universo porque una serie de afortunadas “casualidades” nos llevó a existir de paso, al pasar a la versión fuerte se va mucho mas allá al colocar al hombre en el centro de la finalidad en el destino del Universo; nuestra existencia en sí, para la versión fuerte es la responsable de la estructura espacial del Universo, el mismo que es como es, porque debía permitirnos llegar algún día. Pueden existir diferentes regiones del universo – o múltiples universos – con sus leyes y condiciones arbitrarias, donde la vida como la conocemos no se viese favorecida, pero solo en los pocos universos que son como el nuestro, se desarrollarían seres inteligentes como su encarnación y cúspide.
- Ya en los años 70, el físico teórico Brandon Carter expone la versión fuerte del Principio Antrópico, en ella incide sobre la coincidencia de que exista un gran promedio de estrellas con una vida media ideal para dar oportunidad al surgimiento de la vida y posterior evolución hasta formas complejas e inteligentes; entonces, los valores de muchas de las constantes fundamentales de la naturaleza deben permanecer dentro de un rango limitado con el fin de permitir que la vida surja; el Sol con su vida activa y brillo estable permitió la culminación de procesos vitales complejos en la tierra, las estrellas desprendieron fragmentos que posibilitaron la formación de planetas. El Universo en sí con sus leyes, es apta para que el hombre exista, esta visión no deja de insinuar una apariencia mística de diseño inteligente. Su versión fuerte lleva la especulación mas lejos afirmando que las leyes fundamentales de cualquier universo deben ser tales que permitan en su seno la creación y existencia de observadores en alguna etapa, humanos obviamente en nuestra experiencia, ellos son necesarios para la existencia misma del Universo. Esta versión ha tenido acogida entre algunos cosmólogos quienes con ella tratan de explicar ciertas propiedades del Universo, como que solo un Universo con esas propiedades constantes específicas nos permitirían vivir en ella, como la proporción de masa del protón y el electrón, que se calcula en 2.000, este valor de proporción no podría admitir un amplio rango como por ejemplo entre 2 ó 2.000.000 en nuestro universo, eso variaría nuestra física, química y biología hasta hacerla incompatible, aunque claro podrían existir valores así en otros universos, pertinentes para otros fines pero no para nuestra biología, y en todos los otros universos posibles sólo una pequeña fracción poseería una proporción de masa protón-electrón adecuada para la vida. La proporción es clave en muchos actos de la naturaleza, como la proporción de la masa encefálica del 2% (1/50) que ha permitido la inteligencia abstracta.
- Para efectos del Principio Antrópico es sugerente la forma como la síntesis de Carbono se forma en la nucleosíntesis ya descrita, ella pareciera revelar una trama argumentada desde la naturaleza para llevar a término un trabajo; pero si esa feliz coincidencia expresada en la resonancia afín presentada para formar el Carbono se hubiese dado para formar Oxígeno – elemento letal en términos de evolución prebiótica – ello no hubiese favorecido la vida. El Oxígeno a diferencia del Carbono, no presenta resonancia, por fortuna para la vida, no hay afinidad entre sus dos niveles de energía, la fusión del núcleo de Carbono con el núcleo de Helio para obtener Oxígeno no está favorecida en el núcleo de las estrellas porque el nivel de masa-energía para las partículas fusionadas (Carbono + Helio) presenta un valor ligeramente mayor que el nivel que toma el propio Oxígeno en términos de energía, entonces al no coincidir los niveles de energía – presentan un desfase ligeramente por encima del 1% – las partículas se repelen entre sí en vez de adherirse o fusionarse. El núcleo de Oxígeno presenta un nivel de energía de 7,12 megaelectrón-voltios, por debajo de la masa –energía que desprende la fusión del Carbono con el Helio, 7,19 megaelectrón – voltios.
- Pero este Oxígeno ya en la Tierra si fue importante para sus procesos vitales, la forma que respiramos como la molécula O2 fue producto de la vida misma, lo generaron las primitivas algas oceánicas y con el tiempo esas moléculas se acumularon en la estratosfera donde se disociaron en átomos libres por efecto de la radiación ultravioleta, luego sufren una recombinación en paquetes de tres átomos de Oxígeno, formándose la molécula de Ozono O3, el mismo que hasta hoy absorbe y neutraliza la radiación ultravioleta y permitiendo que la vida salga de los océanos y proliferasen nuevas especies que colonizaron la superficie terrestre; la vía metabólica aeróbica de los primeros organismos vivos favoreció un generoso ciclo para todas las formas de vida donde se valió de la atmósfera, la formación de esa envoltura protectora ozónica posibilitó nuevas e ingentes expresiones de vida como un círculo virtuoso donde la misma vida se retroalimentaba, como obedeciendo a un guión cósmico.
- Todo tentador para pensar en una voluntad suprema ordenadora diseñando las leyes de la física que culminaría en la aventura orgánica, la misma que propició un misticismo no religioso en el brillante astrofísico Fred Hoyle y otros, los que no creían en la fortuna como elemento ordenador de todo ese proceso en el Cosmos. Los aportes de Hoyle en el campo de la nucleosíntesis y el estudio de estructuras interestelares fueron invalorables permitiendo ahondar en el conocimiento sobre la generación de elementos pesados como el Carbono, Silicio y Oxígeno a partir del Hidrógeno y del Helio en el interior de las estrellas – amén de sus desatinos en cuanto a su idea del Universo estacionario y algunas otras hipótesis exóticas sobre la fisiopatología de enfermedades virales relacionándolas a la cosmología – y siempre estuvo comprometido con la divulgación científica, escribió 2 importantes libros al respecto “Matemáticas de la evolución” de 1988 y “El universo inteligente” de 1985, siempre se expresó en el sentido de negar la participación del azar en productos avanzados como el ADN, su vida estuvo inmersa en buscar una forma de inteligencia auto-organizadora del universo que los construyó todo con sus reglas.
- Paradójicamente una de las condiciones para la existencia de las expresiones de la vida inteligente en especial: los miles de millones de años que requirieron sus procesos – tiempo entre otras cosas necesarios para culminar la nucleosíntesis en las estrellas de primera generación –, también alejaron las estrellas – como lo descubrió Edwin Hubble – haciendo del Universo tan grande hasta la inmensidad que éste y sus distancias interestelares probablemente impidieron el contacto entre posibles civilizaciones inteligentes pertenecientes a sistemas estelares distintos.
- Si repasamos los parámetros puntuales que parecen haber preparado un hogar para la manifestación consciente del Universo, estos a saber son:
- En lo respectivo a nuestro sistema:
.La estrella solar tiene la edad para haber entrado en una fase estable de combustión y tener un brillo regular que posibilita la fotosíntesis, base de toda la energética biótica terrestre, en términos de luminosidad un sol muy rojo o azul no lo haría viable y además el Sol dispone por ahora de combustible para miles de millones de años más. Su masa está en el rango como para no afectar en exceso el efecto de marea o el periodo de rotación terrestre que ocurriese con un Sol más grande y un tamaño menor estrecharía los márgenes para la vida en términos de distancia planetaria. Su propia ubicación galáctica la deja fuera del alcance de mortales supernovas y la gran densidad y radiación presentes en el centro de la Vía láctea, pero al haberse alejado más no se habría permitido suficientes elementos pesados para construir planetas rocosos.
.Los gigantes gaseosos del sistema solar, como Júpiter, viajando en una órbita estable, casi circular, y a la distancia suficiente de la Tierra para actuar como escudo y atrapar numerosos cometas y asteroides que, de otro modo, terminarían impactando con el planeta con catastróficas consecuencias, solo basta recordar los efectos del bólido que creó el cráter de Chicxulub o imaginar el impacto que formó la cuenca Caloris en Mercurio.
.Sobre la ubicación de la Tierra respecto a su estrella, al estar en la zona de habitabilidad, esta le permite la existencia de agua líquida, lo que no es posible estando más lejos donde la frialdad la congelaría, y la cercanía y consecuente calor afectarían muchos equilibrios vitales.
- En cuanto a la Tierra, su masa permite una gravedad benigna para la variedad viviente, mayor masa determinaría una fuerte gravedad que condicionaría otras morfologías y dinámica, la atmósfera retendría mucho metano y amoniaco como para permitir la vida y con una masa y gravedad menor la atmósfera perdería mucha agua. Su corteza tiene un grosor razonablemente protector, si fuese mas gruesa captaría mucho Oxígeno de la atmósfera y muy delgada nos dejaría a merced de la actividad tectónica y volcánica en todo su potencial; su periodo de rotación es el justo para una meteorología acogedora, si fuese mayor implicaría diferencias de temperatura demasiado grandes y una menor haría la velocidad de los vientos atmosféricos muy fuertes. En su relación con su satélite, una interacción más intensa de la Tierra con la Luna, produciría importantes efectos en la marea, en la atmósfera, los océanos y el periodo de rotación y si fuera más débil, la órbita sería más oblicua con grandes inestabilidades climáticas. La presencia de una luna grande que estabiliza la precesión terrestre evitando el cambio drástico de la inclinación en su rotación y el consiguiente caos climático que no permitiría la vida como se conoce. Además de otras variables como el campo magnético o la inclinación del eje son también precisas que pareciese que la Tierra, el Sol y la Luna están articulados de la manera justa para que existan todas las condiciones para la vida que conocemos aunque también se podría razonar en el sentido que la vida se adaptó a las condiciones que encontró.
- Sobre los parámetros del Universo en general, también su edad se presta para tener el escenario completo, un Universo muy joven no estaría en condiciones de tener estrellas como el Sol en fase estable de combustión, aún estaría formando elementos pesados o dispersándolas en supernovas y las actuales estrellas, dentro de cinco mil millones de años más ya no serán estables; luego, la tasa de expansión del Universo le ha permitido a las estrellas condensarse y llegar a una fase estable sin colapsarse ni desperdigarse; también la entropía del universo – que afecta la condensación de los sistemas masivos – contiene 10 8 fotones por cada barión (partículas que participan de las fuerzas nucleares fuertes, el protón y el neutrón), lo que lo hace muy entrópico, muy eficiente como radiador pero muy pobre como máquina. Si la entropía fuera mayor, no se formarían los sistemas galácticos ni las estrellas; si fuera menor, tales sistemas atraparían la radiación y no permitirían la fragmentación de los sistemas en estrellas. Sobre la masa del Universo – al hablar de ella está implícita la energía – que es determinante en cuanto a la combustión nuclear que ocurre a medida que el universo se enfría, con una mayor masa se formaría demasiado Deuterio durante el enfriamiento el cual es un poderoso catalizador para la combustión nuclear en las estrellas, el exceso haría que las estrellas se quemaran más rápido, pero si no se hubiera generado una cantidad suficiente no se habría producido Helio al enfriarse y sin Helio las estrellas no habrían podido producir elementos más pesados. Por ello el universo es grande; si fuera más pequeño ni siquiera se habría formado un planeta como la Tierra.
- El Universo es uniforme producto del breve periodo de expansión inflacionaria muy cerca del inicio del universo, si no hubiese sido así habría dejado grandes vacíos; la constante gravitatoria del universo determina las estrellas viables, con una fuerza de gravedad mayor se formarían las estrellas mas eficientemente pero con una masividad mayor que el Sol al menos 1.4 veces, si bien así grandes fabrican muchos elementos pesados importantes que luego se dispersarán pero también se queman muy rápido para permitir surgir y mantener las condiciones de vida en sus planetas, el tamaño solar es adecuado; una gravedad ligeramente menor haría estrellas de menos masa que el Sol convenientes en términos de duración por tardar mucho tiempo en quemarse y pueden mantener planetas con vida, pero no habría elementos pesados para construirlos. Hasta la distancia entre las mismas estrellas ha sido ideal para formar sistemas planetarios, una menor distancia que la promedio entre las estrellas de una galaxia como la nuestra – poco más de unos cinco años luz – implicaría una atracción gravitacional tan fuerte entre ellas desestabilizando órbitas planetarias por consiguiente afectando las órbitas y viabilidad planetarias en términos de temperaturas y con distancias mayores los elementos pesados producto de las supernovas no alcanzarían a juntarse para formar algo como la tierra.
- Si en lo macro esta parte del universo se mostró generoso, no pudo serlo menos en el mundo atómico; la fuerza nuclear fuerte – el enlace que une las partículas en el núcleo del átomo – tiene la adecuada magnitud para permitir la existencia de elementos básicos como el Hidrógeno, si fuera mayor ésta sería rara, y también la fuente de elementos esenciales más pesados que el Hierro, resultante de la fisión de elementos muy pesados, sería insuficiente; Sobre la fuerza nuclear débil que afecta a los leptones – partículas elementales que no participan de las reacciones nucleares fuertes, como los neutrinos y los electrones – la disponibilidad de neutrones a medida que el universo se enfría y permite la fusión nuclear, determina la cantidad de Helio que se produjo durante los primeros segundos después del Big Bang, pero si la fuerza nuclear débil fuera mayor, los neutrones habrían disminuido rápidamente y no estarían disponibles; por tanto no se habría producido mucho Helio o nada y sin Helio no se habrían fabricado suficientes elementos pesados en las fábricas estelares y en caso de ser más débil, la explosión original habría transformado a Helio casi todo el Hidrógeno, abundando los elementos pesados e imposibilitando la vida.
- La constante electromagnética favorece las órbitas de los electrones sobre los protones y determina hasta que grado los átomos se unen para formar moléculas, en caso de ser menor los electrones saldrían disparados lejos del núcleo y en caso de ser mayor un átomo no podría compartir un electrón con otro átomo y en ningún caso se podrían formar moléculas; asimismo la relación de masas entre ambos – electrón y protón – favorece la órbita de los electrones, el protón es 1836 veces más masivo y en caso de ser menor no formaría moléculas. Si se trata sobre la estabilidad del protón, su vida larga – aunque no infinita – de 10 32 años permite la estabilidad de la cantidad de materia en el universo y su nivel actual de radiación, de ser menor se descompondría liberando dosis letales de radiación y una mayor estabilidad habría impedido emerger más materia luego del Big Bang y no sería suficiente para sostener la vida. Incluso la velocidad de la luz se confabula para permitir la vida.
- ¿Y el producto viviente final con todas esas magnitudes que parecen relacionadas, siempre tenderá a ser el mismo?, las características anatómicas no tendrían porque ser análogas en todas las vidas estelares posibles, pues estas probablemente se dan como resultado a la conveniencia de adaptación al medio, como por ejemplo la gravedad terrestre que limitó a un rango la talla del esqueleto de los habitantes terrícolas, sugirió la bipedestación y una simetría de pares para mejor deambulación, los planetas con campos gravitacionales menores al de la tierra pueden contener seres mas altos que no tolerarían una gravedad mayor como la terrestre y tal vez explorarían la tierra a distancia, y seres provenientes de planetas con mayor gravedad tenderían a menor tamaño, gran fortaleza física, de piel gruesa que se sentirían muy ligeros en nuestra gravedad. Características tan sutiles como la banda espectral de la estrella de la que provienen podría condicionar su visión, por ejemplo la visión humana está “sintonizada” a la frecuencia de 5.000 Angstroms de nuestro sol, pero un alienígena proveniente de un mundo girando en torno a una estrella con mayor luz ultravioleta estaría en tinieblas en la tierra, por el contrario, seres provenientes de un planeta de una estrella que ocupa un lugar mas elevado en la banda infrarroja quedaría cegado por la luz del sol durante el día y en la noche podrían tener una visión infrarroja como la que permiten las lentes nocturnas o como la del monstruo alienígena cinematográfico de la película “Depredador”. En otros mundos quien sabe si la mano tenga dedo opositor o simplemente varíe la posición o número de ojos y la importancia del olfato. Un medio con gravedad, temperatura distinta seguramente no moldearía una anatomía o fisiología similar a las formas terrestres actuales. - Todas las opciones sobre la existencia de vida en el Universo no pasan de ser por ahora reiteradamente especulativas, pero al considerar todas las posibilidades, es de esperar que alguna de ellas debe estar la certeza, lo que tal vez hasta nuestras generaciones inmediatas no alcanzarán a develar.

VIDA EXTRATERRESTRE (4): LA BUSQUEDA DE VIDA EXTRATERRESTRE





- La búsqueda de indicios de vida alienígena es una actividad científica de alto costo y no muy alta rentabilidad práctica e inmediata, que va mucho más allá del discutible fenómeno y testimonio OVNI; hasta la fecha esta aventura ha recogido resultados no mas que promisorios o controversiales, pero algunos hallazgos en los últimos años como el número creciente y ya importante de planetas extra solares – ya superan el centenar – han aumentado las esperanzas de encontrar los primeros indicios en las próximas décadas, aunque las expectativas entre diferentes métodos de búsqueda difieren claramente, la búsqueda por radioastronomía apunta evidentemente a la captación de señales provenientes de civilizaciones tecnológicas y las demás formas directas han dado solo algunos resultados en cuando a ingredientes de la vida o formas que se insinúan elementales de ella en lugares como Marte, bajo los gruesos hielos de la luna Europa de Júpiter y en la luna Titán de Saturno.
- En principio, ante las magnitudes involucradas en materia de distancias interestelares y galácticas, la búsqueda mediante el recorrido físico es casi utópica, el pensar en viajes solamente al sistema vecino Alfa Centauri es por ahora irreal, incluyendo para los viajes no tripulados, el viaje interestelar para el estadío tecnológico actual pertenece mas al rubro de la ciencia ficción, aunque se han teorizado propuestas de implicancias energéticas y dinámicas de magnitudes colosales sobre formas de viaje interestelar cada una con inconvenientes de consideración; un viaje de tal ambición requiere superar los viejos principios físicos de acción-reacción y la máxima eficiencia en aprovechamiento de combustibles que nuestros actuales modelos químicos ni por asomo alcanzarían pues estos convierten apenas el 10-8 % de su masa en energía, la propia fusión nuclear – nuestra panacea energética – convierte menos de 1% del combustible nuclear en energía.
- Otro escollo lo supone las velocidades a lograr, que se requieren en un orden de fracciones de la máxima velocidad permitida por la relatividad, y el solo suponer alcanzar – suposición solo para efectos especulativos – la velocidad de la luz “c”, tiene implicancias físico biológicas limitantes, a medida que se ganase velocidad se acumularía tan enorme masa que tal vez sería irresistible para un sistema biológico hasta el estallido o el infinito expansivo, es pertinente traer el ejemplo comparativo del muón que al acelerarse a velocidades cercanas a “c” en los aceleradores de partículas, aumenta en diez veces su masa, también esa aceleración comprime el tiempo en la misma proporción que la masa aparente. En términos de la realidad, las naves espaciales humanas más rápidas construidas hasta la fecha, Voyager-1 y New Horizons han logrado marcas de escape récord entre 17 a 24 kms/segundo los cuales aún son poco ambiciosos en términos interestelares; Voyager-1 apenas está saliendo de los confines del Sistema solar a 17,000 millones de kilómetros de la Tierra y en unos pocos años se espera que pase a través de la heliosfera, una burbuja que el sol crea alrededor del sistema solar, y entre en el espacio interestelar. Alguna vez se planteó el proyecto Dédalo entre la Sociedad Interplanetaria Británica para crear una sonda espacial capaz de alcanzar a las estrellas usando propulsión de impulso nuclear con energía de una técnica conocida como fusión de confinamiento interno donde pequeñas píldoras con un mezcla de deuterio y helio 3 serían blanco de bombardeos con rayos de electrones que las harían explotar como pequeñas bombas termonucleares en la cámara de combustión de la nave, resultando un plasma de alta velocidad que serían mantenida y canalizada por un poderoso campo magnético para proporcionar el empuje deseado; a un ritmo de detonación de 250 píldoras por segundo con un aparato de dos etapas, se esperaba que pudiese llegar a una velocidad de crucero de 135 millones de Km/h ó de 36,000 Kms/seg (12% de la velocidad de la luz) durante una fase de aceleración por etapas que demoraría cuatro años para hacerla alcanzar su velocidad de crucero, teniendo como objetivo del viaje la Estrella de Barnard a 5.9 años luz del Sol pero la cual está acercándose al sistema solar tangencialmente como para en algún momento estar algo tan “cerca” como el sistema de Alfa Centauri. El diseño de la nave no permitía con semejante velocidad un sistema de desaceleración al llegar a su destino por lo que la nave soltaría 18 sondas autónomas equipadas con inteligencia autónoma para estudiar la estrella y su campo de influencia.
- Otras propuestas mucho mas lejanas técnicamente aún, empezaron con la Nave de gigantescas Vela reflectantes de luz impulsada por un láser cuya fuente permanece en la Tierra, por lo que esa nave no llevaría combustible y la energía de la luz se convierte en ese sistema eficientemente en energía cinética, tiene el problema de requerir una enorme fuente de energía alimentando el descomunal láser, el mismo que inevitablemente con la distancia se debilitaría en su impulso por la dispersión del láser y no resiste taras de carga muy pesadas. Luego están los cohetes de Bomba de Hidrógeno que aprovecharían repetidos estallidos de esas bombas y campos magnéticos generados por la nave captarían el gas del espacio interestelar acumulándose para pasar después por fusión nuclear y expulsar los subproductos energéticos para generar el impulso, estas naves están al alcance tecnológico de construirse como lo discutió el proyecto Dédalo, pero su gran problema es que la fusión nuclear es poco eficiente y necesitaría transportar gigatoneladas de combustible acumulado.
- Otra forma propuesta son los Cohetes de Antimateria, alimentadas de la muy rentable aniquilación de materia y antimateria, que no requeriría mucho combustible dado que todo el suministro se convierte en energía, en términos de eficiencia, la nave de Antimateria es el estándar soñado, pues aprovecha el ciento por ciento de la energía suministrada desde la aniquilación materia-antimateria. Sus inconvenientes son que la producción de Antimateria en manos de nuestra tecnología es ineficiente y difícil por requerir enormes cantidades de energía y la Antimateria es difícil almacenar sin peligro en una nave hecha de materia.
- Otras formas aún más exóticas y complejas son las naves alimentadas por Materia Oscura, cuya existencia aún esta llena de enigmas pero supuesta que existe en grandes cantidades y las que una vez ubicadas harían disponer de grandes cantidad de combustible, se cree entre otras hipótesis propuestas, que la materia oscura pueda estar compuesta de Neutralinos sin carga eléctrica pero con la peculiaridad de ser sus propias antipartículas y entonces al chocar en circunstancias controladas se aniquilarían entre sí con su consiguiente resultado energético. La abundancia de ella le haría innecesaria a la nave transportar su propio combustible y la captaría en el camino, lo que es una gran ventaja respecto a otras propuestas incluso para efectos de aceleración lo que le permitiría alcanzar la velocidad de la luz en breve tiempo haciendo realistas los viajes por ejemplo al añorado Alfa Centauri, por ahora se cree que la mayor concentración de materia oscura dentro de nuestra galaxia está a 26,000 años luz de distancia en el centro de la Vía Láctea; si existen civilizaciones avanzadas utilizando Materia Oscura como combustible, la ausencia o escasa densidad de esa Materia en nuestro cercano entorno cósmico sería una explicación al escaso o nulo tránsito alienígena por nuestra galaxia.
- La siguiente forma teórica es el viaje propulsado por un Agujero Negro creado artificialmente, aprovechando la radiación de Hawking resultante de la evaporación de su masa convirtiéndose en una multitud de partículas subatómicas, de las cuales las más comunes son los fotones de rayos gamma.
- Otras vías, en este caso para evadir las distancias interestelares y las velocidades lumínicas que se requieren son los Agujeros de Gusano que suponen atajos en el tejido espacio-temporal, teóricamente posibles, permitidas por la relatividad, pero insaciables de materia exótica para mantener abierta las puertas de entrada y salida del agujero. Los viajes a través de dimensiones adicionales o el hiperespacio o utilizando gravitones aún no detectados pero que suponen anularían el peso de combustibles y problemas de aceleración, son formas no menos esotéricas para el momento.
- ¿Y en cuanto a la tripulación de las naves? Lo más factible considerando las expectativas de vida humana serían sondas robóticas autoreplicables como las Von Neumann, otra forma sería con verdaderas ciudades viajeras que albergarían generaciones de exploradores espaciales sometidos en esos viajes a las lluvias de variadas formas de ondas electromagnéticas espaciales por siglos que podrían llevar su evolución por caminos insospechados, o también las naves podrían ser tripuladas por seres de un estadío humano que aprendió a clonarse manipulando además sus genes de envejecimiento y su enzima Telomerasa – todo un reajustador del reloj celular – como para permitir una longeva vida mas allá de la expectativa humana, dando a las células capacidad de división perpetua sin las nocividades de las células neoplásicas. Todo esto por ahora fantasiosos esbozos teóricos, por hoy las estrellas están solo al alcance de nuestra imaginación.
- Para empezar las exploraciones directas en el vecindario solar mediante sondas espaciales hay que atenerse a la expectativa de encontrar no más que vida microscópica fósil o activa, en vista de las circunstancias geológicas en la mayoría de sus planetas y respectivos satélites que no ofrecen condiciones para civilizaciones tecnológicas. Veamos un somero repaso al respecto de lo hallado hasta ahora, empezando en el relativamente cercano Marte que ha sido el mas profusamente estudiado por misiones como Mariner 9, Viking 1 y 2, Mars Global Surveyor, MER, Mars Express y Mars Odyssey; de esos estudios se deduce la importante conclusión que ese planeta albergó flujos de agua líquida y una atmósfera en el pasado, prueba de ello entre otros, es la presencia de átomos de Hidrógeno en la superficie de sus polos y en el subsuelo marciano, esa agua se mantenía en estado líquido por el calor producto del efecto invernadero en esa atmósfera densa. Si bien misiones como las Vikings no han hallado moléculas orgánicas en las muestras de superficie marciana, pero curiosamente los meteoritos llegados desde allí a la tierra – se cree que desprendidos luego de impactos y facilitado ello por su débil gravedad – contienen una evidencia bioquímica interesante como el visto en el meteorito ALH84001 hallado en 1996 en la Antártica. Aunque el sedimento marciano no tenga moléculas orgánicas, no significa su ausencia en el pasado, estas podrían haberse degradado por acción directa de rayos UV solares en un planeta sin protección con capa de ozono y cuyo suelo marciano estaría sometido a potentes oxidantes que habrían barrido a esas moléculas, el sedimento marciano es todo un campo por estudiar bioquímicamente en búsqueda de vestigios fosilizados, pues allí no deberían haber sido destruidos por procesos tectónicos como en el sedimento terrestre. Otros hallazgos nada concluyentes son las evidencias de emisión de gases de probable origen microbiano, aunque también éstas pueden ser de posible origen no biológico.
- Un objetivo pendiente y promisorio es la luna Europa en Júpiter observada durante el paso de las misiones Voyager entre 1979 y 1980, cuyas fotos mostrando capas de hielo y numerosas grietas y estrías superficiales como arcos tal vez producto de stress mecánico por mareas oceánicas subglaciares, hacen suponer que bajo su gruesa superficie de hielo se halla un gran océano líquido de kilómetros de profundidad, luego la sonda Galileo observó pocos cráteres de impacto indicando que su remodelado sería en especial crio volcánico y tectónico. La fuente de calor que podría mantener agua líquida bajo la capa de hielo a kilómetros de profundidad podría originarse en el vulcanismo o un magma – producto de las fuerzas de marea y la resonancia orbital – capaz de mantener fuentes hidrotermales submarinas, el mismo que además vertería sustancias químicas a ese océano provocando un fenómeno similar al de los ecosistemas abisales en fondos marinos terrestres dependientes de actividad geotérmica, allí se podría especular ya con moléculas orgánicas. Otras evidencias de probables océanos subglaciares de agua salada son depósitos de sal en su superficie, observados por espectroscopia, tal vez dejados allí por aumentos de niveles de agua oceánica salada y también se han detectado campos magnéticos que apuntan hacía la existencia de un conductor eléctrico que sería el agua salada. En tal caso, Europa tendría el raro privilegio de albergar agua líquida y vida tal vez bacteriana. Por ahora la tecnología humana no hace viable la exploración en profundidad de esa coraza de hielo hasta para varias décadas mas adelante, la misión a Europa supondría un viaje no tripulado que luego de alunizar descargue un artefacto capaz de penetrar la gran capa de hielo.
- Titán, es una luna de Saturno y el segundo satélite mas grande del Sistema Solar, cuya atmósfera según la sonda Cassini es particularmente densa y compuesta hasta en 90% de Nitrógeno, después por Metano y poco de Hidrógeno, hay producción permanente de Metano, con espesas nieblas de aerosoles de compuestos orgánicos complejos, prácticamente smog que impide una mejor observación de su superficie helada humidificada por metano líquido; sus temperaturas de -180ºC cerca de su superficie impiden la existencia de agua líquida por lo que cualquier molécula no evolucionaría hacia una vida tipo terrestre, no se sabe hacia que sistema serían factibles de evolucionar esas moléculas sin agua, tal vez hacia una vida exótica basada en Carbono y metano líquido, toda el agua de Titán existe solo como hielo que no es capaz de albergar vida. En esa terrible atmósfera algo de calor haría llover gasolina, pero algunos consideran que con el tiempo esta atmósfera pierda su equilibrio y se desintegre en parte al espacio. Observaciones de Cassini, Voyager y mediciones realizadas desde la tierra muestran numerosos hidrocarburos y nitritos, entre ellos Ácido cianhídrico, Acetileno y Cianoacetileno, considerados verdaderos pasos primordiales en la química prebiótica; Cassini examinó la composición química atmosférica y de superficie desde 140 km hasta la superficie mostrando la riqueza de moléculas orgánicas pero sin el instrumental para estudiar la quiralidad de esas moléculas orgánicas y dar mas luces sobre un origen biótico. Titán es todo un verdadero laboratorio de producción de compuesto prebióticos, y los modelos propuestos en cuanto a procesos físico químicos para Titán sugieren la presencia de océanos de Metano líquido en equilibrio con los constituyentes de su atmósfera, que permitirían teóricamente una vida exótica basada en Metano, por reacciones químicas complejas a partir de la ausencia de Hidrógeno y Acetileno; justamente ese es un aspecto llamativo de Titán, que el Hidrógeno si bien es un componente menor se la atmósfera, no se evidencia en la superficie planetaria lo que incita a pensar que algo viviente la esta consumiendo como “respirando” en su superficie así como consumimos el Oxigeno en tierra y es lo que podría consumir un ser vivo en Titán, aunque también la química inorgánica podría explicarla, y el otro gas hidrocarburo que escasea, el Acetileno, se cree que sería la mejor fuente de energía para una hipotética forma de vida basada en el Metano aún inédita. La sonda Cassini entre otras cosas ha informado de todo un mar de hasta 400,000 Kms 2 de extensión en su polo norte, probablemente compuesto de Metano líquido sino otro hidrocarburo como posibilidad en esas temperaturas de varios centenares de grados bajo cero.
- Mientras que en la luna Encélado de Saturno, la sonda Cassini-Huygens ha informado de la eyección de grandes cantidades de agua al espacio por medio de géiseres como producto de vulcanismo interno y reservas de agua bajo el hielo superficial, siendo mas esperanzador el panorama que la propia luna Europa en cuanto a facilidades, como una capa más delgada que permitiría un mejor acceso a su corazón líquido.
- En otro rubro en cuanto a métodos de búsqueda, esta vez indirecta, es el rastreo de señales artificiales electromagnéticas en el espacio, las cuales sí serían confirmatorias de verdaderas civilizaciones extraterrestres avanzadas como para producir esa radiación. Hace ya 4 décadas se creó el proyecto SETI (Search for Extraterrestrial Intelligence o “Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre”), el mismo que busca captar evidencia de actividad radial de origen tecnológico extra terrenal y analizar los datos provenientes de grandes radiotelescopios en varios puntos del planeta sometiéndolos a programas que buscan un patrón de origen artificial, pero hasta la fecha SETI ha producido solo anécdotas como la señal WOW, lo que si bien aparecería a priori desalentador, no lo sería si se toma en cuenta lo mucho por buscar en cuanto a tipos de señales y frecuencias en medio de lo inmensamente vasto del espacio aún por explorar. En este proyecto están inmersos cientos de observadores en todo el mundo que buscan en todo el cielo y los del Instituto SETI en California que dirigen específicamente sus instrumentos hacia estrellas tipo solar de distancias menores a 100 años luz, se valen además del observatorio de Arecibo en Puerto Rico, y el de Jodrell Bank en Gran Bretaña.
- La señal de radio conocida como WOW, es referida a la que recibió durante un lapso de 72 segundos el radio telescopio Big Ear el 15 de agosto de 1977 a las 23:16 horas desde un origen causal desconocido proveniente de la zona oeste de la constelación de Sagitario y que alcanzó una intensidad 30 veces superior al ruido de fondo, la señal se registró en la computadora del observatorio en una sección de papel continuo utilizada para tal efecto, la misma que días después fue descubierta por Jerry Ehman, un profesor de la Universidad de Ohio y voluntario del proyecto al revisar los registros de la computadora, notando la inusual intensidad de la señal captada, y se le bautizó mediáticamente como señal WOW por cuestiones anecdóticas, y fue clasificada alfanuméricamente como 6EQUJ5 el cual tiene significado especifico dentro de la terminología codificada sobre intensidades recibidas del espacio representando en ese caso una señal bastante intensa, con ancho de banda de la señal menor a 10 KHz y frecuencias posibles de 1420.356MHz y 1420.456MHz, las que están próximas a la frecuencia de transmisión hiperfina del hidrógeno en la que este elemento absorbe y emite fácilmente energía y es una frecuencia que forma parte del espectro de radio en que está prohibida la emisión radial por tratados internacionales. El enigma de su origen ha quedado sin resolver, no se ha vuelto a conseguir otra señal en la misma dirección, y siempre se ha especulado en cuanto a ella si es que provino de la emisión de radio de algún satélite artificial que dentro de su órbita se encontró dentro del campo de observación del radio-telescopio, pero instituciones de rastreo como NORAD la descartaron de plano; lo mas probable al parecer es que hubiese sido producto de un acontecimiento astronómico de enorme potencia, pero esta hipótesis flaquea en el punto que tal suceso implicaría la abundancia de residuos que habrían sido observables mediante al menos una de las muchas otras técnicas de captación, finalmente se pensó en el origen en alguna civilización extraterrestre con un potente transmisor, se cree al respecto de ello, que la frecuencia del Hidrógeno sería la usada si alguien quisiera comunicarse con nosotros, pero lo concreto es que hasta hoy no hay una respuesta. Es aventurado siempre hacer suposiciones de origen inteligente en las señales sugestivas, es pertinente recordad el fiasco al respecto en el hallazgo del Cuásar CTA-102 en los años sesenta – relatado por Carl Sagan – que fue confundido con una señal de radio distante procedente de una civilización extraterrestre.
- Otra señal controversial en la historia de esta búsqueda, la captó el radiotelescopio de Arecibo, que detectó una enigmática señal de radio que podría haber sido generada por un fenómeno astronómico hasta ahora desconocido, fue bautizada como “SHGb02+14a”, de procedencia entre las constelaciones de Piscis y Aries y también en la frecuencia del hidrógeno por 1420 megaciclos, el tiempo corto durante el cual se captó imposibilitó su análisis, pero al igual que WOW podría ser resultado de una simple interferencia radial o incluso un artificio fraudulento infiltrado en el sistema de SETI@home, aunque la particularidad de sus detalles la hacen dudosa en cuanto a la viabilidad técnica de producirla, su frecuencia que oscila entre 8 y 37 hertzios/segundo parece ser solo posible de originarse en un planeta de rotación muy rápida, hasta 40 veces mayor a la tierra para lograr una señal de tal característica; un transmisor desde Tierra generaría una señal con una deriva de cerca de 1,5 hertzios por segundo.
- El entusiasmo por esta modalidad de búsqueda ha hecho que observatorios en diversos países se unan a SETI con la latente esperanza de obtener resultados contundentes algún día ya que apenas una señal de radio o televisión alienígena significaría un hito histórico científico recién meritorio para dar pie a especulaciones sustentables sobre caracteres y cualidades de la civilización que las originó, las preguntas que nos asaltarían serían cientas, mientras tanto hay bastante trabajo para la fantasía y la ensoñación OVNI.
- Así como civilizaciones alienígenas podrían emitir ondas electromagnéticas, las ondas emitidas desde que el ser humano posee esa tecnología viajan actualmente en el espacio dentro de un radio de mas de 50 años luz de la tierra, y son factibles de ser detectadas por una civilización con capacidad radio astronómica, evidentemente un planeta en desarrollo medieval sería indiferente al paso de nuestras ondas.
- En sentido inverso, también la tecnología humana ha lanzado mensajes específicos al espacio para que alguna civilización la escuche algún día, en 1974 Arecibo envía una en dirección al cúmulo de estrellas de M13 y en 2008 científicos ucranianos ha enviado mensajes en dirección al sistema Gliese 876. También mensajes físicos han viajado a bordo de diferentes sondas terrestres como las Pioneer 10 en dirección a la estrella Aldebarán y Pioneer 11 en dirección a la constelación de Aquila, un caso de significación especial por ser las primeras enviadas – por idea del astrónomo Carl Sagan – son los discos de oro a bordo de las sondas Voyager 1 (en dirección a la constelación de Ofiuco) y Voyager 2 (en dirección a la estrella Ross 248), esos mensajes permitirían un sucinto conocimiento de nuestra cultura a quien las intercepte. Aunque yendo al terreno del pesimismo realista echando una mano a la probabilidad estadística, en medio de la inmensidad espacial, es pobre la posibilidad que aquel bisoño ingenio tecnológico humano logre encontrar en su ruta algún viajero cósmico inteligente como le ocurrió a la ficticia nave “V’Ger” (que representaba a la perdida sonda no tripulada Voyager 6) en la primera cinta cinematográfica de ciencia ficción “Star trek: The motion picture”.
- Otros elementos con papel muy activo en la búsqueda de señales indirectas de vida son los telescopios, los cuales hurgan entre los cuerpos celestes, pues hoy ya es posible detectar planetas extrasolares. “Terrestrial Planet Finder” de NASA y “Proyecto Darwin” de la ESA son algunos de los proyectos telescópicos espaciales de avanzada para mejorar la fotografía espacial en la búsqueda de planetas tipo terrestres, un problema técnico en esta tecnología lo supone siempre el brillo de su estrella de sus sistemas lo que se espera sea superado por esta generación de óptica espacial, pero que estarán en funcionamiento en una década, y permitirán conocer detalles como temperaturas y atmósferas los que con ayuda de la espectroscopia darán detalles sobre composiciones planetarias, lo que tal vez permita detectar condiciones que permitan procesos biológicos, por ejemplo, indirectamente la luz detectada puede indicar niveles de Oxígeno que con alta probabilidad tendrían origen en vegetación, evidenciando por lo menos vida primitiva antes que civilizaciones tecnológicas como la que busca la radioastronomía de SETI. También la Universidad de Berkeley tiene el proyecto SERENDIP, que observa el cielo aleatoriamente y ésta también tiene instrumental en Arecibo que luego de analizar sus datos en sus espectrómetros de alta resolución los comparte con casi cinco millones usuarios en mas de 2000 países con el software instalado en su computadora para una análisis mas detallado en una forma de análisis llamada SETI@home. Hasta la actualidad mediante diversos sistemas de detección, los astrónomos han confirmado la existencia de más de 320 exoplanetas.
- La agencia espacial estadounidense ha lanzado el observatorio Kepler, en un viaje intergaláctico hacia la región de Cygnus-Lyra que contiene alrededor de 100 mil estrellas similares a nuestro Sol, equipado con instrumentos ópticos de fantástica resolución capaces de detectar cambios de sólo 20 partes por millón en el brillo de las estrellas y las imágenes que transmitirá serán captadas por una cámara que tiene una resolución de 95 megapixels con finalidad de verificar la existencia de los exoplanetas rocosos en una eventual zona cálida de habitabilidad que permita agua líquida, pero indirectamente a través de los cambios de luz que reflejen sus estrellas cuando pasen entre ellas y el observatorio, una vez identificados su estudio será continuado por los telescopios Hubble y Spitzer de la NASA. El conteo de esos planetas dará una idea de con que frecuencia ese tipo de planetas se presentan en la Vía Láctea ayudando a planificar futuras misiones con esa información para estudiar detalladamente esos objetivos.
- La innovación científica también ha buscado nuevos métodos pertinentes a dicha búsqueda, entre ellos se ha propuesto detectores sensores con un espectrómetro calibrado en un telescopio que esperaría la llegada de fotones de rayos de luz con polarización en forma circular que serían prueba de haber tenido alguna vez contacto con moléculas orgánicas relacionadas al proceso de fotosíntesis, como viajeros que nos cuentan de su paso por un lugar con vida. Esta tendencia a polarizarse circularmente en vez de arriba y abajo la adquirirían luego de golpear a determinadas moléculas y luego tienen trayectorias muy precisas por la influencia de las moléculas con que han interactuado, obviamente su análisis daría el aviso esperado de la existencia de un oasis de vida en algún lugar. Antes habría que determinar la forma como las moléculas biológicas polarizan los fotones como una base de datos estándar de comparación para cotejar los fotones captados por los sensores y saber si hicieron impacto contra algo vivo.
- Otra forma novedosa de búsqueda sería ubicar gases producidos por actividad de seres biológicos y el análisis de la reflexión de la luz infrarroja, la que puede ser modificada por algunos tipos de microbios, aunque es de esperar como inconveniente que la producción de esos mismos gases por procesos no biológicos lleven a error. El telescopio espacial Herschel de ESA lanzado en 2009, tiene un gran espejo de 3,5 metros de diámetro, lo cual la hace el mayor jamás construido y tiene en su espectro de alcance un tipo de radiación que no ha sido detectado hasta ahora que cae dentro del espectro del infrarrojo lejano y de la luz con longitud de onda menor al milímetro, que son exactamente las radiaciones que es necesario detectar cuando se buscan compuestos químicos complejos como los de las moléculas orgánicas, por lo pronto ya encontró un agujero en el espacio que ha permitido ver indicios de la formación de una estrella.
- La capacidad tecnológica humana no cejará en sus intentos de satisfacer su curiosidad de indagar todo lo que ofrece y alberga el Cosmos, la edad espacial en la cultura humana aún es joven y queda abierta la esperanza a que sus ingenios abran nuevas vetas de su conocimiento. La probabilidad de encontrar vida en el universo encuentra argumentos hacia ambos extremos posibles, tal vez solo le toque en turno a la generación del Siglo XX el papel pionero y el futuro lejano observe algún día los esfuerzos modernos de exploración espacial como ingenuos pininos de una carrera que los llevó al contacto final o ésta quedará como un esfuerzo vano por encontrar una ilusión que nunca existió.

VIDA EXTRATERRESTRE (5): EL CANDIDATO ALFA CENTAURI


- El Universo es más inmenso de lo que luce o imaginamos alguna vez. Su grandiosidad majestuosa nos esconde eternos misterios por desvelar, su amabilidad para con la curiosidad humana parece caprichosa y en no pocos casos celosa para con los insignificantes seres de un planeta celeste en medio de ella. El enigma de la vida dispersa en ese Universo tiene para efectos de investigación, serias limitantes en términos de distancias intergalácticas, aunque el ingenio para salvar esas distancias no deja de desarrollarse, mas, hasta hoy el Cosmos devuelve nuestras expectativas a la realidad, en el sentido de buscar algo que parece mas emparentado a la esperanza. En el camino de esa aventura probablemente cuando nuestra ciencia desarrolle viajeros capaces de alcanzar velocidades respetables en términos espaciales, uno de los primeros objetivos de exploración estelar será, por elementalidad física el sistema estelar vecino más próximo al Sol, llamado Alfa Centauri, a sólo 4.36 años luz de la tierra; su nombre que ha llevado a tantos argumentos de fantasía inspira tentador en el anhelo de conocer cercanamente lo que cada noche ilusiona romántica o científicamente en el cielo. Alfa Centauri contiene en especial dos estrellas (A) y (B) similares a nuestro Sol cuya antigüedad es cercana a los 5000 millones de años de edad y que lo suficientemente separados entre si como para permitir que los planetas que la orbitan lo hagan establemente en distancias similares a la existente desde el Sol hasta Júpiter, tanto en el sistema de Centauri A y Centauri B.
- Es pertinente someter a especulación a un sistema estelar vecino que probablemente será objetivo de estudio respecto a la búsqueda de vida en un futuro que por ahora asoma algo lejano; para empezar Alfa Centauri es en realidad un sistema de estrellas triple, visible en el cielo desde latitudes sur y al sureste de la constelación del Centauro donde se ve como el astro más luminoso, esa disponibilidad visual ha permitido conocerla desde hace siglos, pero recién el auxilio de los instrumentos ópticos desde el Siglo XVIII permitió detallar su naturaleza múltiple, siendo considerada triple recién desde inicios del Siglo XX. Los 2 mas grandes componentes del sistema, Alfa Centauro A y Alfa Centauro B, están separados por una distancia promedio de 3500 millones de Kms ó 23.7 UA (1 UA ó Unidad astronómica es la distancia que separa a la Tierra del Sol y se toma como medida estándar referencial), lo que equivale a algo más de la distancia del Sol a Urano, pudiendo variar esa distancia en distintos puntos de sus órbitas, entre 11 UA y 35 UA – lo suficiente lejos como para no ocasionarse perturbaciones gravitacionales entre si – y girando alrededor del centro gravitatorio común completando una órbita con un periodo de traslación de 80 años; la tercera y mas pequeña componente es Alfa Centauro C, que está lo suficientemente alejada de ellos en 10,000 UA (más de 300 veces la distancia Sol-Neptuno) como para que algunos duden en considerarla dinámicamente como parte del sistema y además tiene un brillo pobre, pero entre las 3estrellas, su órbita la coloca momentáneamente en el lado más cercano a la tierra a 4.22 años luz por tal es llamada Próxima.
- ¿Pero alguna de ellas cumplirá los requisitos para albergar la vida?, tal vez no podríamos descartar formas orgánicas alternativas no basadas en Carbono y Agua líquida, pero lo que sí es seguro es que para acoger formas de vida tal como la conocemos en la tierra, una estrella debe cumplir algunas condiciones que – como parece evidente – no cumplen la mayoría de estrellas; si bien tomamos al Sol y su tercer planeta como referentes importantes aunque no excluyentes ni absolutos:
1.- En primer lugar para acoger planetas tipo terrestre una estrella debe haber completado su evolución química hasta estar lo suficientemente madura y estable energéticamente llegando a la etapa llamada de Secuencia principal fundiendo el Hidrógeno en cantidad suficiente y convirtiendo Helio en sus núcleos, generando energía como luz y calor que será la base de la vida. En el sistema Alfa Centauro, los 3 componentes se encuentran dentro de la secuencia principal desde mucho tiempo y les queda bastante aún, sobre todo a (C) por su pequeño tamaño que en energética estelar implica mayor duración en términos de futuro.
2.- En su calificación espectral, que indica la cantidad de energía emitida por la estrella, ésta no puede ser muy caliente como en los tipos espectrales O, B, A, y algunos del tipo F porque estas queman y gastan energía rápidamente y mueren a edades tempranas en un ciclo vital corto – en el término cósmico – de decenas a centenas de millones de años; en el otro extremo, cuando pertenecen a los espectros mas fríos como M y los últimos escalones de tipo K no producen la suficiente energía para mantener vida y quizás no puedan mantener agua líquida en sus planetas más lejanos, y si el planeta se le acercase tanto como para mantener agua líquida, surgirá gravitatoriamente el problema del efecto de marea que lo dejará como “imantado” mostrando siempre un mismo lado a la estrella, teniendo así un hemisferio con una temperatura demasiado alta y el otro hemisferio eternamente congelado. Entonces el tipo espectral adecuado para la vida es la estrella amarilla como nuestro Sol, del tipo G y aquellos de los últimos escalones del tipo F y a los primeros del tipo K. En Alfa Centauro, la estrella (A) pertenece al mismo tipo espectral que el Sol, mientras (B) es una estrella tipo K1, es decir, al escalón más luminoso de las de su clase, por lo cual también podría resultar apta, (C) es una enana roja, y no se puede tomar en cuenta.
3.- El brillo ó emisión de energía de la estrella debe ser lo estable como para no variar mucho en plazos relativamente cortos y no afectar la vida. Esta variación de brillo es muy pequeña en (A) y (B), mas no en (C). Pero en este caso debe tomarse en cuenta la característica binaria de la estrella, el tipo espectral de ellas y la distancia que separa a ambas pues las posibilidades de variación serían prácticamente infinitos, como se dijo en algunos puntos sus distancias pueden variar entre 11 UA (2 UA más lejos de la distancia Sol-Saturno) y 35 UA (6 UI más lejos que la distancia Sol-Neptuno). Para cualquier hipotético planeta alrededor de cualquiera de las 2, la luminosidad de la otra estrella aumentará y disminuirá un poco al acercarse y alejarse, pero por suerte con una variación muy pequeña para representar un problema, por tanto puede no considerarse un problema. En caso de (C) al ser una enana roja tiene la volatilidad para generar estallidos que duplican o triplican su luminosidad y consiguiente emisión de energía en brevísimos lapsos de tiempo.
4.- La antigüedad de las estrellas es importante, pues debe permitir un tiempo de gracia para una evolución que implica diversos errores de por medio, nuestro Sol en sus 4,600 millones de años permitió todo un laboratorio de la biodiversidad que se cree desde los 800 millones de años albergó vida y le queda también mucho por delante. En Centauro, las estrellas (A) y (B) tienen algo menos de cinco mil millones de años y son incluso mayores que el Sol, pero (C) es muy joven para dar tiempo a procesos biológicos, aunque algunos le dan una edad similar.
5.- En la composición estelar, es importante la metalicidad o el hecho de tener bastantes elementos pesados – Carbono, Nitrógeno, Oxígeno e Hierro – para aportar materia prima a los procesos de la vida y formar estructuras abióticas planetarias. El Sol si bien contiene Hidrógeno y Helio en su mayoría, su pequeño porcentaje de 2% de metales en su masa es suficiente para haber creado alrededor planetas rocosos al ser una estrella de segunda o tercera generación que se formó a partir de nubes estelares enriquecidas por estrellas anteriores que estallaron como supernovas al final de su vida, creando en esos momentos finales y diseminándolos luego por el espacio, una enorme cantidad de elementos pesados, que se ven a todo lo largo de la tabla periódica. Alfa Centauri (A) y (B) cumplen la condición, hasta podrían ser el doble de ricas en metales que el Sol, aunque no se sepa si existen planetas rocosos propensos a la vida alrededor de ellos, ni siquiera si hay solamente planetas; la estrella (C) también es rica en metales.
- Entonces, entre los 3 componentes del sistema, (A) en especial, pasa absolutamente las 5 pruebas de requisitos.
- En la observación individual, Alfa Centauri (A) es de lo mas parecido a nuestro Sol, tomando siempre al Sol como referencia, ambas son enanas amarilla-naranja tipo G2V, debería tener una temperatura y color similar, su masa es apenas 1.09 o 1.10 masas solares y su radio es 1.227 veces el del Sol (o sea 854,000 km), su luminosidad entre 52 a 60 % más luminosa que el Sol, y puede ser algo mayor que éste en edad estimándose en 4 850 millones de años. También la composición química en Hidrógeno, Helio y metales tiene porcentajes casi similares o cercanos, incitando a pensar que tenga planetas acogedores para la vida; en ese sistema para preservar al agua líquida un planeta tipo Tierra podría aceptarse a una distancia media de 1.25 UA, algo como un punto medio entre las órbitas de la Tierra y de Marte aquí en nuestro sistema, en esa distancia su período orbital sería de 1.34 años y podría haber incluso una zona habitable algo mayor.
- La Alfa Centauro (B), la segunda del sistema binario, es una enana naranja-rojizo, tipo K1V en el espectro, más caliente y más brillante que la mayoría de las estrellas de K, por lo tanto sería un caso complicado y esa prueba podría pasarla o no. Tiene 0.907 masas solares, un radio de 0.865 radios solares (602,000 km), y entre 45 a 52 % de la luminosidad del Sol, de edad 4,850 millones de años es similar a la (A). En su composición química hay: Hidrógeno 69,4%, Helio 27,7% y metales 2,89%. Su zona habitable podría estar alrededor de las 0,73 - 0,74 UA (como la distancia Sol-Venus en nuestro sistema solar), con un período orbital algo menor que el nuestro.
- Pero (C) es una enana roja de tipo espectral M5.5 Ve, mucho más fría y pequeña que nuestro Sol y su pobre luminosidad – que no permitió descubrirla antes – está entre 0,000053 y 0,00012 tomando al Sol como referencia 1, por tanto es 19,000 veces menos luminosa, y si estuviéramos a una distancia Sol-Tierra de ella (1 UA), su disco apenas sería visible; su masa es de 0,123 masas solares, diámetro de 0,145 diámetros solares, su período orbital calculado alrededor del par Alfa Centauro A-B puede ser de varios millones de años (en caso de formar un sistema con ellas). Está compuesta por un 69,5% de hidrógeno, un 27,8% de helio y un 2,90% de metales. Un planeta alrededor de ella podría mantener agua líquida entre las 0.02 y las 0.06 UA – mucho más cerca que las 0.4 UA de Mercurio alrededor del Sol – con un período orbital de 2 a 16 días, pero en esa cercanía su rotación colapsaría ante el efecto de mareas y uno de sus hemisferios enfrentaría continuamente a la estrella, mientras que el otro hemisferio permanecería eternamente en la sombra. Además, como muchas otras enanas rojas, Próxima es una “estrella llameante”, es decir que puede aumentar abruptamente y en mucho su luminosidad, esas llamaradas pueden llegar a multiplicar su brillo por dos, y ocurren esporádicamente de hora en hora, puede haber varias llamaradas al mismo tiempo y en estas llamaradas se desprendería altas dosis de radiación que imposibilitarían la vida.
- Aunque se dan condiciones entre sus 2 estrellas principales o por lo menos con (A), es por ahora difícil saber si hay en su zona habitable algún planeta rocoso y con agua obviamente líquida que le permitiría su temperatura; por lo pronto, los modelos informáticos sugieren que con la abundancia de metales en su composición – además de su composición orbital que permite órbitas estables en hipotéticos planetas – se podrían formar varios planetas rocosos alrededor de (A) y/o (B).
- Una observación limitante es, que en un sistema binario, por esta misma condición, un planeta perteneciente al sistema de una de las estrellas no puede estar muy lejos de ella sino se vería influenciado por la gravedad de la segunda estrella y su órbita sería inestable. Si la distancia es más de un quinto de la distancia de máxima aproximación de las dos estrellas, entonces el segundo miembro del sistema provocaría distorsiones en la órbita del planeta, para este sistema esa aproximación máxima de (A) y (B) es de 11 UA entonces 2 UA sería el límite de distancia para que sus órbitas planetarias se mantengan estables. Podrían permitirse planetas rocosos en las cercanías de las dos estrellas mayores, pero no planetas gaseosos mayores, menos aún estando más lejanos debido a los efectos gravitatorios combinados de ambos astros. Tomando en cuenta esas distancias permitidas para planetas estables en el sistema de ambas estrellas se podría albergar unos 4 planetas interiores y siendo uno o dos planetas rocosos para cada una en su zona habitable (si se compara al sistema solar, con esas 2 UA de límite, la distancia que separa a los cuatro planetas rocosos del Sol es la siguiente: Mercurio 0,4 UA, Venus 0,7 UA, la Tierra 1 UA y Marte 1,5 UA). Tanto Alfa Centauri (A) como (B) podrían tener por separado, planetas perfectamente estables en orbitas hasta una distancia similar a la de el Sol a Marte o Júpiter. El límite de distancia que impone un sistema binario para tener órbitas estables, es excluyente para la existencia de planetas grandes en órbitas algo alejadas – salvo que lo estén tanto como Próxima Centauri – y si hubiera gigantes como un Júpiter caliente cerca de la estrella primaria eso invalida la presencia de planetas habitables, por tanto, que no se hayan detectado planetas grandes – al alcance de nuestra capacidad de detección de exoplanetas – en Alfa Centauri, nos dice por ahora que hay lugar para algún planeta pequeño y habitable, mientras tanto no detectable
- Las zonas habitables en términos de distancia en que se permite agua líquida y se evite la perturbación proveniente de la estrella vecina, dependen de su tamaño, para Alfa Centauri (A) estaría en torno a los 200 millones de kms para unas condiciones como las terrestres mientras que en el caso de la algo más pequeña Alfa Centauri (B), está entre los 80 a 100 millones de kms.
- La luminosidad de la otra estrella, por ejemplo (B) para un planeta del sistema (A) – y viceversa – cuando ambos soles alcancen su máximo acercamiento de 11 UA, sería tan pobre como para no considerarla limitante. Un hipotético planeta perteneciente al sistema de (A) situada a igual distancia qua hay entre el Sol y la Tierra (1 UA), vería a (B) con un poco más de luz que la Luna llena, pero a esa distancia de separación (mayor que la distancia Sol-Saturno) no sería afectada en sus condiciones para la vida.
- Aunque una opinión astronómica habla del importante papel de la presencia previa de los gigantes Júpiter y Saturno en la formación de la Tierra al dirigir los cometas hacia el interior del sistema donde aportaron una fuente de agua para esos planetas mas interiores, por tanto sin contar con esos gigantes, un planeta de Alfa Centauri podría ser árido, pero por otra parte se asume que también fueron importantes “escudos” contra muchos impactos.
- Alfa Centauro está entre las estrellas más cercanas a la tierra candidatas para poseer planetas habitables junto a Epsilon Eridani, Tau Ceti y 70 Offiuco A, y es objetivamente esperanzador en cuanto a ser acogedor para planetas habitables, los cuales se requiere investigar en los programas de búsqueda de planetas extrasolares; así el Programa Terrestrial Planet Finder (Buscador de Planetas Terrestres) de la NASA la tiene entre las estrellas objetivo a estudiar; el hallar mundos habitables en ese sistema sería un hito esperado por décadas que impulsaría una nueva etapa en la exploración espacial. Si bien hasta hoy no se ha podido detectar planeta alguno en ella, pero es sobretodo debido a la capacidad limitada de detectar exoplanetas, que por ahora permite detectar básicamente planetas gigantes muy cerca de la estrella primaria, pero la mejoría de las técnicas de detección deberá echar más luces al respecto. Consideremos también que la característica de binaria le suma problemas de orden óptico a la detección de planetas en los sistemas dobles o triples, ya que las técnicas modernas de detección exoplanetaria tienen mejor sensibilidad si la estrella primaria tiene menos perturbaciones, lo que es obvio estas perturbaciones existen en un sistema múltiple. En síntesis, pueden haber planetas en Alfa Centauri simplemente no se pueden detectar aún. El exoplaneta mas cercano hasta ahora descubierto pertenece a Epsilon Eridioni B a 10,4 años luz, luego esta Tau Cetus B a 11 años luz, Ross 780 b a 15.3 años luz, Gliese 86 b a 35 años luz, y hay muchos más, a menos de 200 años luz, y el Buscador de Planetas Terrestres debe hacer crecer la lista cuando alcance su plenitud.
- En la lista actual de exoplanetas hay algunos pertenecientes a sistemas múltiples pero de descubrimiento muy fortuito, pues esos sistemas no eran objetivo original de estudio donde se prefirieron estudiar las estrellas tipo Sol por motivos técnicos ya que el método detector más utilizado, era el “balanceo” de la estrella generado por la presencia de planetas el cual es un movimiento propio de la estrella, detectable por medio de espectroscopia de alta resolución, lo que en los sistemas dobles tiene factores de error pues la estrella compañera también provoca este balanceo, sobreponiéndose al generado por los eventuales planetas.
- Las distancias no son factores a despreciar en el juego cósmico, ella nos impone límites temporales a la curiosidad científica y estimula el ingenio por salvarlas y en nuestro caso nos encaminado por ahora a la búsqueda por métodos indirectos de resolución limitada, ello es válido incluso para este vecino estelar más próximo; Alfa Centauri será probablemente uno de los capítulos que inicialmente nos dé respuestas afirmativas o desengaños en la apasionante búsqueda de la vida fuera de la Tierra.

VIDA EXTRATERRESTRE (6): REFLEXIONES


- La cuestionable existencia de vida extra terrestre, se sigue discutiendo en el presente bajo perspectivas que van desde las filosóficamente deductivas hasta las ubicuamente científicas, pero también marginalmente a estas, aunque no por ello menos celebrada, está la creencia – basada fundamentalmente en testimonios – sobre la supuesta visita subrepticia a la Tierra por parte de seres alienígenas superlativamente avanzados con respecto a la civilización terrestre. Es de esperar que donde hay margen para el enigma sin respuesta, hay cabida para todo tipo de hipótesis que lindan no pocas veces con lo místico, metafísico y hasta fraudulento pero los elementos que sobre el Universo han aportado hasta nuestros días, la Astronomía y el conocimiento de las leyes de la física, nos permiten hacer una disquisición sobre esta posibilidad, que puede intentarse objetiva y racional, fuera de apasionamientos fundamentalistas y fantásticos.
- Pocas incógnitas científicas inspiran e invocan a la elucubración tanto como la pregunta sobre la vida en otros rincones del Universo, un enigma con apenas dos opciones absolutas como respuesta, cada una revestida con sus legítimos argumentos proselitistas en un capítulo para la discusión que probablemente se mantendrá abierto por siglos, pues de no encontrar resultados afirmativos en siguientes exploraciones espaciales, la inmensidad del Universo siempre dejará sistemas estelares sin escudriñar. Aunque la respuesta puede relativizarse en sus expectativas, en el sentido de esperar encontrar vida primordial apenas en niveles celulares o encontrar vida inteligente – si es que ella no nos encuentra antes – y si es que no aún inteligente, por lo menos en inexorable proceso evolutivo hacia la complejidad fisiológica multisistémica.
- La profundización de los conocimientos alcanzados por las ciencias físicas y la química prebiótica han puesto claramente las cartas sobre la mesa, sobre las cuales se puede empezar a vislumbrar el tema con autoridad racional. Citemos para empezar, los factores que se inclinan favorables hacia la vida en el Universo, recurriendo al extraordinario argumento que significan las infinitesimales cifras de galaxias y estrellas dispersas en el Universo, y por ende el número de planetas posibles albergándose a su alrededor. Solamente en nuestra común y corriente – en medio de la multitud estelar – galaxia, se calcula un número de estrellas cercano a 400,000 millones, millones mas, millones menos. Entre esa infinidad numérica, se puede pensar, porque no, exista algún astro con las condiciones hospitalarias para los procesos vitales como los que llevaron a la aparición de los seres de la Tierra. Este factor de peso probabilístico, por ahora de valor pasivo y potencial, apoya la probabilidad de la existencia de alguna o muchas civilizaciones alienígenas en algún lugar del Universo, por el simple recurso estadístico y la certeza de sabernos nada especiales en el mundo desde que nos desprendimos de nuestro falaz privilegio Geocentrista.
- Esta probabilidad meramente estadística, ha sido incluso cuantificada matemáticamente mediante una ecuación conocida como Ecuación de Drake – en este caso considerando sólo la vida inteligente y con capacidad tecnológica –, la cual es una fórmula que calcula en qué cantidad probable de estrellas en nuestra galaxia puede haber aparecido la vida. Fue ideada por el astrónomo Frank Drake de la Universidad de Cornell, en 1961 y en ella se consideran todos los factores involucrados para definir la probabilidad de que detectemos señales emitidas por una civilización alienígena inteligente:
N* x fp x ne x fl x fi x fc x L = N
- Donde:
N = Número de civilizaciones aptas para comunicarse con radioastronomía.
N* = Número de estrellas.
fp = Fracción de esas estrellas que tienen planetas.
ne = Número de planetas como la Tierra, por sistema planetario.
fl = La fracción de esos planetas donde se desarrolla la vida.
fi = La fracción de esos planetas donde se desarrolla la inteligencia.
fc = La fracción de esos planetas capaces de comunicarse.
L = El tiempo de vida de las civilizaciones capaces de comunicarse.
N* = 400 millardos de estrellas.
fp = 1/4.
ne = 2.
fl = 1/2.
fi = 1/10.
fc = 1/10.
L = 1/100 millones
- Para la ecuación considerada con sus variables originales el resultado de N es 10. Apenas 10 civilizaciones tal vez inteligentes para toda la galaxia; según la ecuación especulativa, la distancia media entre tales civilizaciones fluctuaría en un rango entre los 15 años luz y unos 27,000 años luz. La actualización de algunas variantes al observar mejor otras estrellas y planetas extra solares, además de redefinir los dos primeros términos de la ecuación, y considerando entre ellas solamente en qué proporción de estrellas puede haber evolucionado algún tipo de vida, no necesariamente inteligente, han modificado las expectativas considerando qué fracción de estrellas tiene sistemas planetarios, que fracción de esos sistemas planetarios contiene un planeta habitable y en qué fracción de esos mundos habitables puede haber aparecido la vida.
- El término que define en cuántos planetas de los que son habitables ha aparecido la vida es el que ha sufrido mas consideraciones subjetivas, para algunos, este término debe tener un valor extremadamente bajo y para otros tendría una valor importante al ser para ellos inevitable la existencia de la vida en un mundo potencialmente habitable y este último caso el valor de la fracción se hace muy cercano a 1. Para los planetas de tipo terrestre que tienen más de 1,000 millones de años de existencia como la Tierra, esta fracción sería de un valor muy cercano a 1 y algunos creen que hay una gran posibilidad de que el valor sea, como mínimo, de 0,33.
- La existencia de planetas extra solares de los cuales se han descubierto en cantidad mayor de un centenar desde 1995 en que se descubrió el primero, ha redefinido la esperanza y expectativa, se calcula en una cifra promedio que al menos una de cada 10 estrellas tiene planetas orbitando a su alrededor, lo cual es un punto a favor del Principio de Mediocridad que supone nuestra situación común y corriente en el Universo y que el resultado de la vida puede ocurrir donde se presenten las condiciones complacientes para tal y si se dispone de tiempo para el salto de la materia inorgánica hacia la vida. Los avances tecnológicos en cuanto a nuevas generaciones de telescopios darán respuestas más aproximadas sobre algún planeta orbitando en zona de habitabilidad de algún sistema estelar y tal vez albergando vida. Aunque cuando se trata de planetas, en el Universo nunca se pueden descartar excepciones a la regla y sorpresas como el porque algunas estrellas de neutrones tienen planetas orbitándolas si son lo que quedó de una supuesta supernova.
- El peso de los números entonces parece apoyar la probabilidad – no mas que pasivamente – por los cauces de la vida dispersa en el Universo, pero lo concreto es que hasta el momento, ningún acontecimiento científicamente palpable o sólido en evidencia ha probado irrefutablemente la existencia de vida inteligente – ni siquiera elemental – fuera de la tierra o visitándonos.
- Como se ha detallado, los indicios no explícitos de moléculas orgánicas repartidos en el sistema solar, en Marte y las lunas Europa y Titán, no tienen nada que ver ni remotamente con vida complejamente organizada; nada de lo hallado como indicios en estos puntos específicos del sistema solar mencionados – y tomados como argumento por entusiastas ufólogos – puede merecer siquiera un nombre como lo merecen elementales microbios como Escherichia Coli, Klebsiella Pneumoiae, Ortopoxvirus, etc. que lo identifique como ser viviente ni tiene razonables expectativas de evolucionar hacia formas inteligentes en esos escenarios ténebres, por mas que algunos novelistas hablen de visitas y abducciones a ciertos mundillos del sistema solar como Gamínedes, las condiciones de vida en todo lo explorado más allá de la zona de habitabilidad solar recuerda mas a infiernos geológicos antes que a hábitats que permitan siquiera formas extremófilas de vida insospechadas.
- Al respecto, una vertiente discutible en la sugestionable cultura humana es la muy difundida creencia de civilizaciones tecnológicas que visitan nuestro planeta exponiéndose a la observación de ocasionales testigos visuales. No puede pasarse por alto la gran dosis de subjetividad y fraudes involucrados en los informes de estas supuestas apariciones por lo que es prudente someter esta información al análisis crítico y ver hasta donde puede considerarse racional esta posibilidad. La abundancia de esos testimonios aceptados a priori llevarían a pensar en una amplia variedad de especies alienígenas visitándonos frecuentemente, y es más, la osadía de sus adeptos los lleva a proponer que nos visitan desde muy antes en la historia, donde habrían ayudado a cimentar las grandes culturas humanas de la antigüedad, pese a no haberse hallado ninguna huella que sustente una tutoría superlativamente avanzada, como metales de aleaciones desconocidas o máquinas avanzadas que marcasen diferencia evolutiva, y es en cierto sentido menospreciar el talento del emergente ser humano perteneciente a esas culturas cuyo brillante legado artístico, arquitectónico, literario, filosófico y científico es evidente.
- El factor de mayor peso – e ineludible – para descalificar la mayoría de alegres presunciones sobre visitas OVNIS, es el que respecta a las distancias interestelares, datos indispensables que debería conocer todo aspirante a divulgador de la existencia de ellos rondando la Tierra; las distancias interestelares son tan exorbitantes, que aún la fantástica velocidad del fotón decretada como la máxima posible permitida para la materia queda como una plebeya ante esas distancias y hay que sumar las complicaciones que teóricamente sufre la masa al ir alcanzando esas velocidades en caso de alguna vez lograrse.
- Otro hecho a considerar, es la energía, un elemento indispensable para sustentar cualquier posibilidad de existencia de alguna civilización, desarrolle tecnología ultra avanzada o no, y esta, en la forma que conocemos proviene de las estrellas que están dispersas uniformemente por el Universo – salvo aprovechamiento de formas exóticas y poco estudiadas como la Energía Oscura –, la vida en la tierra es posible gracias a la existencia de nuestra estrella solar, la que con acertada suspicacia adoraron muchas culturas antiguas – como decía Carl Sagan: “tiene sentido adorar a las estrellas” –, ella no solo provee la energía solar vital para el milagro fotosintético que se traduce en todo el soporte de la vida, sino sirvió como cocina de los elementos pesados que diversificaron la monótona existencia del Hidrógeno y Helio como producto del Big Bang, somos hijos de ella en cierto sentido en nuestra generación y mantenimiento. Bueno, el hecho es que la exploración del Sistema solar pone fuera de posibilidad la existencia de civilizaciones avanzadas en su seno, como lógica conclusión, en caso de que naves de tecnología muy avanzada existen y nos visitan en un juego sinsentido de escondidas, estas deben provenir de una civilización situada en algún sistema perteneciente a alguna estrella, y hasta las estrellas más cercanas suponen un serio problema de tiempo y distancia, donde se debe razonar en términos de velocidades cercanas a la luz, tan fantástica que para tener una idea de ella hay que suponer por ejemplo que en un segundo un fotón de luz podría dar 7 vueltas a la tierra. Pero probablemente nada que tenga masa pueda igualar la velocidad de la luz alguna vez y de paso hay que considerar el aumento de masa y probable deformación de ella a esa velocidad. Un viaje interestelar tripulado llevaría tanto tiempo que sobrepasaría la expectativa de vida de cualquier ser biológico nativo o modificado, aunque haya encontrado la forma de dilatar el proceso de envejecimiento por manipulación genética, por lo que los primeros intentos de viajar tan lejos se supone realizarlos con organismos con capacidad de clonarse o sondas robóticas, o en el peor de los casos requeriría una “nave colonia” preparada para albergar varias generaciones viajeras. Una nave viajando a la mitad de la velocidad de la luz tardaría más de 16 años en ir y volver a la vecina Próxima Centauri, ni pensar en estrellas mas lejanas, como Rigel que exigiría 1700 años solo para uno de los trayectos. Una analogía interesante sobre nuestra posición respecto a nuestro vecino estelar, el sistema triple Alfa Centauro la tenemos al llevar las magnitudes a escalas mas mundanas, si se redujese el volumen de la Tierra que tiene 12000 kms de diámetro, al tamaño semejante al de una cabeza de alfiler, algo como 1 mm de diámetro, la Luna estaría apenas a 3.2 cms y el Sol a unos 12 mts, Saturno a 120 mts y Próxima Centauri – que está a 4.3 años luz en realidad – estaría a la aún exorbitante distancia de 3390 kms de nuestra cabeza de alfiler.
- Una probable forma teórica propuesta de evadir el recorrido físico desde mundos delirantemente distantes son los atajos a través del tejido espacio temporal o los viajes desde diferentes dimensiones, quien sabe si los peculiares vuelos descritos en OVNIS sean la forma de presentación apareciendo desde mundos paralelos multidimensionales, objetos físicos capaces de desplazarse entre universos tridimensionales, adyacentes en una cuarta dimensión espacial. Es pertinente el ejemplo con objetos de un mundo unidimensional – como en la novela Planilandia – donde puede deducirse como se vería apareciendo un objeto desde un mundo bidimensional; el ejemplo en perspectiva de un auto viajando en línea recta como en una carretera oscura es ilustrativo, sus ocupantes no verían mas que la línea recta y se comportarían como seres unidimensionales, pero si un ser o un animal salvaje como los que merodean en el borde de la carretera, nos vería desde ese borde en su punto de vista, este sería como el de un objeto bi ó tridimensional observando al objeto que vive en su mundo unidimensional y de aparecerse abruptamente en el camino del auto lo sorprendería encontrándose espectacularmente seres de distintas dimensiones. Asimismo para objetos bidimensionales supondría ventajas en muchos sentidos para ellos al utilizar la tercera dimensión espacial. Matemáticamente la generalización a cuatro dimensiones es posible, lógicamente considerando complicaciones explicativas entre los profanos, aunque los seres alienígenas descritos por supuestos contactados no parecen ser extraordinariamente multidimensionales o la sombra de ellos en sus aspectos.
- Es pertinente también recordar nuestra ubicación en un brazo periférico nada interesante en una galaxia – que a su vez es una entre millones de galaxias del universo – compuesta por 500.000.000.000 de estrellas, donde probablemente hay coordenadas más densas en concentración de estrellas, interesantes y céntricas para una búsqueda aleatoria – si así fuera el caso – por parte de alguna civilización alienígena; habría que pensar que algún método de detección previa tendría que advertirles la existencia del planeta Tierra para que un motivo los impulse a realizar tan complicado viaje hasta esta coordenada espacial; sin esa advertencia previa, no habría razón extraordinaria que anime a invertir un viaje de exploración tan agotador de recursos e incierto en resultados entre la inmensidad espacial hacia una planeta nada llamativo entre la multitud, salvo posean un método exótico de viaje como los mencionados inter dimensionales o a través de atajos en el tejido espacial temporal que hagan de esos viajes una rutina. Por lo que parecería coherente aunque monótono pensar que tal vez no estemos solos pero si incomunicados con otras inteligencias y nunca salgamos del mundo de las conjeturas.
- La reticencia por parte de la Ciencia y las autoridades militares-políticas a tomar en cuenta los testimonios de supuestos testigos de avistamientos y los fenómenos Ovnis, han despertado la suspicacia de sectores que esgrimen por consecuencia, teorías de conspiración en las cuales los gobiernos ocultan información y pruebas por motivos de seguridad nacional e interés de aprovechar mezquinamente los conocimientos obtenidos del estudio de ellos. El mito es así alimentado. Alguien cuyo razonamiento no era nada mezquino afirmaba que: “A afirmaciones extraordinarias, pruebas extraordinarias”. Los testimonios peculiares no construyen la ciencia, y no pocas veces no hacen mas que enredar los hechos y el camino a la verdad, el testimonio personal tiene un prestigio tan dudoso en la ciencia formal que gran parte de la paraciencia y charlatanería recurre a ella para mantenerse vigente y sustentarse. Hasta la fecha ningún artefacto o prueba material concreta puede tomarse como paradigma de aceptación, parece una casualidad parcializada el que todo lo que involucre culturas alienígenas caiga siempre en manos de los omnipresentes militares de la FFAA de los EEUU. Ninguna superpotencia involucrada en las conspiraciones de los entusiastas del fenómeno OVNI en conspiraciones de ocultamiento, parece haber aprovechado la tecnología extra terrestre capturada en algún artificio técnico notablemente visible, cada avance tecnológico es descifrable para otras fuentes independientes que la sometan a contraste y análisis por método científico en un mundo donde los códigos científicos no tardan en descifrarse y ponerse al alcance de la comunidad científica; aunque suene ingenuo pero el pecar por exceso de entusiasmo puede ser válido para cualquier disciplina, pero no en ciencia donde la prudencia y el escepticismo antes de lo emocional es la norma.
- Los testimonios sobre abducciones impresionan en gran parte como fenómeno cultural dentro de la modernidad y todo lo concerniente a ella, en el pasado las versiones esotéricas contaban sobre brujas y demonios tentando a incautos humanos, de lo que dio fe el oscurantismo mediante métodos inaceptables, pero el tiempo y la ilustración se han encargado de desmoronar la credibilidad de ellas; en los tiempo modernos las versiones sobre fenómenos extra terrestres tienen curioso paralelo con los tiempos en que el humano ya elaboraba ingenios voladores, es sintomático que la oleada de reportes OVNIS se inicien en la década del 40 con el testimonio de un tal Kenneth Arnold cuando el hombre ya había aprendido a volar. La información noticiosa y el culto mediático del misterio OVNI está al alcance del ciudadano común y ello puede sembrar gérmenes en el inconsciente. Solo pensamos y soñamos en gran parte en base a los elementos de nuestra cultura, ya nadie elaboraría versiones sobre atlantes por desfasados y a muy poquísimos se les ocurriría contar historias sobre seres incorpóreos – que han vencido la dictadura de la materia como los personajes de una novela de Arthur Clarke – por no ser de difusión ultra masiva y ser algo abstrusos de entender para el vulgo. La cultura popular masiva influye en nuestros anhelos y desesperanzas. No deja de llamar la atención que gran parte de los reportes sobre abducciones se presenten en América y los seres descritos representen hibridaciones biológicamente aberrantes. También, aunque es relativo, las morfologías de seres formados en otros entornos físicos no tendrían que ser símiles a las humanas como se describen en los seres abductores o contactos venidos del espacio, con 4 miembros y una cabeza, con 2 ojos y capacidad aparente para desenvolverse en nuestra atmósfera y bajo nuestro campo de gravedad, tal vez puedan provenir de un planeta de constantes físicas similares a la Tierra – aunque sería casi improbable encontrar las coincidencias perfectas de esas constantes – hay que recordar que la biología humana es en gran parte resultado del entorno físico y sería una afortunadísima casualidad que una raza similar a la humana nos encuentre en la inmensidad del espacio. Pero también está la opción que los seres llegados a la Tierra sean productos acabados de una ingeniería genética avanzada y diseñados especialmente para la exploración del planeta Tierra.
- Por simple probabilidad estadística también, es suspicaz que los secuestradores y/o contactos alienígenas siempre encuentren seres humanos sin las curiosidades básicas sobre este fenómeno, amén de los experimentos grotescos que se describen, cosa innecesaria para cualquier civilización avanzada, cuando la civilización humana en su estado actual puede indagar extensa información genética en desde residuos de saliva en vasos hasta células comunes desprendidas sin necesidad someter a traumáticas sesiones a involuntarios conejillos de indias. Sería pertinente sugerir a cualquier amigablemente contactado que viva esa experiencia, una serie de cuestiones pendientes para la humanidad de las cuales nos podrían echar luces, se ocurriría sugerir cientos de preguntas para estos avanzadísimos aliens que han dominado o evadido el viaje interestelar; en primer lugar como hicieron para sortear las fabulosas distancias, por supuesto que toda respuesta genéricas y vagas como “porque tenemos la tecnología para ello” califica para el rubro de estafas, también las preguntas de corte de entrevista farandulera no son mas que néctares para gaznápiros, mas bien cuestiones como el Bosón de Higgs, los gravitones, como crear a gran escala y/o manejar la antimateria, cual es su naturaleza química, la materia oscura, la energía oscura, el control selectivo de las células neoplásicas, el retardo del envejecimiento y tantas dudas que aún asaltan a la ciencia humana, serían de apreciable e interesantísimo valor y porque no, de peso específico como prueba a favor de la ilusión alienígena.
- Las alegadas pruebas visuales van desde testimonios y supuestas fotos y filmaciones, pero estás deben tomarse con cautela y no pueden atribuírseles una validez objetiva para calificar estrictamente como prueba de la existencia de OVNIS con tripulantes extra terrestres. Hay que recordar que las leyes de la física son inexorables, pero en cuanto a los sentidos humanos, estos son engañables y la historia es larga en ese sentido. Espejismos y falsas alarmas célebremente ilustrativas han sido por ejemplo la supuesta experiencia de la Fusión fría por Pons y Fleishmann, el legado del santo sudario, la aparente generación espontánea, el giro del Sol alrededor de la tierra, la sensación de vivir en una tierra plana, estos fueron espejismos engañosos que durante siglos en algunos casos marcaron nuestra visión del mundo, el ilusionismo también es la base de muchos éxitos mediáticos, el fenómeno de Pareidolia también nos ha jugado algunas ilusas pasadas como la cara en Marte. De paso hay que descartar los trucos fraudulentos que son abundantes especialmente en materia fotográfica donde el trucaje o los artefactos llevan a confusión, luego la observación de objetos de uso meteorológico o instrumentos de vuelo última generación o globos llenos de helio atados a bengalas o velas que son de lo más usado para el engaño visual, algunos son tan elaborados que requieren buscar explicaciones más rebuscadas. El testigo entonces puede ser engañado por sí mismo o por el entorno ambiental.
- La Neurología humana y todo lo que se conoce sobre ella, aún quedando cuestiones pendientes en su entendimiento puede aportar explicaciones a las ilusiones y percepciones erróneas, las experiencias de W. Penfield fueron impactantes en ese aspecto, despertando sensaciones de olores, sonidos y recuerdos específicos al estimular con pinzas quirúrgicas algunas zonas del encéfalo, mediante este estímulo material el cerebro puede construir tramas de recuerdo conscientes incluso en estados inducidos por la anestesia., es evidente como el cerebro elabora realidades sin motivación explícita durante los sueños, donde expresamos ficciones y anhelos, la influencia de las sustancias psicoactivas son un ejemplo de estas realidades inducidas en estado de vigilia, el Deja Vu es otro fenómeno interesante, alguna vez se deslizó una teoría relativa a ello, respecto a los testimonios de hombres que estuvieron en el umbral de la muerte y “vieron una luz al final de un túnel”, esa sensación hecha consciente en un momento crucial de una vida podría rememorar un hecho traumático que gran parte de la humanidad sufre que es el momento del nacimiento donde el paso por el canal del parto es un momento decisivo en la supervivencia que simula el pasaje por un túnel donde la vida está en juego, en tiempos remotos y hasta hace muy poco la mortalidad neonatal y materna fue muy alta, “nunca se está más cerca de la muerte que cuando se nace” es un dicho muy cierto de lo que puede dar fe quien conoce las circunstancias fisiológicas presentes en el bebé e involucradas en el acto de nacer. El sentirse en una situación stresante casi mortal podría despertar sensaciones dormidas e inmortalizadas en la corteza cerebral por años donde se alojan luego de un breve periodo de actualidad en cartelera en el Hipocampo.
- La idea adonde llegar es que la potencialidad de la neurología humana para elaborar tramas puede ser desconcertante, cada cerebro con sus infinitas sinapsis entre cien mil millones de células pueden estudiarse como un universo propio. Las visiones subrepticias por tanto no tienen mas valor que una anécdota para construir verdades científicas, históricas y el conocimiento mismo, hasta la fecha ninguna prueba objetiva y palpable de alguna civilización alienígena está disponible. Hay más probabilidad – y facilidad – de ejecutar un fraude que pensar una forma de sortear grandes distancias en el espacio. Algunos pocos casos de avistamientos tal vez no podrían ser explicados ni como fenómenos naturales, ni como aeronaves, ni como percepciones erróneas y pueden dejar razonable margen a la duda.
- La creencia, pero sobretodo el culto OVNI hoy por hoy, sin santo grial a la vista, califica a la par de disciplinas seudo científicas paralelas y fraudulentas que parecen basarse mas en una infalsabilidad auto protectora que en hechos verificables. No se espera indispensablemente que las credenciales académicas ó títulos sean requisitos imprescindibles para opinar sobre la vida extraterrestre pero no se puede pasar por alto que la preparación científica aporta además del conocimiento de sustento, la actitud crítica y rigurosidad que el tema requiere, el entusiasta de la ufología tiende temerariamente a formular hipótesis sin analizar las variables, con sesgos de por medio, e invirtiendo el orden del método científico donde las explicaciones son propuestas primero y los casos favorables a su posición son los elegidos para ser representativos, tal vez sea casual que gran parte de entusiastas de los OVNIS carecen de fundamentos de ciencia y por tanto no aprecian el valor de la prueba científica contrastable. La Ciencia no es el oráculo infalible en la cultura humana, pero es simplemente como dijo alguien, simplemente lo mejor que tenemos entre la humanidad para buscar la verdad. Antes de ilusionarse hasta el ensueño mirando el cielo hay que asentar bien nuestros criterios en Tierra y no desechar las nociones básicas en cuanto a distancias interestelares, leyes físicas permitidas, condiciones climáticas y bioquímicas para la vida, para pensar en su presencia inteligente fuera de la Tierra.
- ¿Tiene algún valor la opinión subjetiva de la autoridad en este tema de gran contenido y margen especulativo?, la opinión de “autoridad” alguna en el tema es – como en todo campo – relativa o limitada, a propósito de las afirmaciones del enorme Stephen Hawking sobre la vida alienígena y algo de Escatología, un hombre cuyos aportes en el campo de la Física y la sana divulgación científica son irreprochables, pero en el terreno llano de la especulación, el genial Hawking simplemente ejerce su derecho de opinión como respetable ciudadano. En el mundo de la especulación la autoridad, como dice Richard Dawkings, tanto la Autoridad, la Tradición y la Revelación no sustentan sólidamente la verdad como el someter los hechos al método científico de verificación.
- Las ondas electromagnéticas y mensajes de radio desde Marconi han viajado hasta 90 años luz aproximadamente de la tierra, en su respectiva frecuencia, y éstas ya debieron haber sido captadas por alguna civilización cercana – si es que existe alguna – por lo menos en Alfa Centauri.
- ¿Como podría ser un ET?, siempre conjeturando, ¿necesariamente de aspecto humanoide con simetría bilateral, bípedo con cuatro extremidades, dos ojos, nariz, boca, etc., como lo cuentan los abducidos?. Las probabilidades de que la evolución en distintos mundos produzca organismos semejantes a partir de orígenes distintos de la vida son extremadamente escasas. Estas son resultado en gran parte de lo que el ambiente le permitió; por ejemplo, tomemos en cuenta la gravedad, estar en un mundo como el gigante gaseoso Júpiter donde la gravedad es mas de 200 veces la terrestre, esto supondría un gran obstáculo para la bipedestación y gran limitante de la estatura, la tendencia sería de caer fácilmente si se posee una gran talla, sería más adaptable un aspecto arácnido con un cuerpo mas robusto en musculatura y esqueleto hasta tal vez poseer coraza y en un plano mas horizontal que vertical sobre varios apéndices miembros que serían más adecuados para deambular, la gravedad podría imponer también un límite a la vida. La manipulación es especialmente provechosa con tentáculos y mejor aún con adaptaciones como ventosas o pedúnculos sin articulaciones limitadas en sus rangos de flexibilidad, que si se pudiera elegir, preferiríamos tenerlas de otra forma, como quisiéramos también tener la visión de poderosos predadores alados y felinos, el olfato de los canes, no todo acabado tendría que seguir una línea humanoide, la ingeniería evolutiva podría tomar caminos insospechados. En cuanto a sus capacidades ¿Qué podríamos esperar de ellos?, conjeturar sobre sus capacidades biológicas, intelectuales y tecnológicas energéticas. Que sistemas fisiológicos la sustentan, que sistema de relación sensorial prefieren, sus patrones de pensamiento, tal vez ni sus cualidades morales tendrían que ser coincidentes, sus sistemas sociales, el control reproductivo y de su evolución, inteligencia integrada a la cibernética, manejo equilibrado de las emociones – inteligencia emocional –, altruismo, sistemas de comunicación.
- La existencia de seres dotados con el aliento de la vida fuera de este planeta es una posibilidad fascinante, y más aún si como hace suponer su presencia en otros sistemas, tengan tal supremacía tecnológica para haber dominado el viaje interestelar – enigma aún desconcertante para la ciencia humana – retando las leyes físicas. Seres así podrían llevarnos un gran adelanto en edad absoluta, y si hubiesen tenido una evolución perfecta sin oscurantismos de por medio entrampando su evolución cultural, tal vez habrían llegado a un nivel excepcional, llegaría a un punto en que los conocimientos científicos se multipliquen casi logaritmicamente, como el momento vertiginoso que vivimos en la sociedad humana pero ¿ese vértigo de construcción de conocimientos tendrá un techo en cuanto a alcanzar la velocidad de la luz?. De hecho hay estrellas mas viejas por millones de años que el Sol incluso en la Galaxia y tal vez alguna civilización tenga esa ventaja, ¿puede ser suficiente aún para ella, al ser la velocidad de la luz y las distancias del espacio vallas casi insalvables hasta donde suponemos?.
- No se puede cerrar obtusamente en radicalidad la posibilidad de la existencia de inteligencias alienígenas, pero su existencia y la realidad de que nos visiten son dos cosas distintas, no se puede alegar tal trascendental hecho sólo con historias de naves que vuelan violando leyes físicas – leyes que limitan vuelos tan peculiares hasta la imposibilidad –, la aceptación o la construcción de una idea coherente de vida extra terrestre requiere una suma de pruebas y una de ellas por lo menos debería ser incuestionable, mientras tanto solo esta la posibilidad en pura latencia y potencialidad.
- Por el contrario en caso se confirmase – lo que probablemente será dudoso por siempre – que somos la única inteligencia en el Universo, nos cabe la enorme responsabilidad de preservar a la altura ese regalo irrepetible, asombroso e inimaginable si pensamos en el caos cósmico primigenio, también nuestro hábitat – el único acogedor que conocemos – nos lo demanda así, de lo contrario herirlo de muerte nos haría merecedores de la extinción y hubiese sido preferible preservar la prístina naturaleza primitiva de un mundo que así era mas bello y seguro.