martes, 13 de octubre de 2009

GUERNIKA: PABLO PICASSO

                                     

- Hay momentos cruciales donde la decisión llama a la puerta para conminar a la conciencia, donde no se puede dejar al agua en su tibieza ni solazar demagógicamente en diplomacias salomónicas sonriendo a Dios y al Diablo, en las que, cualquier tribuna sea el púlpito o la plaza es apta para gritar al mundo el escrúpulo más íntimo, el arte entre ellos también puede hacer de caja resonante de las conciencias llamando al remordimiento, para ello además del ápice de talento, se requiere el compromiso – y como no – las agallas para incomodar al ostento de tiranía, lo que tuvo Goya en su testimonio napoleónico y la que pocos tienen en el fragor pleno de la batalla. La resultante puede resultar tanto más excelsa aún si culmina en una joya imperecedera del arte como la que pintó Pablo Picasso en 1937, materializando una horrorosa pesadilla con el título “Guernika”.
- El momento se dio en la España convulsionada desde mediados de los años treinta por la guerra civil que enfrentaba a la República de Azaña y al Fascismo militarista de Franco apoyado por sus pares italiano y alemán Mussolini y Hitler. Pablo Picasso, con un amplio renombre ya ganado por entonces – aunque su obra tenía algunas resistencias en su propio país – residía su creativa bohemia en París, y ya había tenido un año atrás en Julio de 1936 algunos acercamientos con la República luego del inicio de la guerra, cuando por iniciativa del Director General de Bellas Artes de estado español se le nombra director honorario del Museo del Prado, reconocimiento de un valor simbólico que nunca ejercería en la práctica. La República intentaba en esos tiempos difíciles para su supervivencia, mejorar su imagen internacional apoyándose entre otras cosas en la imagen de Picasso. En ese lapso, el pintor de una posición principista declaradamente pacifista, realiza los grabados “Sueños y mentiras de Franco” caricaturizando fidedignamente la imagen del futuro dictador español. En Abril de 1937 los emisarios de la República lo contactan nuevamente para encargarle una obra para exhibirse en el pabellón español durante la Exposición Internacional de París ese año y llamar la atención a favor de su causa. Originalmente el gobierno republicano no encargó explícitamente “Guernika” para la exposición, lo anecdótico fue que hasta días antes del hecho clave que la sugeriría, Picasso no encontraba esa inspiración debido en gran parte a circunstancias de su vida privada y a la presión que le sometía un encargo así con connotación inevitablemente política y propagandística. Coincidentemente a los pocos días ocurre en suelo español una masacre que tendría la particularidad de ser el primer bombardeo indiscriminado sobre población civil en Europa, esto previamente a la II Guerra Mundial. El genio del cubismo tardará sólo un mes en pintar el Guernika mientras residía en París.
- Guernika ó Gernika-Lumo considerado el corazón de la cultura vasca en la provincia de Vizcaya y ubicada cerca de Bilbao, era por entonces una población urbano rural de segundo orden que contaba con más de cinco mil habitantes a los que se habían sumado cerca de dos mil refugiados, albergando en las afueras un pequeño núcleo industrial metalúrgico de base para la fabricación de armas – la cual para alcanzar no era necesaria de bombardear toda la ciudad –, y alguna industria alimentaria y textil; ubicada en un punto con vías de comunicación estratégicas cercana a Bilbao, pero lejos del frente de batalla. La mayoría de la población constaba de niños, mujeres y ancianos, ya que los adultos en gran parte estaban en el frente. El 26 Abril 1937 a las 4.30 de la tarde, 43 aviones de la División Cóndor compuesta de unidades básicamente alemanas asomaron por el cielo de Guernika, e iniciaban la masacre los aviones alemanes “Dornier-17”, le siguen los Saboya Machetti italianos, los Heinckel alemanes, y luego los cazas Fiat CR-32 italianos vuelan mas cerca al ras del suelo para el remate a metralla de quienes huyen corriendo de la ciudad, a las 6.10 de la tarde viene lo peor aún, tres cuadrillas Junkers-52 alemanes lanzan toneladas explosivas, bombas incendiarias por miles y otra vez los Fiat CR-32 repiten en su repaso, a los que se suman los “Messersmitt BF-109” alemanes que eran los preferidos del general alemán F. von Kichtoppen jefe a cargo de la Legión Cóndor y enviado por Hitler al servicio de Franco; la ciudad arde en llamas, gran parte mueren incluso en los refugios que tuvieron que soportar cantidad de bombas de 250 kgs, tres cuartas partes de la ciudad quedan en ruinas y la fábrica de armas y el puente de Rentería, sobre el río Oca, únicos blancos potenciales militares, quedan intactos. Se calculan 28 mil Tns de explosivos arrojados desde las 4.30 a las 7.30 pm en este innecesariamente cruel y absurdo bombardeo a una población civil sin objetivos militares ni defensas antiaéreas. Franco tendrá el cinismo de negar enfáticamente el bombardeo ante el escándalo mundial con el argumento que “la lluvia impidió la salida de aviones” y atribuye el incendio de Guernika a los propios habitantes “debe ser obra del separatismo rojo y de los republicanos”, afirmando además que “no hay tropas alemanas, ni terrestres ni del aire, en España”, algún día Hermann Goering en el marco de los juicios de Nuremberg confirmaría la participación alemana.
- Como todos los actos de esta naturaleza, es difícil entre los historiadores llegar a un acuerdo sobre la cifra de muertos, hay diversos estimados, distintas fuentes, y distintos intereses – donde se cuentan incluso los franquistas que trataron de minimizar numéricamente la matanza –, todos los recuentos no han podido evadir los intentos manipuladores interesados. Bilbao le seguiría los pasos a Guernika bajo la misma modalidad cayendo con ayuda de los 100 aviones prestados por el fascismo ítalo-germano al fascismo católico español al mando del Gral. Mola, el segundo de Franco. La República, dividida desde adentro, sólo cuenta con algunos cazas rusos y checos y carece de bombarderos.
- Picasso inicia su obra con algunos bocetos unos días antes del bombardeo cuando, como se mencionó, apenas tenía vagas ideas inspiradoras y mínimos esbozos – incluyendo entre ellos algunas alusiones políticas como la hoz y el martillo que finalmente no llegaron a plasmarse en la obra final –, hasta que las noticias del bombardeo del 26 de Abril llegan a sus oídos y ya basado en esa motivación empieza los esbozos definitivos desde el 1 de Mayo y el día 11 de Mayo inicia el lienzo definitivo el cual fue documentado paso a paso en fotografías secuenciales. La obra definitiva culmina en un mes expresada como una metáfora gráfica de horror contra el fascismo, apta para legos y profanos del arte. Una vez exhibida en París, se embarcó luego en una gira europea de sensibilización sobre la situación española, logrando gran suceso. Evidentemente que es indispensable estar al tanto del marco histórico para apreciar su significado en toda magnitud. Con toda justificación se le considera una de las obras más importantes del siglo XX, tiene todos los requisitos para ello.
- Al vencer el fascismo prefiere mantener el cuadro a salvo en New York hasta el regreso de la democracia. El lienzo vuelve recién en 1981 a España, se expuso al público primero en el Casón del Buen Retiro, y luego, desde 1992, en el Museo Reina Sofía de Madrid, donde se encuentra en exhibición permanente en la actualidad.
                                                               LA OBRA
- Consta de un óleo de casi 4 por 8 mts, está pintado sobre lienzo, en blanco y negro, con tonos grises y azulados casi imperceptibles, la pintura se eligió sin brillos debido al amplio espacio físico que ocuparía. El panorama global semeja una distribución tipo tríptico, aunque no hubo una explicación oficial de parte del propio Picasso, se ha interpretado en el sentido de estar representados nueve símbolos, seis humanos y tres animales. Algunos elementos sufrieron francas modificaciones en el transcurso de la obra como el toro y el guerrero que inicialmente no estaba desmembrado y tenía los pies hacia la izquierda con el puño levantado, según se desprende de la documentación secuenciada de la obra. Las figuras están en una ordenación geométrica triangular reforzando la horizontalidad de su lectura, con grupos en bloques triangulares, de los cuales el más importante es el central sobresaliendo su triángulo que tiene en la base un guerrero muerto caído de cabeza redondeada y los ojos divergentes y en franca exoftalmia, con el cuerpo desmembrado descuartizado, los ojos en las diferentes figuras muestran diferentes facetas de expresividad desde doloroso sufrimiento hasta sorpresa, también las bocas de los personajes son elementos expresivos en su posición bastante abierta. El brazo desmembrado a la derecha sostiene a la vez una flor y toma el asidero de una espada partida y la otra mano aún pegada al tronco muestra parciales amputaciones digitales de su recia mano. Después está el caballo agonizante y una madre que parece huir ó entrar por la ventana de una casa en llamas sosteniendo hasta su hora final una lámpara colgante coronando casi como un vértice al triángulo que los contiene; arriba y a la izquierda del triángulo se esboza una perspectiva con un foco iluminado en centro. El caballo como las otras figuras se ha prestado a una interpretación ambigua, tanto por algunos como elemento fascista pisoteador del guerrero como para otros es un símbolo de dolor y agonía que no distinguió niños, mujeres, ni bestias de carga. El marco general insinúa un ambiente cerrado iluminado artificialmente aún cuando los acontecimientos se iniciaron en una soleada tarde y terminaron apenas entrada la noche.
- Por la derecha está la casa en llamas con la mujer con los brazos en alto clamando en grito rodeada de fuego, una mujer entrando a escena desde la derecha con el trasero descubierto como sorprendida en el baño. La mujer juega un papel central en la temática de la obra, tal vez por ser población predominante en ese momento o por simbolizar lo indefenso de la población.
- A la izquierda dominan la escena, la imagen del toro y la mujer con expresión desgarradora con su crío muerto en brazos, el toro puede expresar una resignación espartana ante la muerte como homenaje a la gallardía española encarnada en un animal inmerso en sus tradiciones emblemáticas y que ayuda a situar a España como espacio de la tragedia. La silueta de una paloma con un ala rota detrás del toro se ha interpretado como un incumplimiento a los compromisos de paz.
- Guernika se alza vigente e incólume a través de los años como hercúlea columna que desafía gallarda y genialmente a la bestialidad aún vigente en parte de la humanidad, es una demostración de que el arte en manos de hombres lúcidos y dignos no sólo sirve para satisfacer ansias de frivolidad ó retratar elucubraciones y desvaríos oníricos, es la crítica a un execrable episodio puntual histórico pero extrapolable a todos los episodios similares que penosamente no dejan de parirse entre nuestros primitivos asuntos de conquista de poder mediante la guerra. Expresado en la sublimidad del lenguaje cubista engranado con la distorsión expresiva surrealista, insinuando la vida humana y animal apagándose con una violencia que se siente casi transpirada a través del lienzo. Aunque como se recalca, sin explícitos de interpretación de parte del propio autor permitiendo con ello la libre especulación de su lectura, se puede tomar como una síntesis de protesta desde el horror, estupefacción y la impotencia. Una obra siempre llana a citarse para la sensibilización y rubor de los hombres.

“En la pintura mural en la que estoy trabajando, y que titularé Guernica, y en todas mis últimas obras expreso claramente mi repulsión hacia la casta militar, que ha sumido a España en un océano de dolor y muerte”. Pablo Picasso, 1937.